El desastre etológico
Cuando el otro día supe que el diputado del Frente Amplio Víctor Semproni había sugerido y avanzado una intervención del Vaticano para mediar en el diferendo ecológico-territorial que nos abruma a los rioplatenses, ahí me saltó la térmica. No es que tenga algo personal con Víctor Semproni (si algo tengo con Víctor Semproni, aquel fervoroso sindicalista largoplacisista bancario, es algo general). Digo nomás que este gesto suyo de cimarrón oriental fue la gota que desbordó un vaso llenado con otras gotas tan o más lacrimales.
Yo, natural de Montevideo, vivo desde hace un tiempo en Buenos Aires y veo en mis amigos locales la oportunidad de practicar con este tema algo de la sorna porteña en mi humanidad. Uno ya conoce lo relativamente inocuo del ejercicio -una coreografía cuchillera y milonguita- pero también sabe que, para que la cosa ande, el puntazo dice venir buscando el caracú. Y uno ya arranca herido: es difícil que un uruguayo medio, tan sensible a lo cívico, casi orgulloso de ser suizo, no se rinda frente a la avalancha de estupideces y mamarrachos convertidos en actos de gobierno. Lo de Semproni bien parece un acto de gobierno, algo que le mandaron decir (me imagino a qué señora se le ocurrió la idea, y la corrida de situaciones por las que pasó esta idea hasta llegar a RCA Víctor, una cosa muy graciosa). Era bastante previsible la repercusión en los medios argentinos de semejante anuncio de un sencillo diputado suplente en funciones. Seguramente le hicieron hacer el mandado para ver si se movía alguna ficha. Erraron fiero al subestimar la experiencia argentina con mediadores papales, pero aun así, a esta gente no le importó lacerar con esta impudicia la intimidad de nuestro orgullo público, laico y gratuito. Son unos cabrones.
Todo lo que estan haciendo es una cabronada, es una traición a la esperanza. Esos gestos de prepotencia convertidos ahora en convocatorias institucionales a cerrrar filas tienen la única e indisimulable finalidad de embrutecer por número las posiciones, una cosa bien de fachitos. Era bastante previsible también que la situación entre nuestros paises llegara por lo menos a este punto. Sin ser un estadista de tan refinado jopo como Vázquez, uno la venía venir desde el vamos, sobre todo cuando asiste al corso permanente de figurines metiendo prepo, fabricando enemigos, confundiendo arteramente descalificación con argumento, mandando fruta y arengando con conceptos tan molestos como soberanía, cuestión nacional y otras tonterías de rancio cuño militar.
Siento el dolor de ver que esta gente está lastimando gratuitamente una relación entrañable y única como es la rioplatense; nos está proponiendo cada día un enfrentamiento estratégico con los argentinos, una gente que nos ha querido bien. ¿Será éste un costo calculado? No haberlo calculado es de cretinos y haberlo hecho, de criminales. ¿Estaremos pagando con esta irremediable infamia la hipoteca que financió una campaña electoral? ¿Con esta moneda? ¿O es un intercambio de favores que la gente no entiende? Si es así, ¿tendremos algún favor a nuestra cuenta? Dios nos asista.
Quería decir, entonces, que más allá de las posibles alteraciones del medio ambiente litoraleño, mucho más que la temeraria política de monocultivo rapaz que se proyecta, por encima inclusive de la inusitada apuesta por los mundialmente conocidos organismos de control ambiental uruguayos, es decir, más allá de todo lo que está en discusión, al día de la fecha, hoy, antes de que la cosa empiece a cagar celulosa a raudales, estamos asistiendo a un desastre de incalculables dimensiones e imprevisibles consecuencias causado por la instalación de estas putas plantas.
Respuestas
Tato,
Acabo de ver en TodoNoticias una pancarta en uno de los cortes: "Sr Kirchner, no permita que mueran 80000 argentinos". Asi no nos podemos sentar a conversar, me parece.
Hablando de prepotencia y nacionalismo, lo que yo veo son 300 camiones
varados (algunos secuestrados) en la frontera por unos tipos con banderas argentinas y motivos albicelestes en general. No sé lo que es prepotencia y nacionalismo entonces. ¿qué pretenden? Te juro que no lo entiendo. Si Uruguay ordena parar la construcción de las plantas (con los costos en multas que ello supondría y que NO estoy dispuesto a pagar, ya que sería más barato pagarles un sueldo a los gualeguaychuanos de por vida), ahi si que tendría razón Stirling con aquello de que se venía la "mentalidad piquetera".
Te invito también a que visites, por ejemplo, un blog argentino: (fuckyoutiger.blogspot.com) para que veas lo que es la prepotencia y el nacionalismo, por parte, dicho sea de paso, de militantes de la izquierda boba, que parecen estar bastante al tanto.
Si por culpa del gobierno uruguayo estamos perdiendo la hermosa amistad que se nos profesaban nuestros vecinos, desde esta perspectiva ya no parece tan hermosa como
antes.
