Cigarros
Voltaire
Pongan las barbas, o mejor los cigarrillos, en remojo. En estos días se inicia una de las persecuciones más implacables al vicio que se haya conocido en este país en las últimas décadas. El presidente de la República anuncia, orgulloso, que somos el quinto país del mundo en ingresar al selecto club de los enemigos del tabaco.
Emprenderla contra el tabaco es “políticamente correcto” y se supone que da dividendos, pero las autoridades, con el presidente a la cabeza, no alegan motivos tan mal considerados por la audiencia para emprender la cruzada anti-tabaco, sino otros “irreprochables”, como el cuidado de la salud y el ahorro de los dineros públicos.
Que la salud del fumador iría mejor si abandonara su insana costumbre, parece estar fuera de toda discusión. Como ocurriría con la del alcohólico si dejara de ingerir su dosis diaria de licor o mosto o la del consumidor de chinchulines y chotos si renunciara a embutirse la grasa incluida en semejantes piezas anatómicas. El detalle que suele olvidarse es que imponer por las bravas la prescripción de no fumar implica una pérdida que debería preocupar al menos tanto como las alegadas pérdidas económicas, que por lo visto son las únicas que cuentan en estos tiempos: se trata de una pérdida de derechos, un abuso de la autoridad, que se supone que no está, al menos en las modernas sociedades democráticas, para prescribir comportamientos, usos y costumbres que tienen que ver más con la moral que con asuntos legales. Se suponía que esas aguas estaban separadas, que las épocas en las que los gobernantes se metían con las creencias y costumbres de las personas aunque no hicieran daño a terceros habían quedado definitivamente atrás… salvo en el reino de los ayatolás, claro. Las autoridades de una sociedad laica intervienen, establecen normas, y castigos, para quienes atentan contra los derechos de terceros. Acosarme porque no sigo sus consejos morales, espirituales o higiénicos es intolerable.
Ya se escucha el coro: ¡nada se le prohíbe al fumador, sólo se intenta proteger a los no fumadores! En primer lugar, es dudoso que nada se le prohíba al fumador. Se le acosa, se le aísla, como a los apestados de tiempos pretéritos, en fin, se lo confina. Hay que ser demasiado ingenuo como para no ver que la pretensión última de esta iniciativa es ir a por los fumadores, como dirían en la Península. Si lo ha admitido el propio “autor intelectual” de la iniciativa cuando presentó su plan anti-vicio: muchos van a tener que dejar de fumar y nos lo agradeció por anticipado. Un tal Winston Abascal, se supone que director del Programa de Prevención del Comsumo de Tabaco, dijo que el fumador es "un enfermo" (sic) al que hay que ayudar a que deje su adicción. Más claro imposible. La preocupación por mi propia salud, que yo no he solicitado, es una causa que goza de buena prensa, pero no estaría mal que quienes la dan por buena sin mayores cuestionamientos repararan en el ataque que eso supone a la autonomía y a los derechos de los ciudadanos. En segundo lugar, el argumento más consistente, la hipótesis del fumador pasivo –el único argumento que refutaría lo que aquí está escrito, y que no tendría ningún inconveniente en reconocer si eso estuviera fuera de cualquier duda razonable– es, por lo que sé, nada más que eso, una hipótesis. Al menos dos artículos que se pueden encontrar en este mismo sitio se ocupan del asunto, y a ellos los remito. ¿Por qué es el único argumento de recibo? Porque de demostrarse esa hipótesis, los fumadores (en lugares cerrados) estarían cometiendo un atropello contra los derechos de terceros, que es lo que legitimaría la intervención de la autoridad, con su batería de normas y medidas punitivas.
El Estado no debería imponer normas y dictar leyes para contemplar aquello que le molesta a cada uno, aunque ahora esté de moda levantar el dedo índice y la voz para reclamar “derechos” que no son tales, sino manías, muy respetables por cierto, pero a diferencia de los derechos sin comillas, voluntariamente respetables. Por razones de cortesía, por ejemplo, como suelo hacer cuando alguien me pide que no fume a su lado.
–¡A mí me molesta que fumen donde estoy!, me dijo hace poco muy suelto de cuerpo un sujeto.
–Y a mí me molesta que la gente vaya ensimismada por la calle hablando por teléfono celular.
¿Y con eso qué? No quiero pensar en la que se armaría si el derecho tuviera como finalidad contemplar las manías de cada cual. Algo de esto ha sucedido también con las “malditas” caricaturas de Mahoma. Incluso en Occidente no faltaron los indignados críticos de los dibujitos, que esgrimieron como “argumento” que los mismos herían la sensibilidad de los musulmanes (de algunos, hay que agregar) y que por eso no había que permitir publicarlas. Repitámoslo, pues: la ley tampoco está para contemplar la sensibilidad o la susceptibilidad de las creyentes o de quien sea, sino para proteger derechos.
El otro fundamento de la cruzada es el dinero que se malgasta en atender a los apestados modernos. Es el argumento predilecto de los colonizados por la razón económica: si hay una colisión entre derecho y plata, se inclinan por la plata, faltaba más. A este paso podemos llegar a clausurar la escuela pública y los hospitales o suspender las elecciones, porque sólo nos hacen incurrir en “gastos”.
Sí, proteger derechos sale más caro que ignorarlos. Pero aunque el argumento de los recursos económicos me parezca propio de quienes sólo utilizan como rasero el ahorro o la multiplicación del dinero, no resisto la tentación de exponer mis dudas acerca del “axioma” ampliamente aceptado de que los fumadores hacen incurrir a la sociedad en gastos que no tendría si no hubiera fumadores. Si nos atenemos a la prédica vigente, los fumadores se mueren antes que los no fumadores (porque abandonar este mundo es algo que, antes o después, nos va a tocar a todos), lo que supone menos años de atención médica, menos años de jubilación, menos gastos de todo. Si se fuera consecuente con el argumento de los gastos sanitarios en los que incurre el Estado por culpa de los fumadores, las autoridades deberían husmear en todas las costumbres particulares de los ciudadanos (y no sólo en si fuman o no fuman) para calibrar si son económicamente “despilfarradoras” –y en su caso tomar medidas–. Así, el ministerio de Salud Pública debería investigar qué hay en el plato y en el vaso de cada cual, con qué frecuencia se sube uno al auto y cuántas o cuántos amantes pasan anualmente por el lecho de los ciudadanos y ciudadanas. Porque nadie podrá negar que los carnívoros compulsivos corren más riesgos de elevar su colesterol, los conductores de automóviles, de quedar cojos en un accidente y los que practican el sexo fuera del matrimonio, de contraer Sida, consecuencias todas que aumentarían los gastos públicos en salud.
Que no se me malinterprete. La exposición de esta última y flagrante falta de coherencia gubernamental no pretende aportar nuevos motivos de desvelo al señor presidente. ¡Dios nos libre! Si leyera esto, seguro que elaboraba un decreto para que sólo se permitiera comer chinchulines al aire libre, manejar adentro del garaje y tener sexo en ambientes separados.
Respuestas
Quieren hacer pasar al Uruguay de país humeante a país libre de humo por medio de un decretazo, algo que a los pocos países que lo han hecho, les ha tomado largos años de campañas educativas. Refleja la actitud despótica de nuestro presidente, que no quiere dejar pasar la oportunidad, ahora que lleva la banda presidencial, de implementar la única idea propia que lleva en el cerebro.
