Patria
Voltaire
Sé que escribo indignado (también preocupado) y la indignación no suele ser una buena consejera para pensar y argumentar. Pero no puedo evitarlo. El asunto de las plantas de celulosa ha desatado en este país un demencial movimiento patriótico, que a los auténticos anti-patriotas no nos puede dejar indiferentes.
Aun 30 años después de su muerte, Juan Domingo Perón sigue siendo un personaje inapresable. A diferencia de Evita, que exponía con firmeza y transparencia todo lo que era, y también de su tercera esposa, Isabel, detrás de cuyo ser parecía que hubiera nada, Perón siempre mantuvo a distancia de los demás lo que realmente le pasaba por la cabeza. 
Innenarity, profesor de Filosofía en la Universidad de Zaragoza, se propone demostrar en este ensayo que dejar los asuntos políticos en manos de los expertos o recurrir a los referendos consultivos a la siempre volátil opinión pública no suelen ser la mejor terapia para los vicios de la democracia representativa.
La tecnología, cada vez con más violencia, altera la imagen del mundo, y con ella, el modo en que nos vemos a nosotros mismos. Y en este juego de miradas no hay un invento más dramáticamente transformador que el de la cámara digital.
Que alguien haya pronunciado palabras inoportunas sobre la superioridad de la cultura occidental es algo secundario. Es secundario que alguien diga algo que considera correcto, pero que lo haga en el momento equivocado, y es secundario que alguien crea en algo injusto, o de todas formas equivocado, porque el mundo está lleno de gente que cree en cosas injustas o equivocadas, incluso un señor que se llama Bin Laden.
En asuntos públicos prodigamos simplezas que debían haberse corregido a lo largo del bachillerato, pero que suelen perdurar hasta el requiescat in pace. Si fueran tan sólo ocurrencias de algunos y sin mayor eco, allá películas. Pero son tópicos que se ganan los aplausos de la mayoría, lugares comunes para colmo tenidos por progresistas, aun cuando en su burdo conformismo fortalecen los enfoques más conservadores.
El convencimiento generalizado e indiscutido de que vivimos en la era de la globalización ha comportado, entre otros efectos teóricos, que se hayan convertido en tópicos las referencias a la homogeneización del mundo, a la uniformización de lo que antes era diversidad o, con los términos más al uso, al aplastamiento de las diferencias.
En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo, pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado... Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas.
Conocí a un tipo que conservaba, como el más preciado de los tesoros, una botella de vino. No era una botella cualquiera, desde luego. Era un Vega-Sicilia Único, cosecha del 53, con su correspondiente número para coleccionistas.
Hace unas cuantas semanas -¡parece que ha pasado un siglo!- los ciudadanos españoles con menos horizonte financiero incorporamos a nuestro vocabulario una nueva fórmula de magia económica: stock options. Gracias a este invento milagroso de la ingeniería especulativa, un puñado de los principales accionistas de la compañía Telefónica vieron incentivada su fidelidad a la empresa repartiéndose algo así como cuarenta mil millones de pesetas.
A las ya numerosas controversias que ha suscitado la infame dictadura que padecimos en este país se suma ahora la exigencia de que los militares pidan perdón. Aunque algunos, como el ex presidente Luis Alberto Lacalle, consideran que la misma forma "parte de un hostigamiento a las Fuerzas Armadas", merece que se le dediquen algunas líneas.
Una serpiente no te va a querer por mucho que la acaricies: su cerebro sólo atiende a la sed, al hambre, al sexo y al sentido de la orientación, que son los instintos primarios de la supervivencia. En cambio tu perro, apenas te ve, muestra su alegría moviendo el rabo y excitado por el miedo o la rabia ladra a quien no conoce, porque su cerebro ha alcanzado ya la fase evolutiva de las emociones.
Justo hace ahora cuatro años. La policía de Washington andaba detrás de un francotirador de quien, a ciencia cierta, lo único que sabía era que poseía una furgoneta blanca, varios rifles y un manual para francotiradores. Entre los cuatro millones de habitantes de la ciudad, sólo 10 cumplían los requisitos. Eso quería decir que nueve de ellos eran inocentes.
Hablar del progreso no está de moda. El pesimismo tiene un prestigio intelectual que no merece. Piensa mal y acertarás: no me parece un dogma de recibo. Estoy harto de los que están de vuelta de todo sin haber ido a ninguna parte. Los predicadores de la decadencia adolecen de una nostalgia injustificada. 
¿En qué medida los medios de comunicación son un espejo fiel del mundo? Desde que las nuevas tecnologías han convulsionado el periodismo y permitido la constitución de grandes grupos mediáticos con ambiciones planetarias, esta cuestión resulta más pertinente que nunca. La instantaneidad y el directo han cambiado las condiciones del periodismo de investigación.