Curzio
Autor: Curzio Moore | Febrero 7, 2006 6:27 PM
Fuck You Tiger es bastante leído en Argentina, pero es un blog escrito en Uruguay, desde un punto de vista evidentemente uruguayo por un uruguayo que ha vivido en Uruguay toda su uruguaya vida y que está bastante avergonzado del papelón positivista/nacionalista al que está asistiendo y que se está haciendo en su nombre y a cargo del gobierno que votó bajo otras premisas electorales. Tal vez sea ocasionalmente bobo, pero es bobera oriental de cabo a rabo.
La lógica que impera en todo esto es la del beneficio inmediato, a cualquier costo y exclusivamente desde el punto de vista de esta administración. Uruguay está pagando un costo político asombroso a cambio de nada, de 300 puestos de trabajo (nada en términos nacionales) y cero recaudación impositiva, porque en un acto de cipayismo inaudito el gobierno exoneró de impuestos a estas plantas. Pero todo eso es al pedo porque lo que importa es el vamo' arriba uruguayo' todo' juntos que estos putos porteños no nos van a prepotear.
No vi un sólo titular haciendo referencia a la insólita prepotencia de instalar unilateralmente un emprendimiento de estas características violando descaradamente el estatuto del Río Uruguay, o de la prepotencia asombrosa de plantear una negociación en la que no se está dispuesto desde un principio a ceder absolutamente nada.
Y que todavía nos insulta con ejemplos como el que trata este post o como la absurda metáfora tanguera de nuestro ya totalmente impresentable presidente acerca del Uruguay como una mujer golpeada por una Argentina abusiva y masculina (¡qué metáfora más políticamente correcta!), frase con la que entre otras cosas Vázquez generalizó a lo Batlle una opinión pública de una nación entera -Argentina- que hasta ahora ha estado dividida pero que los gestos de chauvinismo exacerbado de este gobierno tiende a unificar.
Y siendo un poco grosero me cago en los 300 camiones detenidos, me cago en el capital de obra detenido por lo que es una reacción popular de una población agredida -la de Gualeguaychú- en forma ilegal y sin el menor paliativo a cambio. Hasta ahora los medios venían echándole toda la culpa al malo de la película -Busti- pero olvídense, ahora son las asambleas ciudadanas respondiendo a un reclamo popular y les cuento un secreto: siempre, siempre lo fueron.
En el primer y el segundo actos de protesta sobre el puente, los entrerrianos juntaron a 40.000 de sus 70.000 habitantes. ¿Conocés algún ejemplo por el cual la administración Vázquez podría movilizar semejante proporción de gente? Debe ser el populismo, ¿no?
Autor: benito | Febrero 7, 2006 10:47 PM
Curzio,
quizá no quedó claro, pero todo mi escrito se refiere a las formas públicas y estrategias del gobierno del Frente Amplio Encuentro Progresista frente a este problema y de las carísimas consecuencias que éstas tienen para el fenómeno rioplatense. No mencioné a los piquetes porque no venía al caso, no era nada específico y corría el riesgo de enturbiar la idea. Quizá tu comentario, fuera de lugar y destemplado, sea la pueba viva de que en caliente la gente hace y dice cualquier cosa.
Es verdad: anunciar de esta forma la muerte de 80000 personas es temerario y apocalíptico por donde se lo mire (¿de dónde habrá sacado este hombre esa cifra?) y yo tampoco me sentaría a conversar con el autor ni de la integridad moral del Mostaza Merlo. Pero una cosa es lo que diga un -pongamos- pizzero de Gualeguaychú y otra es lo que dice Vázquez, el presidente encuentrista. Hoy mismo decía Vazquez a la prensa y a viva voz: “El lunes (30 de enero) hablé con el presidente Kirchner para encontrar un camino que nos permita confirmar cómo vamos a continuar, porque la construcción de estas plantas no se detiene, el gobierno no va a dar ninguna orden para detener la construcción de estas plantas, hay que seguir con la construcción de las mismas”. ¿Vos, Malaparte, te sentarías a conversar con este interlocutor?
Ya que por tu culpa estamos siendo arrastrados por los acontecimientos, te pongo otro ejemplo. Por pura comodidad hago un bypass de la referencia, pero dejo sentado que este link surge del blog uruguayo Fuck you tiger y es el despacho de Gerardo Bleier, un personaje de la izquierda lista si los hay, tan lista que bien referente del gobierno. Preguntado por un hecho vergonzoso del año, dice: “La decadencia de la elite argentina puesta una vez más de manifiesto en su actitud frente a la instalación de las plantas de celulosa en Uruguay.” Desde que estoy en Buenos Aires busco desesperadamente pertenecer a la élite porteña sin lograrlo (es que no sé dónde se reúnen). ¿Vos te sentarías a conversar con este individuo de pensamientos tan graciosos? “Decadencia puesta una vez más de manifiesto...”. No aventura cifras como el pizzero entrerriano, pero estoy seguro que Bleier sabe cuántas veces más. ¡Que dé cifras! ¡Que tire un número!