El decreto del presidente limita ciertas libertades individuales, y deberíamos exijir, por lo menos, que los alcances de esta medida se discutan en el parlamento, y no que provengan de una solitaria mente afiebrada, sino de una ley.
Creo que el presidente se ha pasado de revoluciones, y que la semilla del fracaso de esta medida parte del hecho de que uno no puede decretar "el progreso" con solo desearlo. Recordemos qué pasó con la medida de prohibir fumar en los taxis (en lo que fue el ensayo general de Tabaré). No solo la mayoría de los taxistas siguen fumando, sino que prácticamente ninguno se niega a que se fume en su vehiculo. Me gustaría saber también cuantos inspectores de Salud Pública andarán por las calles cuidando la salud del fumador pasivo, y cuanto nos va a costar que lo hagan. Van a tener que ser centenares, porque los fumadores, en particular a altas horas de la noche, tienden a ser bastante porfiados.
También me parece terriblemente injusto hacer pagar a los dueños de locales por los actos de otros. ¿qué sucede cuando en un pequeño bar hay diez que quieren fumar y sólo dos para impedirlo? ¿se va a recurrir a la policía? ¿que puede hacer ésta cuando no hay delito, se va a llevar a los diez "en averiguaciones"? El bolichero quizás también titubee antes de hacerlo, ya que lo pueden terminar multando a él, y los fumadores se van a ir a boliches donde sí los dejen. En un país donde en la feria de Tristán Narvaja, el 20% de la mercadería es trucha (de contrabando, pirateada, e incluso robada), ante la vista de todos ¿pretenderá el presidente que de un día para el otro dejemos de ser gauchos y le hagamos el saludo militar?
Autor: Curzio Moore | Febrero 22, 2006 9:52 AM
Fumo muchísimo y me molesta enormemente el decrteo del Poder Ejecutivo al respecto, pero hace poco, hojeando nuestra Constitución, me encontré con esto:
Artículo 44.- El Estado legislará en todas las cuestiones relacionadas con la salud e higiene públicas, procurando el perfeccionamiento físico, moral y social de todos los habitantes del país.
Todos los habitantes tienen el deber de cuidar su salud, así como el de asistirse en caso de enfermedad. El Estado proporcionará gratuitamente los medios de prevención y de asistencia tan sólo a los indigentes o carentes de recursos suficientes.
cf. http://www.parlamento.gub.uy
¿Alguien sabe qué hacer ante esto?
Yo no quiero que el Estado me perfeccione!
Autor: fer | Febrero 22, 2006 7:13 PM
Ya conocía ese artículo de la Constitución, para la que, obviamente, la salud no es un derecho, sino una obligación (!!!)
Está en flagrante contradicción con los principios liberales más básicos. De modo que el Estado, con esta disposicón, me protege de mí mismo. Alguien debería avisarle a los legisladores.
Autor: voltaire | Febrero 22, 2006 7:25 PM
Dejé de fumar hace seis años, cosa de la que estoy de lo más feliz y que -si me lo preguntan, porque a diferencia de Vázquez no creo que haya que ir por ahí diciendo como hay que vivir o morir- recomiendo plenamente.
Esto es otro capítulo más de modernidad entendida como el culo y de prepotencia (término de moda) convertida en dura lex. La lucha contra el tabaquismo lo único que logra es que algunos mediocres y cobardes tengan un instrumento con el cual oprimir a gente más arriesgada, o estúpida, dependiendo del punto de vista. Autorizar la discriminación de conductas individuales a partir de algo tan ridículamente exagerado -sobre todo en un gobierno abrazado a la auténtica contaminación- como la salud del fumador pasivo es algo tan flagrantemente opresivo que su instrumentación solo puede entenderse por la culpabilidad que le han metido en la cabeza a los fumadores. Las medidas lógicas y compartibles (prohibición de fumar en espacios públicos cerrados de asistencia obligatoria o sin opciones, propaganda y concientización pública de los peligros del cigarrillo, regulación -no prohibición- de la publicidad de cigarrillos, prohibición de la venta a menores y el fumar en los liceos), ha dejado paso a la lisa y llana opresión en nombre del bien privado y de ese deber absurdo inmortalizado en la constitución.
Y avalado, esto es obsceno, en la condición de oncólogo de Vázquez, como si su puta profesión (en la que ignora por ejemplo los beneficios de la marihuana sobre los pacientes sometidos a quimioterapia) lo autorizara a decidir sobre conductas de adultos.
Fumé quince felices años, si fuera capaz de fumar dos o tres cigarrillos por día lo seguiría haciendo. Posiblemente me hice daño a la salud, quién sabe, tal vez irreversible. Pero me voy a morir cuando me toque, igual que Vázquez y los millones de no-fumadores que mueren todos los días.
Estúpidamente suelo asociar el concepto de "izquierda" con el de "libertad". Todavía no le he visto a este gobierno de gerontes autoritarios hacer una sola puta cosa a favor de algún tipo de libertad, más allá de la de algunos chorros.
Ahora lo que vendría bien a la policía de la salud es que la contrastaran con los daños a la salud que produce el no fumar, que existen y en otro momento enumeraré.
Autor: benito | Febrero 22, 2006 11:10 PM
Recomendaciones para un fumador melancólico, atacado por la sociedad:
1-Ver Buenas noches, buena suerte, ahora en cartelera. Ed Murrow, periodista de CBS, enfrenta a McCarthy en su caza de brujas. Murrow fuma hasta frente a la cámara. Su notable resistencia al oscurantismo está envuelta en humo.
2-Recordar una olvidadísima canción de Atahualpa Yupanqui, que empezaba así “pobrecito mi cigarro/un día te han de culpar...”
3-Ver Cigarros, de la dupla Wayne Wang-Paul Auster. Ver buen cine norteamericano de los años 40 y 50, cuando una pausa de Bogart o de Robert Mitchum antes de expeler una pitada era todo un instante dramático.
4-Recordar a fumadores longevos: Onetti, Billy Wilder (llegó casi a los 100, y la única vez que intentó dejar de fumar desistió al enterarse de un amigo suyo que murió atropellado por un auto. “Y si hubiera sido yo”, pensó. Y siguió fumando), Buñuel, Bette Davis (usaba el cigarrillo como parte de su actuación), la madre de mi suegro, que llegó a los 96: “si no hubiera fumado habría llegado a los 100”, deploró una hermana, esa sí centenaria”.
5-Fijarse, con la excepción –relativa–de la mamá de mi suegro, en la calidad de esos fumadores longevos y contraponerla a unos cuantos idiotas que festejan la medida del gobierno desde las radios.
6-Recordar que lo dañino de este decreto es que si algún fumador de sano espíritu libertario había decidido dejar de fumar porque se le daba la gana, ahora no va a dejar para no llevarle el apunte a la gansada.
7-Meditar que siempre es posible que una investigación de último momento (de Massachussets, de Stuttgart o de Fraile Muerto) puede llegar a descubrir que:
el yogur facilita el cáncer de colon
la zanahoria acelera la demencia senil
el consumo de carnes blancas baja las defensas
los brotes de soja son peligrosos para la población de entre 15 y 83 años. Sigue. (Cosas más raras se han visto)
8-El único escritor famoso que ha escrito contra el cigarrillo es Mario Vargas Llosa. Doy fé, porque lo leí, aunque seguramente no recoja esa columna en ningún libro. Es que cuando no anda con ganas de defender a Tony Blair o atacar a Fidel Castro le da por la salud.