Vos perdoname que haga cuerpo con Benito, ese típico izquierdista bobo, pero la referencia de Vázquez en su último gesto a lo tanguero es patético, y debería ser lacerante para quienes lo votamos. Es una imagen es tan tan lastimosa que me duele usarla. El hombre (¿Valenti?) pensó largo en el water y dijo: como el tango nos une mandemos algo medio de pasión mistonga y estos piqueteros se van para la casa. Más allá de la tremenda macana, lo que dice además Vázquez con este tiro fallo es, en definitiva, que la protesta es válida unicamente frente a los hechos consumados. Esta idea por alguna razón me molesta profundamente y lo voy a hablar cuanto antes con un amigo filósofo a ver qué me dice.
Ahora que estoy caliente te comento qué me parecen los piquetes. El otro día escuché al Coco Barreiro en la Rock & Pop en el programa de Lingenti diciendo que el lado argentino no tiene en su futuro más que una seria amenaza. Esta idea me parece medianamente compartible. Entonces, ¿cómo reaccionarías vos? ¿No hubiese sido mejor parar las obras y mientras tanto cultivar una idea de problema, y una idea de región? ¿O será que sin saberlo pertenezco a izquierda boba?
Autor: Tato | Febrero 8, 2006 1:55 AM
Disculpas Benito, me parecía que eras argentino. Debe ser ese yeito que tenés para hacer que todo parezca tan melodramático, tan papelón positivista/nacionalista.
No sabía que estábamos hablando de Tabaré Vázquez y sus impresentables (y truchas) referencias tangueras. Pensé que estábamos tratando de resolver un tema sin que ninguna de las partes salga demasiado mal parada.
Parece que vos lo que querés es sangre.
Saludos
Curzio
Autor: Curzio Moore | Febrero 8, 2006 5:20 AM
Sí, siempre quiero sangre: el principal problema del Uruguay moderno es su pánico y cobardía congénita a la posibilidad -siquiera remota- de que haya sangre o "intolerancia", lo cual ha hecho que no solo las estructuras sino hasta los individuos se proyecten en el tiempo impunes y jamás se logre compensar -ni moral ni materialmente- los daños producidos (lo que vuelve a la declaración de Vázquez más siniestra). Eso es lo que hace que se reaccione con horror (y un poquito de asco) ante las medidas de lucha populares, como la de los ambientalistas entrerrianos y eso es lo que hace que se desactiven reacciones populares lógicas y sanas, como hubiera sido la de exigir la renuncia (yo hubiera exigido el suicidio también) de Batlle cuando se le hundió el país. Y que todavía se presuma de ello como "la manera civilizada (uruguaya) de hacer las cosas" en contraposición con esos patasucia poco democráticos de los bolivianos o los argentinos.
Pero está bien; supuestamente no estamos hablando de eso sino exclusivamente de la máquina discursiva uruguaya en el conflicto -algo a lo que pertenece, supongo, la pieza retórica de Vázquez- y su correspondiente máquina publicitaria, que por suerte aún no tiene correspondencia con respecto a este tema en Argentina, donde tanto los medios de izquierda o de derecha han planteado los temas en términos razonablemente objetivos en lugar de cerrar filas detrás de nacionalismo trasnochado como el predomnante en la República de Ponsonby, donde no sólo los partidos políticos actúan como bloque sin disensos en este tema -dejando sin representación a, por lo menos, un 40% de uruguayos- sino que el propio ministro de turismo sugiere que la prensa debería hacer lo mismo, como si no lo estuviera haciendo ya y como si ese fuera su papel.
Por eso algunos que no estamos de acuerdo se nos ocurre expresarlo en los blogs en la forma más dramática posible, término que tiene sus buenas diferencias con melodramático y que no veo por qué debe ser considerado como un defecto argentino -aunque parece ser la hora de las especulaciones xenófobas con respecto a los argentinos-, pero que a mí de cualquier forma me parece helado de tono en comparación con los llantos acerca del "daño irreparable" que nos están haciendo los argentinos -todos, al parecer- por estar deteniendo los camiones de una compañía finlandesa.
Vos pensás, en forma similar a la del razonamiento gubernamental, que podés abrir una discusión descalificando a una voz como "izquierda boba" (terminología tan similar a la de Vargas Llosa Jr. y sus "idiotas latinoamericanos") sin haberla leído -porque de ser así te hubieras topado con alguna de mis mil y una referencias a mi nacionalidad, que por otra parte me parece irrelevante en esta discusión-, y luego pretender ser la parte moderada y serena del intercambio.
Bueno, a algunos les funciona, algunos hablan de la ignorancia y desinformación "porteña" sin siquiera preguntarse el por qué ningún medio uruguayo reprodujo los (ridículos) errores del informe del Banco Mundial o el cristalino (y en mi opinión irrefutable) informe del lado argentino de la comisión binacional (http://www.clarin.com/diario/2006/02/07/um/informepapeleras.pdf)
PD: Hay habitantes de Gualeguaychú con una visión mucho más precisa de los daños eventuales que el señor de los "80.000 muertos". Escuché a uno de ellos ayer manejar el simple argumento de que la tierra del lado argentino se ha desvalorizado al 50% desde el surgimiento del problema de las plantas. También las mismas dejan por fuera de la posibilidad de comerciar fuera del mercado local a los pescadores o a los apicultores ya que las regulaciones sobre pescado y miel advierten y prohiben la cercanía de estos emprendimientos. Son problmemas muy concretos y de una violencia económica mil veces superior a la de detener a un camionero a quién se le sigue pagando el sueldo mientras mira el paisaje. Y por otra parte, ¿cuál es la diferencia entre sostener que las papeleras matarían a 80.000 argentinos o, a la inversa, asegurar que el agua va a salir de las mismas más limpia de lo que entró y que una sola parrillada contamina más que las dos plantas juntas? La diferencia entre ambos disparates es que lo primero -lo de los 80.000 muertos- lo sostuvo un desconocido y posiblemente ignorante e impotente (en el sentido ejecutivo) ciudadano de a pie entrerriano. Lo segundo -ambas cosas- fueron sostenidas por el ministro de Vivienda y Medio Ambiente uruguayo Mariano Arana, responsable definitivo de los controles de las plantas.
Autor: benito | Febrero 8, 2006 10:53 AM
Benito,
Si lees mis comentarios en "papeleras y papelones" en este mismo sitio, verás que soy muy crítico con la estupidez del gobierno uruguayo. Lo de Arana es simplemente impresentable.
Sabía que en algún momento me ibas a acusar de Vargas Llosismo, gracias por no acusarme de agente de la CIA también. El hecho de que use el término "izquierda boba" para mi implica que hay otra izquierda, con la cual, naturalmente, me identifico.
Curzio
Autor: Curzio Moore | Febrero 8, 2006 3:15 PM
Curzio, la próxima vez que vayamos te vamos a llevar kerosene en lugar de whisky!
Aguante Argentina, carajo!
Autor: Lingenti | Febrero 8, 2006 5:51 PM
claro que hay otra izquierda, el problema es que siempre está a la derecha.
Autor: benito | Febrero 8, 2006 8:21 PM
perdón, me fui prematuramente: el hacer cualquier calificativo parte de una simplificación es una actitud de víctima que supone el camino de una cosa a la otra como inevitable ("si nos dicen que hacer con las papeleras, ¡mañana se van a meter con las curtiembres del Miguelete...!").
El vargallosismo al que hacía referencia no es al del notorio peruano sino al calificatorio de "idiota latinoamericano" introducido por su hijo y festejado por todo el centro y derecha durante los años noventa. Si se volvió un anatema previsible entonces tal vez estoy leyendo muy poca prensa de izquierda.
No se trata de una tendencia puntual entre los peruanos, ni siquiera entre los hispano-américanos, sino de todo el pensamiento alineado automáticamente: el calificar a algo como parte de la bobera o la idiotez invalida un discurso sin necesidad de debatirlo ni refutarlo, y de hecho es una tendencia que se popularizó en los EE.UU. de Bush durante los últimos cinco años, cuando fueron calificados publicamente de "idiotas" personajes como Susan Sontag o Noam Chomsky por parte de gente que posiblemente no terminó la secundaria.
Mi referencia, no acusación, a ese Varga Llosa, no era un calificativo al que sigue inevitablemente la acusación de pertenecer a la CIA, sino una simple descripción de una conducta intelectual que consiste en no leer un carajo, suponerlo todo, y meter al interlocutor en el cajón de lo innecesario de rebatir porque se proviene de la bobera o la idiotez.
Nadie que me conozca o que haya leído el blog más allá de los titulares me calificaría de izquierdista heterodoxo o arcaico. Es más, muchos ni siquiera me calificarían siquiera de izquierdista. No me importa, hago lo que puedo y quiero más allá del input que tenga. Y mi posición en este tema en particular no es exactamente la popular dentro de las filas de la "izquierda radical", término con el que el gobierno denomina a la izquierda que dice cosas de izquierda. Más bien todo lo contrario.
Pero nada, vos empezaste en forma notoria y con una notoria ignorancia de causa-lugar-tema. No es que me desvele el terminar la discusión ni ganarla, pero ahorrame el hacerte el agredido.
Autor: benito | Febrero 8, 2006 8:36 PM
Si se discutiera acerca de las eventuales bondades y perjuicios de instalar las papeleras, estaría dispuesto a participar en esta discusión. Pero estos textos posteados son el ejemplo más irrefutable de que la estrategia del gobierno uruguayo ha triunfado en toda la línea y su lamentable discurso se ha instalado en los cerebros de todos nosotros y ha conseguido que no se discuta lo esencial, sino quién es peor, si "nosotros" o "ellos". (¿quiénes serán "ellos" y "nosotros"? me pregunto yo, que me resisto a creer que en este asunto LOS argentinos están de un lado y LOS uruguayos de otro. ¿O ustedes no creen que hay uruguayos y argentinos en una y otra posición?) Me amarga el curso que ha tomado la riña. ¿Qué leo en toda esta polémica? Que si lo que dicen "los argentinos" (???) es una boludez o tiene fundamento, que si un pizzero de Entre Ríos exagera, que si Tabaré Vázquez hace lo propio o no (falta que uno escriba: "'ellos' empezaron, así que 'nosotros' les hacemos lo mismo).
No hay peor polemista que el que se basa en el "representante" más berreta de la posición contraria y, por ende, más vulnerable, para sustentar las propias posiciones.