9-Calibrar el nivel intelectual de los que suelen decir “droga, tabaco, alcohol”, así todo junto como si dijeran “lepra cáncer sida”. Nadie querría estar en compañía de gente así.
10- Y recordar que siempre quedan los balcones, las plazas, las playas. Hay quien nunca fumó un cigarrillo mirando el atardecer. ¿Cómo se va a discutir con sujetos como ese?
Autor: Rosalba | Febrero 23, 2006 6:50 PM
Es muy triste que el Frente Amplio (fue el FA en realidad o algunos enquistados en el poder?) se dedique a la caza de brujas (o de fumadores, que como dice Silvio "no es lo mismo pero es igual").
Es cierto que el consumo de tabaco es un factor de riesgo para el cáncer de pulmón y otros cánceres (pregunten si no a Serrat sobre su neo de vejiga), pero lo es para el directamente fumador.
El señor presidente se olvida que las personas tenemos (o no?) derecho de decidir sobre lo que queremos hacer, y no es lógico que vengan los iluminados gobernantes a decidir sobre lo que podemos o no podemos hacer.
Esto me recuerda unos carteles que habían en el hall de la Facultad, en mis épocas de estudiante (ingresé durante la Intervención) que decían más o menos así: "Prohibido ingresar con:
.ropa no acorde con el sexo.
.hombres con barba y cabello largo.
.championes"
Es que es muy triste, pero yo no recuerdo prohibiciones tan directamente vinculadas al individuo luego del retorno a la democracia.
Si nos ponemos en tono de broma, podríamos recordarle al Señor Presidente, que una vez que haya combatido el flagelo del cigarro, prohiba comer carne en forma diaria, (factor de riesgo para el cáncer de colon), luego prohiba el mate (las infusiones con agua muy caliente son factor de riesgo para el cáncer de esófago), y luego que ponga a los cientos de inspectores que va a contratar a echar a la gente de la playa por que tomar sol es factor de riesgo para el cáncer de piel.
OJO!..que sólo le di algunas ideas sobre factores de riesgo de enfermedades vinculadas a su postgrado.
Ni siquiera mencioné al alcohol (que es la droga que produce más dependencia) que no sólo produce cirrosis, sino que encima estupidiza a la gente cuando se empeda (nadie puede negar las ridiculeces que hacen los borrachos)sino que además puede ser un factor predisponente de accidentes de tránsito.
pero claro....el estado controla el alcohol (ANCAP) mientras que una viejita muy metida en política me chismoteó que el encono de Tabaré con el cigarro es debido a que las tabacaleras no le dieron un mango para la campaña electoral....
No se si será cierto o no, pero me pone de muy malhumor todo esto.
Y conste que no fumo.
Capaz que de contrera me pongo a fumar ahora.
Autor: la petisa | Febrero 23, 2006 8:14 PM
No creo que sea porque las tabacaleras no lo hayan apoyado (eso sería tontísimo de parte de las tabacaleras porque el asunto se veía venir). Eso en el fondo sería simple resentimiento corrupto y hasta algo más sano.
El problema de este chupacirios, costumbre mucho más dañina que chupar cilindros de tabaco, es la concepción absolutamente mediocre de la modernidad que tiene. Recordemos que para él era esencial que Uruguay fuera el primer país con una estatua oficial de la apestosa momia polaca. Ahora el idiota convierte a Uruguay en el quinto o sexto país "libre de tabaco" y se cree que por eso Uruguay es uno de los cinco o seis países más evolucionados del planeta. Esa es la cabeza que está detrás de la profundización de la política exterior anti-latinoamericana que estamos viviendo, y que -como estamos hablando de un señor prematuramente senil y definitivamente chupacirios- ha decidido subirse al caballito más conservador y represivo de la "vanguardia" mundial. Porque de legalizar el aborto, la marihuana o el matrimonio entre personas del mismo sexo ni hablamos, ¿no?
Autor: benito | Febrero 23, 2006 10:07 PM
Simplemente quería poner énfasis en el primer post de benito, en el pasaje que señala que, de una manera u otra, en un momento u otro, todos, condición humana es, nos vamos a encontrar con la parca. Lo digo, porque al paso que vamos, y si seguimos escuchando las cosas que escuchamos,parecería que los no fumadores van camino sin escalas a la inmortalidad.
Yo también libro un combate feroz para dejar de fumar, pero no es eso lo que aquí está en discusión.
Autor: voltaire | Febrero 23, 2006 10:56 PM
Es que eso tiene que ver con la actual desnaturalización de la muerte, convertida -a pesar de ser el único hecho que objetivamente sabemos que va a suceder en nuestras vidas- en un bochorno que debe evitarse aún a costas de convertirse en un vegetal durante 30 años o sufrir peor que una bruja en el potro de Torquemada. No voy a argumentar a favor de la muerte porque no soy Millán Astray y porque sé lo mismo que los demás humanos vivos sobre el tema, es decir, nada; pero me parece que una de las cosas más malsanas -para la psiquis humana y para la salud del planeta en general- es el equiparar trascendencia con duración, lo que es parecido a equiparar trascender con tener (el otro postulado del capitalismo actual), y en todo caso algo ridículo si se tiene en cuenta las relativamente escasas diferencias temporales de los lapsos de vida de las personas sanas y las que esas cosas les parecen una tontería.
La capacidad de auto-agredirse en busca del placer -que es lo que hay en definitiva atrás no solo del cigarrillo sino de cualquier conducta que no sea estrictamente pro-longevidad- no es única del ser humano, pero sigue siendo una hermosa muestra de rebeldía e independencia del fatalismo darwinista.
Yo no tengo dudas de lo malo que es orgánicamente el cigarrillo, pero no tienen que ponerme a un anciano que habla por una caja ya que le amputaron sus cuerdas vocales a causa de un cáncer de garganta para concientizarme de ello. En lo que a mi respecta podrían mostrarme una foto de ese mismo anciano cuando era joven, fumando hasta parecerse a Humphrey Bogart. Ambas cosas son irrelevantes en relación al cigarrillo, porque parten de una causalidad totalmente forzada.
Para mí discutir sobre el daño del cigarrillo -algo sobre lo que me parece perfecto informar pero sobre lo que todo el mundo suele estar informado- como argumento para su prohibición es como discutir sobre las maldades de Saddam como argumento para la invasión de Irak. El hecho solo de pararse a discutirlo antes de discutir el derecho al hedonismo, aunque este sea auto-lesivo, ya es perder la discusión.