¿Ustedes que piensan acerca de que se permita o no instalar las plantas? No estaría mal discutirlo...
Autor: voltaire | Febrero 9, 2006 12:10 AM
Es llamativo que nadie tenga nada que decir acerca del tema que realmente debería preocupar a ambas sociedades. ¿De qué estaban discutiendo entonces? ¿Sobre qué estaban discutiendo? Se parecía mucho a una controversia (llamémosle así) de barras bravas.
Ahora se me ocurre que cada uno daba "por sentado" que el suelo básico de la discusión era "su" respectiva posición sobre el asunto. Algo así como que estar en contra (o a favor, en su caso) de las plantas es algo que se daba de suyo... "por sentado".
Pues lamento comunicarles que eso está por verse, pues pienso que eso que se da por sentado aún debe demostrarse. Yo soy un buen ejemplo: no tengo una posición clara SOBRE LA INSTALACION DE LAS PLANTAS DE CELULOSA, que es el asunto que me importa, claro. Tengo muchas dudas.
Sobre la actitud del gobierno uruguayo tengo una idea un poco más concluyente (es penosa), pero esa conducta es ya un dato más de la realidad. Podemos tener en cuenta ese dato (debemos tenerlo en cuenta) para seguir centrando la discusión en lo que importa -¿es bueno o malo para quienes vivimos en este país que se instalen esas plantas?-- o bien podemos pasar sin escalas a ocuparnos exclusivamente de esa parcela de la realidad, "el conflicto del Rio de la Plata", tal cual quiere, ya no sólo Vázquez, sino TODO el espectro político uruguayo. Por supuesto que ahora, desgraciadamente, ambos aspectos del problema están bastante unidos, pero nosotros podemos contribuir a que el debate se vuelva a centrar en donde siempre debió estar, sin ignorar que ya se armó un quilombo diplomático al que habrá que darle alguna solución (porque Uruguay y Argentina no van a romper relaciones, eso parece evidente).
¿No se dan cuenta de que esta misma discusión que estamos teniendo nosotros es la prueba -una buena prueba diría- de que somos unos "apestados" que se niegan a sumarse a la cruzada chauvinista más demencial que se haya organizado en este país en años.
No cambia este último juicio mi certeza de que sobre el tema de fondo tal vez discrepemos. Pero me animo a creer que estamos todos de acuerdo en que esta cruzada patriótica apesta... y estamos en terrible minoría en nuestro bendito y helvético país... Hagamos algo... o digamos algo, que es una forma de hacer.
Autor: voltaire | Febrero 9, 2006 11:16 PM
He estado siguiendo esta entretenida discusión hasta que se metió un iluminado para tratar de arruinarlo todo (que además se subió porque no le contestaron su post en menos de 24 horas).
Capaz que la discusión se centraba en la actitud del gobierno argentino y no la de los vecinos de Gualeguaychú, que tienen todo el derecho a protestar cortando rutas (quién no ha cortado alguna ruta alguna vez?) El problema es que el gobierno de Kirchner no hace respetar, como debería, el derecho al libre tránsito entre los dos países, se escuda tras los piqueteros (aunque a algunos sí los reprime), y como gobierno de un país vecino nos mete el dedo en el culo causándonos perjuicios, como país, a los habitantes del Uruguay (sí Voltaire, el término todavía existe).
Argentina y Uruguay no son provincias un mismo país, pagamos impuestos diferentes a diferentes Estados, firmamos acuerdos comerciales y de inversión como estados diferentes, no como Uruguay, provincia de las Provincias Unidas, sino como Uruguay, sálvese quien pueda. Como ha dicho Busti, se terminó la hora de la diplomacia.
Yá pasó en el 54, y Uruguay se creyó obligado a comprar dos escuadrones de F80, que eran los cazas más avanzados de América en esa época, por las viejas dudas. Luisito Batlle gobernaba. A juzgar por la manera en que "los Argentinos" tienden a resolver algunos problemas, como el diferendo con Chile por el Beagle, y el diferendo con el Reino Unido por las Malvinas, quizás sea hora de considerar el tema de la superioridad aérea una vez más, por las viejas dudas.
Autor: Danielito | Febrero 10, 2006 2:06 AM
¿Cuantos aviones precisaríamos, Danielito? Más o menos.
Autor: tato | Febrero 10, 2006 3:15 AM
De modo que si entendí bien lo que dice Danielito, todo puede resumirse en que Kirchner "nos" metió el dedo en el culo. Es una síntesis perfecta del problema que estamos enfrentando. Yo daría por concluida la discusión aquí (no sea cosa que "arruine" la reflexión queriendo discutir el impacto social y ambiental de dos plantas de celulosa... ¿no hay un par de empresas que quieren instalar dos plantas de celulosa? me pareció escuchar en estos días un rumor al respecto... pero seguro que me confundí, porque el asunto va de culos y dedos...
Autor: voltaire | Febrero 10, 2006 11:19 AM
Tato, los mismos que compró Chile, del mismo tipo y por los mismos motivos.