Pero ya que estamos me gustaría que M.J. Muñoz o alguno de las espadas de esta cruzada discriminatoria encargara un estudio que analizara la cantidad de muertes ocasionadas por el sobrepeso que todos los ex fumadores adquieren en forma instantánea (unos 8 kilos imposibles de evitar y dificilísimos de bajar porque el cigarrillo no solo calma el apetito sino que además quema calorías, un dato objetivo que todos los doctores ocultan con nerviosismo). Me gustaría saber los índices de psicósis, neurósis y estress sufridos por estos ex fumadores o simplemente por personas que no fuman y a los que les vendría de maravilla una dósis controlada de esta sustancia que tiene la característica única de ser estimulante y sedante a la vez, permitiendo al propio cerebro el discernir qué efecto privilegiar dependiendo de las necesidades del consumidor. Me gustaría saber cuanto dinero le ahorran los cigarrillos al BPS en este país de pirámide laboral invertida. Me gustaría saber qué impacto tienen estas medidas cosméticas y autoritarias en los puestos de trabajo generados legítimamente por el tabaco. Me gustaría tener el detalle exacto de la alimentación y costumbres del Doctor Vázquez para ver desde qué pirámide de salud nos habla o si en esto, como en casi todas las cosas, le vendría bien una cuotita de auotcrítica.
Autor: benito | Febrero 24, 2006 10:42 AM
Yo también quería llamar la atención sobre algo que escribió Benito. Yo tambien a veces cometo la estupidez de asociar izquierda con libertad, quizás influenciado por algunas izquierdas europeas, pero como Benito estoy esperando sentado que el gobierno se saque con alguna medida libertaria. Aunque sea una.
Autor: Curzio Moore | Febrero 24, 2006 12:08 PM
muy lindo todo
muy rico todo
incluso me da la impresiòn que el autor de la nota madre posee el estigma de los pensadores.serà una custiòn de familia? habràn querido sus progenitores digitar su capacidad intelectual desde el mismo instante de la inscripciòn en el registro civil?
me importa un pito o un catxo o un negro con pito y todo.
el està tranquilo
desde su torre de marfil vislumbra todo lo malo, todo lo acorde, todo lo poco profundo y ese es el lugar mas sencillo del mundo, el lugar del No, el quietismo, eso es lo temeroso, a eso es lo que le escapo, a que el Bendito Paìs produzca para consumo interno esa serie de seres iluminados que nos dicen (oh.. coincidencia con el presidente!)que es lo bueno, que es lo que si, pero desde el lugar del No.
sabe sr. pensador, tapeme la boca con algun pensamiento suyo (anterior a este en fecha, obvio) donde muestre alguna propuesta, dele, encandileme, sino seguirè en esta oscuridad.
Autor: carlos costa | Febrero 24, 2006 1:26 PM
¿debe considerarse una medida exclusivamente restrictiva social y económicamente una suerte de progreso de alguna clase?
Autor: benito | Febrero 24, 2006 2:19 PM
Carlos:
Leyendo tu post se nota que no sólo no te gusta la gente que piensa sino que además no ejercés mucho esa actividad tan fundamentalmente humana.
Pero se te puede perdonar: lo que te mata es la envidia.
Detestás a la gente que piensa porque sos claramente incapaz no sólo de transmitir una idea con palabras más o menos adecuadas ("temeroso" es distinto que "temible", por ejemplo); lo peor es que tus argumentos literalmente no existen: empezás agarrándotela con Voltaire y su familia y después simplemente manifestás tu desprecio a los que critican. En el camino, hacés una afirmación que es alucinante junto a una asimilación increíble: ¿a vos te parece que decir que NO y fundamentarlo cuidadosamente -como siempre hace Voltaire- te deja en el lugar más sencillo para estar? ¿A vos te parece que manifestarse en contra de la arbitrariedad del poder -aunque sea una democracia- es equivalente al quietismo? Mirá, no te digo más nada porque seguramente es gastar pólvora en chimango. Ah, me olvidaba que precisabas una propuesta: retomá el liceo y prestá más atención a las humanidades.
Autor: fer | Febrero 24, 2006 3:53 PM
es posible que lo de las tabacaleras sea una mentira malintencionada, puede ser.
Lo que realmente me molesta (y mucho) es la violación de los derechos individuales que se hace con esta medida. Por que aunque el argumento que esgrimen (la protección del no fumador) podría llegar a considerarse válido, sigue siendo una medida vertical, dictatorial y dada "por que se me antoja".
Y eso es lo terrible.
Insisto: hoy es el cigarro, mañana serán los tatuajes, pasado el Desfile de Llamadas(acaso no murió una bailarina en las últimas llamadas?) y luego de ello vaya a saber con qué se la agarran.
Creo que quedarnos quietos e inmóviles ante esta medida es algo gravísimo, por que avalamos con el "no hacer nada" los delirios mesiánicos del presidente (y cuidado!, aún le quedan 4 añitos más!!)
Estoy de acuerdo con benito cuando puso es su primera intervención la de que la única medida libertaria que hizo este gobierno fue la de liberar a unos cuantos chorros (y aquí me sale la fascista, no lo voy a negar).
Claro, ninguna de estas medidas estaban en los discursos preelectorales.
Insisto, es algo muy grave, y la medida no es comprendida en su totalidad. Los No fumadores festejan como si Uruguay hubiera clasificado para el mundial y no ven que de repente, la próxima prohibición pueda ser para ellos...y como dijo Bertold Brecht "cuando me vinieron a buscar ya era tarde"
Y conste: no fumo, no tengo tatuajes y encima me embolan las llamadas!
Autor: la petisa | Febrero 24, 2006 7:46 PM
Pensar, por lo visto, es para carlos costa la madre de todas las desgracias. Ya sé que vivimos en un época en la que no se lleva mucho lo de pensar, que lo que se recomienda es "sen-tir", y eventualmente adherir acríticamente, como las barras bravas, dejarse llevar por los impulsos. No voy a recordarle a carlos las decenas, centenares de personas que pasaron por este planeta antes que él y que yo y demostraron que pensar es la actividad humana por excelencia. ¿En qué nos diferenciaríamos de los animales si no pensáramos, si no estuviéramos dotados de razón? Aunque todo indica que no todos están dispuestos a servirse de tan humana capacidad.
¿Por qué tanto odio a los que piensan, carlos? Dame una sola razón. Tu tirria contra los que piensan me hace acordar a las purgas stalinistas y castristas contra los poetas, novelistas, artistas, etc. que no comulgaban con el régimen. Ni más ni menos que como ocurrió aquí durante la dictadura.
¿cómo hacés para funcionar cada día sin pensar,
carlos?
sos algo así como el ideal de esos gobernantes que se llenan la boca con la "participación" popular, pero en el fondo lo que quieren son ciudadanos obsecuentes y acríticos, que no pregunten, no cuestionen y dejen todo en manos de los "expertos", de los que saben. Te felicito, en cualquier momento te dan la medalla al ciudadano más aplaudidor y obediente. Enhorabuena.
Me quedó una duda en el tintero. ¿Cuando estaban los blancos y los colorados en el poder vos también tenías esta actitud tan "constructiva" y comprensiva con el gobierno o es una inclinación que te despierta exclusivamente el compañero Vázquez?
Autor: voltaire | Febrero 24, 2006 8:01 PM
Esto salió hoy en "El Observador".
Ignoro si se puede hacer, pero lo copié y pegué. Me resultó muy divertido, por lo absurdo de la situación :)
"Se abrió una puerta a la resistencia contra el decreto anti tabaco que el gobierno implementará a partir del 1° de marzo. Los fumadores empedernidos podrán apaciguar la angustia oral que invita a un cigarrillo con cigarros de chala armados con diversas hierbas legales. Si el humo molesta, mala suerte, pero no será ilegal ni nadie podrá ser sancionado por permitir fumar esos armados, ya que el decreto del Ejecutivo establece la prohibición de fumar tabaco en espacios cerrados y públicos. La resolución gubernamental señala que estos sitios deben ser “100% libres de humo de tabaco”, pero nada dice del humo que sale de un cigarro de barba de choclo, zarzaparrilla, achicoria, ginseng y otras especies similares que, en ocasiones, se usan para ser fumadas.