Autor: Danielito | Febrero 10, 2006 1:12 PM
"Nos vamos contentos y sorprendidos por la predisposición del presidente Kirchner que definió a este tema como una causa nacional"
(Oscar Vargas, ambientalista de Entre Ríos, después de reunirse con Kirchner y Taiana, 10 Feb, 2006)
Autor: Danielito | Febrero 10, 2006 1:21 PM
Supongo que toda esta charla marcial debe ser un chiste, además lo único que sabe lanzar desde el aire la Fuerza Aérea uruguaya son presos políticos, lo que tiene escasa utilidad militar...
Ahora algunas precisiones con respecto a la distinta vara con la que el gobierno argentino mide los distintos cortes de ruta. La dualidad de criterios existe con respecto a esto, es innegable, pero nadie de este lado se ha puesto a pensar en algunos fundamentos razonables de dicha dualidad:
a) La actitud frente a los piquetes y cortes de ruta es muy distinta dependiendo de cada provincia y no necesariamente depende del gobierno central. Así tenemos que incluso dentro de la Provincia de Buenos Aires se han tomado actitudes muy diferentes ante piquetes en Capital Federal o en provincia.
b) Las protestas y medidas de Gualeguaychú, justificadas o no, corresponden a una protesta masiva, de mucho más del 50% de la población total (no solamente la activa) de la ciudad y que no se identifica con ningún movimiento político expresivo. Las protestas y medidas de lucha de Santa Cruz, justificadas o no, se originan en polos específicos partidarios y reprsentan solamente a intereses específicos de gremios o agrupaciones locales de ninguna forma representativos de la mayoría de la ciudad.
c) La represión de los piquetes de Santa Cruz se desató luego de que integrantes de los mismos arrasaran una comisaría matando en forma particularmente cruel a un policía. Los cortes de ruta de Gualeguaychú, hechos en muchos casos por amas de casa y estudiantes, han sido totalmente pacíficos. Y han ocasionado daños comerciales a Argentina tanto como a Uruguay.
De cualquier forma sí es probable que la cosa se empiece a caldear de aquel lado, porque -contrariamente a lo que muchos medios (y legisladores) uruguayos sostenían hablando de la "prepotencia porteña"- los porteños propiamente dichos se mantenían al margen de la discusión, siendo totalmente ignorantes con respecto a la misma y hasta simpatizando a priori con el lado uruguayo.
Pero en los últimos días un par de cosas han influído sobre la opinión pública de esa ciudad con más de tres veces más habitantes que todo el territorio de la Banda Oriental, y es por un lado la publicación del cristalino informe ambiental de la delegación argentina, que recopila en forma inmisericorde las numerosísimas falencias, zonas borrosas e imperfecciones de la información manejada y suministrada por Uruguay. Y por otra parte removió mucho a la opinión pública un informe televisivo de Rolando Graña -un periodista con buena imágen pública y credibilidad en B.A.- sobre los desastres eco-ambientales producidos por la planta de celulosa de ENCE en Pontevedra (de similar tecnología a las previstas aquí), informe hecho en el lugar y con entrevistas a locatarios indignados, ha sensibilizado mucho a la opinión pública de la capital de allá.
Autor: benito | Febrero 10, 2006 2:52 PM
No es ningún chiste Benito. Las acciones de Argentina (y no ya de los entrerrianos) constituyen una especie de bloqueo comercial, lo que es un acto abiertamente hostil de un Estado hacia otro. Para que te informes, los aviones "caza" no sirven para arrojar cosas a tierra, sino para negarles la superioridad aérea a los que sí desean hacerlo. Desgraciadamente, parece que las únicas razones que los Argentinos entienden necesitan estar respaldadas por la fuerza. El bloqueo comercial ilegal ¿no es acaso un acto de imposición por la fuerza? ¿Qué porcentaje de la población de una ciudad debe estar de acuerdo para que el Estado argentino agreda abiertamente a uno de sus vecinos?
Los bloqueos contra Uruguay ocurren en zonas controladas por la Gendarmería Nacional, que son fuerzas federales (y de hecho son ellos los que protegen y "regulan" los cortes.
Autor: Danielito | Febrero 10, 2006 4:16 PM
Veo que además de acusarme de iluminado, Danielito y Curzio no tienen el menor interés en discutir sobre el asunto sustancial. ¿Habrán pensado algo sobre toda esta controversia o su participación es apenas una coartada para exponer sus profusos conocimientos sobre armamento aéreo y encontrar al “enemigo” que andan buscando? Su paranoia y su estilo de barrabrava los conducen inexorablemente a buscar siempre a un malo de la película. Antes que pensar para luego eventualmente posicionarse parece que razonaran a la inversa: tengo que encontrar un cabeza de turco, un “enemigo” que simplifique las cosas y me facilite la toma de posiciones --los piqueteros y ahora LOS Argentinos (escrito con mayúsculas)--. Su deriva es penosa. Les sugiero que se afilien a algún partido político, club de fútbol, de fans, o incluso al club de leones, o lo que sea, pero que por fin encuentren alguna colectividad con enemigos claros, de esas que no exigen pensar sino adherir. Tal vez Gargano o Azucena Berruti los puedan contratar como asesores para organizar la resistencia a la más que inminente invasión argentina. Además de recomendar comprar cazas, estaría bueno que Danielito nos contara si le parece una buena idea que la construcción de las plantas de celulosa siga adelante o no y por qué sí o por qué no.