En rigor, el argumento del presidente de la República, Tabaré Vázquez, para poner en marcha esta iniciativa se basa en que las sustancias que contiene el cigarrillo de tabaco traen enfermedades crónicas y la exposición de fumadores pasivos al humo puede provocar incluso la muerte prematura.
Pues bien, nada dice del cigarro de chala, un hábito arraigado entre los paisanos del interior del país que, así como es moneda corriente en pulperías de tierra adentro, quizás comience a verse también en bares y restaurantes de la capital.
Eso sí, el cigarro de chala no podrá armarse con naco porque se trata de un estado del tabaco.
Consultado por El Observador sobre practicar este hábito una vez que entre en rigor el decreto, el director del programa de prevención del consumo de tabaco del ministerio de Salud Pública, Winston Abascal, sostuvo que la unidad que él comanda se ciñe exclusivamente al tabaco.
Ante la consulta, el funcionario recomendó que, sobre el uso de diversas hierbas con el fin de fumarlas, era preferible dirigirse a la Junta Nacional de Drogas.
El secretario general de esta dependencia, Milton Romani, se mostró sorprendido por la posibilidad de fumar chala. Dijo que “es un problema de interpretación”, ya que la norma apunta a que los lugares cerrados sean “libres de humo de tabaco”.
Chala. La chala es una hoja amarillenta que se usa para fumar y que se sacada del envoltorio de la mazorca de maíz.
Cuando se arma el cigarro con esta hoja no se puede mojar para unir los dos extremos sino que se debe utilizar una tirilla para atarla. En tiempos de malaria, los paisanos suelen llenar la chala con zarzaparilla (vegetal similar a la enredadera), barba de choclo, achicoria o té.
En varias partes del mundo, para distraer la adicción al tabaco se fabrican cigarrillos a base de hojas de malvavisco, rosa, trébol, ginseng y manzana, entre otros compuestos. Este tipo de cigarrillos no tiene nicotina, por lo que quitarse la dependencia a esta sustancia puede resultar difícil con estos productos.
En algunas ocasiones, los ex fumadores de tabaco utilizan estos cigarrillos para calmar la angustia oral o combatir la costumbre de tener permanentemente un cigarrillo entre los dedos."
Autor: la petisa | Febrero 24, 2006 8:37 PM
Deberíamos prestar más atención a lo que dice carlos costa, porque es el termómetro de la clase media que votó a tabaré vázquez pensando que por ahí iba su propia salvación. Lamento tener que decirte Carlos, que ni tu salvación ni la nuestra pasan por ahí, porque lo que tenemos por ahora es un cerote monumental que ni está del lado de la clase media fascista que representás, ni del lado de la "clase obrera" dueña de tus sueños oníricos. Me conmueve tu confianza en el proletariado, aunque sea una lástima que el proletariado no esté de tu lado.
Autor: Danielito | Febrero 25, 2006 3:03 AM
Le tengo mucha desconfianza a la libre utilización del término "fascista" para referirse a medidas autoritarias puntuales, como puede ser esta, pero sin embargo hay bastante de fascismo en la misma.
Dejando de lado el verticalazo autoritario, hay que decir que es un verticalazo autoritario en nombre de cuerpo y su salud, lo cual sí tiene mucho de fascista, pero a diferencia del fascismo puro -que exalta el cuerpo y la muerte simultáneamente- este se expresa en nombre de la vida desde un punto de vista médico, lo cual la convertiría en una medida de corte más bien corporativista. El argumento de que Vázquez es médico vuelve a utilizarse en forma errada, como la vez que argumentó que su veto al aborto se debía a su condición de médico -como si los abortistas del mundo civilizado fueran verduleros-, en esta ocasión sí es un caso en el que no sólo su opinión es relativa sino que su condición de médico debería excluírlo de tomar cualquier decisión al respecto (no de opinar y de ser escuchado, por supuesto) en virtud de los intereses creados en la comunidad médica en contra del tabaco.
Me explico, últimamente se ha deshechado el inmoral argumento económico del supuesto gasto del Estado a causa del tabaquismo, argumento deshechado porque -como menciona el autor del post- es muy relativo y seguramente una investigación no flechada descubriría que, al contario, el tabaco le ahorra dinero al Estado en jubilaciones. Pero sí es innegable que a la corporación médica, que no paga las jubilaciones de los uruguayos pero sí los costosos tratamientos oncológicos -digo, los pagamos nosotros, obviamente, pero ellos administran ese dinero-, el tabaquismo le resulta un gasto muy oneroso, por lo cual no habría que extrañarse que en cualquier momento de esta cruzada el presidente apruebe un decreto que permita a las mutualistas discriminar a sus socios fumadores, lo cual ya no es fascismo sino posiblemente algo peor. El presidente Vázquez debería excusarse de temas en los que los intereses de su gremio están en juego, pero bueno, si el Secretario de Presidencia lleva juicios en contra del Estado, evidentemente los conflictos éticos no son una prioridad para esta administración.
Una última cosa que sí me parece el corazón fascista de la medida: el fumar es una costumbre, molesta para algunos, placentera para otros, indiferente para la mayoría olvidada, y como todas las costumbres hasta ahora toleradas, depende de la interrelación de quién la ejerece con su entorno social. Una medida como la de Vázquez significa un descreímiento total de la posibilidad de negociar los espacios de placer y molestia privados entre adultos, teniendo que meter al Estado en medio de algo que se podría conversar entre vecinos, compañeros de trabajo y simples ciudadanos contingentes.
En mis dos trabajos hay gente que fuma y gente que no, en ambos sitios se ha convenido el que los fumadores no piten en los ámbitos cerrados en los que se trabaja y los no fumadores han convenido en no romperles los huevos cuando los primeros fuman en ambientes más abiertos y en los que nadie está obligado a estar.
Vázquez, que cree en cosas tan refutables como el honor de los militares y la santidad de cierta momia polaca, no cree en esta mínima capacidad de civilización de sus compatriotas. Qué vergüenza que el presidente de una nación tenga una idea tan baja de los que lo eligieron.
Autor: benito | Febrero 25, 2006 11:48 AM
La idea de cobrar una cuota más alta en las mutualistas a los fumadores ya fue concebida por la mente punitiva e higienista de otro ministro de Salud, un tal Solari, en el gobierno de Sanguinetti, y por lo que recuerdo apoyado entusiastamente por parlamentarios de todo los partidos. No recuerdo por qué la iniciativa fue desechada. Si esa idea fuera retomada --cosa de la que no habría que extrañarse-- deberíamos llamar a la desobediencia civil. Sería una persecusión discriminatoria contra un tipo particular de ciudadanos. Como se afirma en el artículo, en ese caso, habría que hacer lo mismo con todos aquellos que tienen usos y costumbres juzgados poco saludables por los autoridades. Ingresaríamos en la era de la dictadura de la salud, en el reino de los médicos-ayatolás o de la onco-banda.
Autor: voltaire | Febrero 25, 2006 1:31 PM
Es cierto que si la gente fallece, digamos a los 55-60 años, se produce un gran ahorro por concepto de jubilaciones, pero no perdamos de vista que quienes sobreviven a esas edades, son los clientes más asiduos del sistema de salud.
Todos deseamos que el trabajo en nuestro gremio abunde aunque los pruritos éticos nos impidan tener noticia de algunos actos políticos que vulgarmente serían criticados por mezquinos, ambiciosos, crueles.
Los ancianos contribuyen al PBI en un sector de la actividad que -inconcientemente- le interesa a todos los que se benefician de la enfermedad, la debilidad, la hipocondría, el miedo a la muerte.
Así como el granjero no mata a las gallinas ponedoras ni el tambero a las vacas lecheras, nadie quiere la desaparición de un cliente.
Autor: Fernando | Febrero 26, 2006 9:03 AM
No, fernando; en términos de instituciones médicas el cliente ideal es el joven activo, que paga DISSE y no se hace más que un chequeo cada dos años. El anciano con la salud colapsada o con hipocondría es el cliente que hasta las mutualistas más muertas de hambre se quieren sacar de arriba. La naturaleza del sistema mutual -contra el que no tengo nada en principio, más allá de algún horror en lo fáctico- hace que el cliente ideal no es el que lo utiliza para lo que fue creado sino el que no lo usa nunca.
No hay forma de que el sistema mutual se quede sin clientes por falta de materia prima, porque el ser humano se enferma, el ser humano muere. Pero las enfermedades prolongadas son el pánico del sistema mutual, especialmente las oncológicas cuyos tratamientos son especialmente caros (fijate el reciente caso del Corto Buscaglia, un próspero publicitario que de cualquier forma tuvo que recurrir a la solidaridad pública para poder pagar sus tratamientos.).
Autor: benito | Febrero 26, 2006 11:00 AM
me encanta este blog
es un "tuya y mìa"
es un refugio de seres pensantes
un bastiòn de alumnos aplicados a las humanidades
la verdà? demasiado profundos, deben andar cerquita del fondo.
salutte y suerte che
Autor: carlos costa | Febrero 26, 2006 4:11 PM
Les recomiendo vivamente un artículo que está en la Portada, "El dogmatismo de la flexibilidad".
Autor: horacio | Febrero 28, 2006 11:12 PM
Acabo de ver en Telenoche al dueño de Aranjuez, un restaurant de Pocitos, declarando que va a desconocer el decreto de Vázquez sobre la prohibición de fumar. Repite lo que ya he leido aqui, que no basta un decreto presidencial para limitar una libertad pública. Dice estar bien asesorado, y que "la va a pelear" ante la justicia. Se preguntaba qué pasaría si un cliente se niega a apagar el cigarrillo y se recurre a la policía. Nada, porque la ley no prohibe fumar, y mientras el propietario no lo denuncie por algún delito, la policía no tiene derecho a sacarlo del local.
Esto es así y puedo probarlo porque anoche hice exactamente eso. Me negué a apagar mi cigarro en un boliche, llamaron a la policía y éstos, molestos, no pudieron hacer más que pedirme la cédula (la que en el colmo del arrojo, también me negué a mostrarles). Se disculparon y emprendieron la retirada. Haga la prueba (pero elija un boliche al que nunca más querrá regresar), y verá.
Autor: Caporal | Marzo 3, 2006 6:34 PM
Buena esa, Caporal. Soy de la idea de que hay que pensar medidas de lucha. Y no tanto para poder fumar sino que para reaccionar ante el autoritarismo nazionalista. Me interesa el asesoramiento legal que mencionás. Podrías ampliar lo que dijo el experto?
Autor: fer | Marzo 4, 2006 2:15 AM
Yo también lo vi al dueño de Aranjuez, personaje de aspecto no precisamente simpático ni tranquilizador, pero que fue el primero que dijo algunas verdades elementales, mientras que todo el mundo al que han entrevistado dice cosas tan pensadas como "y si es la ley va a haber que cumplirla..."
Ya le metieron una multa a este hombre, que dice que no la va a pagar y convoca a la desobediencia civil.
Tiene razón y a pesar de su pésimo gusto indumentario está haciendo algo muy noble y valiente -porque no sólo lo hizo de facto sino que lo hizo públicamente, para dar ejemplo-, ante ese gesto me saco mi sombrero de no-fumador libertario.
Autor: benito | Marzo 4, 2006 3:24 PM
Ah, y ahora que menciono mi condición de no-fumador, más exactamente de ex-fumador... Es razonable que la opinión de un ex-fumador sea escuchable en el tema y que se le de aire a la misma. Yo puedo hablar bastante mal del cigarrillo sin esforzarme mucho, pero, compañeros ex-fumadores: ¿Quién carajo se creen para decir "yo estoy de acuerdo con la medida porque soy un ex-fumador y sé el daño que hace" Sí, sin duda que posiblemente sabés el daño que hace, pero tu propia condición de ex-fumador te inhabilita para apoyar una medida restrictiva en ese aspecto. ¡Si toda tu vida de fumador fumaste libremente en cualquier parte! ¿Cómo vas a pedir regulación estatal de algo que disfrutaste hasta que dejaste de hacerlo? Hipócritas, pedantes...
Autor: benito | Marzo 4, 2006 3:28 PM
También vi al dueño de ese restaurante en el informativo, más exactamente en la última edición de canal 4. Y me dio mucha bronca que el periodista de piso (no el que le hizo la nota) cuando terminaron de pasar la grabación aclaró (totalmente fuera de lugar) que el señor Silva había estado preso por emisión de cheques sin fondo en cárcel central, y en una medida de protesta se había cosido la boca.
Me dio toda la impresión de querer embarrar la cancha cuando el hombre estaba diciendo en público lo que a su entender era lo correcto.
Y si será correcto que muchísima gente (incluso no fumadores) con los que he comentado la situación le dan la razón. "es su casa, su negocio, y él hace dentro lo que quiera"..
Espero que seamos muchos los "revoltosos", para que no piensen en las alturas gobernantes que somos un rebaño de tontos.
Autor: la petisa | Marzo 5, 2006 4:46 PM
Vi la noticia en el 10 y no cayeron en semejante grosería. De hecho el hombre podría ser un torturador e igual tener razón en cuanto a lo del cigarrillo.
Veo hoy que el MSP se apresta a triturarlo, hasta penalmente, por "desacato". Todo al mismo tiempo que se plantea la posibilidad de dormir a perpetuidad las reformas interpretativas de la Ley de Caducidad y las políticas punitivas al respecto. No, si tiene unos huevos esta administración...
Autor: benito | Marzo 5, 2006 7:37 PM
Benito...hay cosas peores...la noche del 28/2 al 1/3, invitaron a la ministra al programa "Planta Baja". Una payasada total, y ella toda contenta. A las 0 hs el presentador le hizo decir "a partir de este momento está prohibido fumar en ...bla, bla.." Termina de decir esto y entra la murga Queso Magro (son los de la Internacional cantada con letra alusiva a los cigarrillos) y ella se reia a más no poder!
pero lo peor es que le dieron una lata de cerveza y ella se la tomó en cámara.