Autor: voltaire | Febrero 10, 2006 4:56 PM
Los mismos que Chile, si... Pero ¿en función de caza o bombardeo? ¿Misiles convencionales, ojivas nucleares? ¿Primer objetivo? ¿Comunicaciones, refinerías, población civil? ¿Qué tenés en mente?
¿No habrá un blog de camaradas de la FAU para que vuelques tus ideas?
Correte, Danielito, tomatelas. No me hagas usar la Glock que la tengo sólo para persuadir.
Autor: tato | Febrero 10, 2006 5:38 PM
Ahora me acusan de ser otro. Parece que la paranoia campea en este blog. Acá el único que piensa es Voltaire, como buen iluminado, los demás adhieren.
Los cazas no están diseñados para atacar sino para defenderse.
Autor: Danielito | Febrero 10, 2006 6:17 PM
Los que crecimos diferenciando los Messerschmitt Bf 109 de los Focke Wulf Fw 190 con sólo mirar el ancho del motor y la redondez de la cabina algua idea tenemos de la diferencia entre un caza y un bombardero; y también sabemos que la mayoría de los cazas actuales son caza-bombarderos, dependiendo de si son interceptores de larga distancia o pueden sustituir los depósitos extra de gasolina por bombas.
Pero no era una discusión técnica sobre una delirante guerra aérea la que yo planteaba, sino hacer una pequeña referencia de humor negro ante un planteo que me resulta como mínimo gracioso.
"Desgraciadamente, parece que las únicas razones que los Argentinos entienden necesitan estar respaldadas por la fuerza."
Y bueno Daniel, salga a la calle, pegue el Grito de Fray Bentos y junte a los orientales en esos aviones para darles lo suyo a esos entrerrianos sarrateicos y rosistas.
Autor: benito | Febrero 10, 2006 6:29 PM
Me siento como un polaco. Me agreden y al mismo tiempo me acusan de agresor. El bloqueo comercial de Argentina (y reitero, no de los entrerrianos) es un acto de fuerza, un acto hostil. No sé qué pretende el gobierno de Kirchner, pero el método de trancar el paso de mercaderías y turistas (justo en plena temporada turística), se manifiesta en perjuicios económicos, no para Botnia, que de hecho podría demandar a los transportistas, sino para todos los uruguayos. Si esto no es un acto de hostilidad de un Estado hacia otro ¿qué es? Ahora que sabemos que las papeleras son una "causa nacional" argentina ¿hasta donde serán capaces de llegar?
Autor: Danielito | Febrero 10, 2006 7:55 PM
¿Hasta el napalm y la reivindicación de Galtieri supongo...?
Hablando en serio; el bloqueo de camiones y rutas en territorio argentino es tan (en realidad menos) agresivo como la instalación de una industria contaminante en un curso de agua compartido sin previo acuerdo. De hecho en el actual concurso de a ver quién la tiene más grande de Vázquez y Kirchner los puntos que se exigen son justamente los dos puntos que violan los acuerdos entre los dos países: Kirchner exige que se detengan las obras hasta que se llegue al acuerdo ambiental no convenido como lo obliga el estatuto del Río Uruguay y Vázquez el tan mentado libre tránsito, como lo obligan los acuerdos del Mercosur. Conociendo a ambos es de suponer que nadie va a ceder y que esto se va a solucionar por una tercera vía.
Pero el chillar por la agresión e ilegalidad argentina cuando por todos los medios se proclama que se va a seguir adelante con un emprendimiento que viola los tratados pre-existentes (y que de ser ciertas las sospechas de los ambientalistas ocasionaría un daño mucho más grave que la detención temporal de unos cientos de camiones) es un poco ridículo. Aunque el sentido del ridículo parece haber sido la primera víctima de este conflicto.
Autor: benito | Febrero 10, 2006 8:18 PM
Faa! Benito se crió tratando de diferenciar aviones alemanes de la segunda guerra. Que lo parió al veterano, se conserva casi lúcido.
Autor: Student | Febrero 10, 2006 9:09 PM
Comparto plenamente la última intervención de benito. Ambos gobiernos violan groseramente sus obligaciones legales internacionales.
Puestos a imaginar una salida a este despropósito, me parece, sin embargo, que a Uruguay le va a costar más que a Argentina dar marcha atrás. Terminar con los cortes de ruta no parece ser una medida impensable dentro de algunos días o semanas. En cambio para el gobierno uruguayo parar las obras tendría un costo enorme, sobre todo porque tendría un impacto en el terreno que más le duele: el llamado "clima de inversión". Para terror del gobierno, dar marcha atrás sería una pésima señal para esos entes impersonales e inasibles que son "los mercados". Pero, bueno, en ese berenjenal se metió solito.
Sospecho que la única "salida digna" que le queda al gobierno de Vázquez en este concurso de guapos rioplatenses es ofrecerle a las autoridades argentinas que tengan un papel central en el monitoreo y control de las plantas una vez que estén funcionando, y lógicamente comprometerse a pararlas si se confirman las previsiones más agoreras.