Esa es una conducta totalmente contradictoria: si el gobierno quiere a decretazos limpios "cuidar" nuestra salud, la Ministra no puede estar tomando otra droga. Todos los médicos saben que la PEOR droga es el alcohol. No sólo afecta en forma directa al que la consume, sino que además destruye familias (pregunten sino a los familiares de AA), puede producir muertes violentas (los asesinatos de mujeres por sus "maridos" generalmente son bajo el efecto del alcohol) y además, el MSP sabe que la principal causa de muerte en los menores de 35 años son los accidentes y...si, adivinó!..la mayoría son producidos por conductores borrachitos......no raya en lo absurdo todo esto?
Y así como no fumo, me encanta tomarme una copita de grappamiel....:)
Autor: la petisa | Marzo 5, 2006 8:20 PM
Esto linda totalmente con lo absurdo. Estoy de acuerdo. Es una cruzada típicamente posmoderna: hay que ser sanos, cuidar nuestros cuerpos (y hablan de cuerpos como si fueran cosas, propiedades, nunca entenderé eso de tu, o mi, cuerpo, como si yo y mi cuerpo fuéramos algo distinto. Allá va tu cuerpo y aquí estoy yo cabalgando sobre mi espíritu, ¿de qué hablan?). Bueno, una cruzada para perpetuar, esculpir, mejorar, rentabilizar, potenciar esos cuerpos, aumentar su productividad, en fin durar lo máximo posible en las mejores condiciones posibles. El "cuerpo" no puede usarse mal, gastarse indebidamente, despilfarrarse y someterse a demasiadas alegrías. Por ejemplo, típicamente posmo es esa espantosa pretensión de que el sexo está bien porque mejora, no sé, el ritmo cardíaco o multiplica los oligoelementos de nuestra glándula pituitaria o limpia los tejidos. Digamos que coger no sería bueno en sí mismo sino por las virtudes sanitarias que conlleva.
Después de esto, si les da resultado y los sondeos sugieren que fue una medida popular, la emprenderán contra el alcohol y, quién sabe, tal vez se cree alguna Liga Antialcohólica o a favor de las Buenas Costumbres, como en la época de la Ley Seca en EEUU. Y hasta quizás algún cuáquero venga a predicar por aquí y le den la presidencia de honor de la Liga.
Autor: Voltaire | Marzo 5, 2006 11:22 PM
En realidad yo no estoy nada de acuerdo con argumentar en favor de una sustancia ilegalizada con el dato de que otra sustancia legal es peor, porque allí se cae en medidas absurdas y totalmente parciales de mortalidad, propensión, adictividad etc. Una de las cosas que más me gusta en la vida es beber con un cierto exceso en compañía de gente agradable, una de las cosas que más me disgusta es la invasión de mi espacio privado por un borracho. Ante una ley tanto yo como el borracho insufrible estamos en el mismo lugar, pero hay una diferencia esencial: yo no me meto, yo no invado, yo -como adulto- asumo, sobrio, las consecuencias de mí mismo borracho, que son insignificantes para el resto de los mortales (cualidad que nos define a todos y que la dictadura de la hipocóndria intenta tapar a pesar de su evidencia cotidiana), y una ley para mí y para el borracho insufrible hecha a medida de este último es una opresión insoportable. Ya lo decía el viejo Blake.
Hoy de mañana tuve una de las máximas experiencias de vergüenza de ser uruguayo y de lo perverso de las características que se exaltan de los mismos: como es lógico el asunto de Silva, el fumador irredento, era el gran tema de discusión; practicamente nadie se puso de su lado y la cosa se convirtió en un festival de anécdotas más o menos delictivas y más o menos fachas del tipo -que debe ser ambas cosas, sin dudas-, lo cual parecía invalidar su planteo. Parecían una reunión de viejas chochas -tal vez lo fueran- comentando el prontuario sexual de una chica que sale con una minifalda a la calle...
Pero lo más repugnante fue escuchar a gente como Ignacio Alvarez y sus oyentes decir que por suerte era un caso aislado y que por suerte los uruguayos habían todos obedecido bien educaditos el decreto. Y la salud, claro, y el derecho del no fumador para prohibir conductas en un lugar al que nadie lo obliga a ir y que es notorio porque allí se usan esas conductas, claro, y que nunca nos vamos a morir, claro.
Viva el Doctor Kevorkian, un doctor en serio, no como este opresor con bata.
Autor: benito | Marzo 6, 2006 10:45 AM
a ver, Benito. Me siento un tanto aludida por tu post. Yo no estoy diciendo que haya que prohibir el alcohol!
Dije que era muy absurdo ver a la Ministra anunciando la prohibición de fumar mientras sostenía una lata de cerveza Pilsen en su mano derecha, de la que, por supuesto, hizo casi que un fondo blanco!
No tiene lógica ni razón lo que hacen.
Y con respecto al señor Silva, es cierto, todos sacan su prontuario a relucir...pero el hombre ya cumplió su condena en la cárcel, no?
o acaso fue liberado recientemente por la "ley de humanización de las cárceles" y por ende, salió antes de cumplir su condena?
O es que como el "niño Silva" se rebeló ante la autoridad, hoy tenemos que decir que es un delincuente?
OJO!!..Z no lo agarró todavía....tan malo no debe ser..:)
Autor: la petisa | Marzo 6, 2006 4:40 PM
No, no me pareció una invocación a la prohibición del alcohol tu comment en absoluto. Solo que es una argumentación, cuando se habla de cosas que uno por voluntad se mete en el cuerpo, que puede volverse en contra de uno mismo. Por eso yo creo que hay que defender siempre y ante todo el derecho de los adultos de tomar las decisiones equivocadas que quiera con respecto a su salud, independientemente que otras sustancias toleradas sean más o menos dañinas.
Por supuesto que hay hipocresía en la actitud de María Julia y su cerveza, pero estamos hablando de una administración que pregona el prohibir el fumar en ámbitos de recreción privados -a los que nadie obliga a nadie a asistir- para defender el derecho de que no les fumen cerca a personas que por su propia voluntad entraron a un centro de reunión de fumadores en lugar de ir a, pongamos, la rambla. Y esa misma administración está batallando desde hace meses por autorizar una planta de polución comprobadamente dañina (Botnia) que va a perfumar con sus efluvios a huevo podrido a una ciudad entera de personas que se lo van a fumar involuntariamente y a pesar de haber protestado enérgicamente. Si eso no es hipócrita, no sé qué es.
Bueno, tal vez no, al fin y al cabo son argentinos, no humanos.
Autor: benito | Marzo 6, 2006 5:03 PM
Creo que esto no es un caso aislado de este gobierno antilibertario (no pongo antiliberal porque capaz que alguno se me ofende).
Este gobierno se opone una vez si y otra también a las libertades individuales en aras de lo que él considera un bien.
Ejemplos: cigarrillo, aborto, propiedad (y no me digan por favor que la propiedad no es un derecho en este momento, si no a devolver hasta el zolcillonca muchachos), incentivo a mafias corporativas que decidan por otros (como la liderada por el bárbaro Juan Castillo),y en recientes palabras del ejecutivo: "Integrar a la clase media al esfuerzo tributario".
Y que cuernos son los elevadísimos aportes actuales (IRP) de los asalariados de la clase media? Bueno, si, son cuernos.
Autor: Brian Contreras | Marzo 7, 2006 9:32 AM
Estando de acuerdo en lo esencial: que este es un gobierno con poco cariño a las libertades, pregunto, ¿por qué cada vez que aparece un libertario a enumerar las libertades oprimidas, nunca menciona la libertad sindical?
Autor: benito | Marzo 8, 2006 8:40 PM
Porque probablemente este sea uno de los países del mundo donde el trabajador este más protegido.
Te cuento una: en el año 1991 hicimos un paro por el despido sin causal evidente de dos trabajadores, y ademas impulsamos un juicio a la empresa. Nuestro abogado era Sarthou, y nos dijo textualmente que la legislación uruguaya protege al trabajador y que éstos iban a cobrar hasta el último peso reclamado. Fue lo que sucedió tal cual.
Fijate además que el PIT/CNT es funcional al gobierno actual, no en balde su lider Juan Castillo fue electo por el PCU. Las prebendas a los sindicalistas aumentaron yel gobierno escucha sin duda al PIT (en campos que van desde los derechos humanos hasta opinones sobre los cortes de los puentes).
Y ademas, vamos, este es un gobierno que reconoce la ocupacion, de forma tal que es más propenso a que la policia eche a un patron para que entren los ocupantes que lo opuesto (ver tema Naussa).
Los sindicatos fueron para el FA en campaña, organizaciones electorales, proveedores de fuerzas de choque y realizadores del trabajo sucio de amedrentamiento que el poder político no se animaba a hacer.
Autor: Brian Contreras | Marzo 12, 2006 11:32 AM
Yo te puedo contar varias -ocurridas en los quince años anteriores- en las que no tuve la más puta protección a pesar de ser un trabajador por donde me miraras. Lo que posibilitó entre otras cosas que una empresa para la que trabajé me quedara debiendo 5000 dólares de salarios atrasados (y mi sueldo no era precisamente magnífico) y otra me despidiera para contratar a una pasante que trabajaba por medio sueldo sin tener que pagar despido ni ninguno de esos lujos.
Yo he escuchado mucho eso de los totales privilegios de los trabajadores uruguayos, pero en el ámbito de lo privado -el ámbito público es otra cosa- no me he topado mucho con ellos. De hecho el que los trabajadores uruguayos sean unos privilegiados es, como mínimo, muy relativo. Alcanza con fijarse en los poderes de los sindicatos estadounidenses o de cualquier país de Europa para ver que al PIT-CNT le queda mucho camino por recorrer en la ruta del poder.
De hecho, el principal motivo de la supuesta ola de ocupaciones (¿alguna vez escucharon a los medios hablar de "ola de despidos", "ola de empleos en negro" u "ola de represión sindical"? ¿será porque nunca las hubo?) es -más allá de alguna señal mal dada desde el gobierno- justamente la impericia de los jovenes líderes sindicales para manejar conflictos sindicales en empresas en las que nunca se permitió el establecimiento de sindicatos y que, por ende, no generaron la menor cultura de diálogo o reconocimiento entre patronal y empleados.
Pero vuelvo a los dos primeros párrafos de tu comment, los que hablan de la protección de los trabajadores y del haber cobrado hasta el último peso por un juicio de despido. ¿Te parece mal? ¿te parece un abuso?
Autor: benito | Marzo 12, 2006 12:06 PM
No, me parece bien que la ley proteja al más debil. Lo que no me queda claro son las bondades de la sindicalización cuando se pasan ciertos límites. Es decir, cuando los sindicatos pasan a ser poderes paralelos por tener efectivamente espacio (voz y voto) en los gobiernos.
Es decir Uruguay por definicion es una democracia representativa. En ella se elgen los gobernantes por elecciones, bla, bla, bla. Los sindicatos y cualquier otra organización social cumplen el rol para el que fueron definidos. Un sindicato defiende a los trabajadores agremiados al mismo, bajo las normas constitucionales. Y punto. Veo otra realidad en Uruguay.
Y by the way, en USA y en Europa los sindicatos son muchas veces mafias repulsivas. USA no es un gran ejemplo de democracia sindical.
Autor: Brian Contreras | Marzo 12, 2006 3:10 PM
che..el tema no era el cigarro?
Autor: la petisa | Marzo 13, 2006 4:31 PM
Gil, estas caliente porque tenes que respetar el derecho de la gente a trabajar en ambientes libres del mortal humo de tabaco.
das cualquier excusa, te enojas con el Señor Presidente , el Honorable Tabare Vazquez injustamente, te quejas de todo de las excusas de los demas, pero no ves que estas defendiendo lo indefendible, el cigarrillo mata y si no te das cuenta sos como el conductor que se queja porque lo multan al manejar borracho.
Sos un vicioso que se le nubla la razon por que no lo dejan molestar mas con el cigarro.
Viejo apestas con tu adoracion al cigarro, dedicate a defender cosas mas productivas.
te imaginas dandole un charla a tus hijos de las bondades del cigarro, o mejor en la escuela de tus hijos, pero si das lastima.
Y por ultimo sos tan nabo que sino sacamos un decreto que prohiba manejar en espacios cerrados, seguro prendes el auto en el garage y ahi nomas te quedas o haces el amor al aire libre, no que te parece en 18 y R.Negro.
Sos un adicto, y te duele, jodete, Ja Ja ...-
Autor: Jorge | Marzo 30, 2006 1:37 PM
Además de escribir con faltas de ortografía, tu cerebro desértico, vacuo e infértil es incapaz de leer e interpretar correctamente un texto. Porque todas y cada una de tus banales y fascistoides afirmaciones son refutadas por anticipado en el artículo que tanta urticaria te causó. Que disfrutes de tu autoritaria ignorancia, Jorgito.
Autor: voltaire | Marzo 30, 2006 5:47 PM
disculpen la tardanza
me sorprende mucho esta polémica ya que encuentro que partió de una ficción. no está porhibido fumar en uruguayguay. señores y señoras y señoritas, pueden hacerlo ustedes sin sufrir ninguna consecuencia legal o moral. es como conducir vehículos: es posible hacerlo mientras se respeten las reglas del tránsito. tengo entendido que está prohibido circular en automóvil por las aceras, pero no por las calles, como el automóvil no es parte de la libertad humana, sino un arte-facto externo a la condición, tampoco lo es el cigarrillo. fumen uruguayos, fumen, pero no jodan a nadie y todos contentos. inclusive, por mí que se fume lo que se quiera, chala, rosas u otras zarzas.
que tabaré (y el 99%) de la izquierda institucional uruguaya es autoritaria, ignorante, mezquina y peligrosa, eso sí que es cierto, pero me parece, modestamente, que nada o casi nada tiene que ver con esto.
salú
Autor: juan de dios | Abril 13, 2006 4:03 PM
Para mi, los que fuman son asesinos. Aunque la ley no los considere asi.
Autor: Fernando | Mayo 6, 2006 1:16 PM
Estoy de acuerdo con lo que dicen en lo que atañe al cigarrillo. Ahora, por lo demás, son todos unos fachos que siguen quemados porque ganó el Frente.
Autor: mandarina | Junio 12, 2006 5:08 PM
ya anunciaron hoy... .los próximos cucos en este país serán el alcohol y la comida chatarra.
¿por qué no cierran de una buena vez las bocas de pasta base?
Autor: la petisa | Julio 11, 2006 2:07 PM