Con todo, tenemos un dato al que nadie le ha dado la importancia que para mí tiene. Con la estúpida metáfora del marido que sopapea a su cónyuge ("por las dudas" que lo engañe dentro de algunos años) que ha proferido Vázquez en un alarde de creatividad, el presidente uruguayo ha admitido POR PRIMERA VEZ que no es imposible que las plantas provoquen algún desastre. Es un cambio respecto a la cantinela de que las fábricas "no contaminan" que venimos escuchando. Sólo que pide que lo "castiguen" cuando esa catástrofe-infidelidad se consume, y no antes.
Habría que conseguirle un asesor en temas ecológicos a nuestro presidente, porque ignora el ABC de los problemas ambientales: que hay que prevenir en lugar de curar, entre otras cosas porque muchas, muchísimas veces, ya no se puede curar. El primer principio de los ecologistas del mundo entero es el principio de precaución. Hay que avisarle a Vázquez, que todo indica que no le parece tan mal golpear a una mujer infiel (siempre y cuando se lo haga una vez que se haya demostrado que la muy puta ha pecado).
Autor: voltaire | Febrero 11, 2006 1:40 PM
Student: soy un "war puff" no es lo mismo que ser coetáneo de la Luftwaffe.
Voltaire: Esa connotación del mensaje "tanguero" de Vázquez es impecable.
Yo coincido, por como la veo venir, en que la salida va a ser una cosa así (lo del monitoreo argentino), además los argentinos la tienen más fácil en el sentido de que pueden excusar las medidas de los ambientalistas como una acción civil, descontectada del gobierno.
Hay un documento que no se ve -y que a nadie de la prensa le parece relevante a pesar de que es la Piedra Rosetta de todo este asunto- que son los términos del contrato de las fábricas de celulosa con el estado uruguayo. Hay toda una serie de documentos que han permanecido intactos por la prensa uruguaya, que los ha omitido de una forma que solo se podría explicar por teorías conspirativas. No sólo los contratos de Botnia-R.O.U. sino también documentos que han sido hechos públicos en Argentina y que ni siquiera se han MENCIONADO (ni siquiera por la escasísima prensa opositora) en Uruguay, como el risible informe ambiental del Banco Mundial, que sigue siendo tomado como una evaluación seria a pesar de que ubica a la planta de Botnia 20 km. más lejos de Gualeguaychú de lo que está, que dice que en el Río Uruguay hay sardinas (pez de agua salada, por las dudas aclaro) y que el olor va a ser irrelevante porque el viento sopla de Argentina hacia Uruguay (!!!). Ese es el informe científico sobre las plantas al que el gobierno uruguayo está abrazado.
Por último tampoco se ha reproducido ni hecho la menor mención al informe de los técnicos argentinos y las más que razonables dudas que planteaban a la versión uruguaya de la fábula de los finlandeses limpios.
Hay otro kilombo, mucho peor pero inevitable, que se va a dar cuando, como es absolutamente inevitable, se vean consecuencias contaminantes de las fábricas y el viento, tan caprichoso, sople hacia Argentina y la gente de Gualeguaychú se fume el tufo a huevo podrido de las fábricas. Ahí va a arder Roma.
Autor: benito | Febrero 11, 2006 3:37 PM
Otro documento perdido, ahora que recuerdo, es el Tratado y Estatuto del Río de la Plata, que es claro como el agua antes de las fábricas y que deja a Uruguay en pelotas por donde se lo mire.
Autor: benito | Febrero 11, 2006 3:39 PM
Si de documentos se trata, en la última Brecha hay una columna de opinión de Gerardo Honty en la que hace referencia a que el último ministro de "Medio Ambiente" (con muchas comillas) del gobierno Batlle firmó un decreto dos semanas antes de irse (seguramente con el infundado temor de que su reemplazante sería un ecologista insobornable) en el que se le solicita a las empresas Botnia y Ence que presenten una serie de estudios que faltan antes de que las plantas estén OPERATIVAS. Pero resulta que dos semanas antes los técnicos de la Dinama recomendaban exigir los mismos estudios, pero con la pequeña salvedad de que estuvieran prontos antes de la CONSTRUCCION de las plantas. Parece que el ministro tachó "antes de la construcción" y puso "antes de la operación". La manipulación es grotesca y aunque sigo sin tener del todo claro que las consecuencias del emprendimiento vayan a ser tan catastróficas como se anuncia, este tipo de trampitas le hacen a uno desconfiar.
¿Dónde se puede leer el informe de la parte argentina en la comisión binacional?
Autor: voltaire | Febrero 11, 2006 4:06 PM
Danielito, y ahora que sabemos que las plantas de celulosa son "una causa nacional" en Uruguay, ¿hasta dónde te parece que será capaz de llegar el gobierno de izquierda?
Autor: voltaire | Febrero 11, 2006 4:17 PM
Voltaire,
http://www.clarin.com/diario/2006/02/07/um/informepapeleras.pdf
Es bastante lapidario. Se acusa a los técnicos uruguayos de no brindar información relevante. ¿Esto no se podría refrendar? Que los técnicos digan "este documento o esta información te la dí" y es esta, o algo así.
Por otra parte, ¿dónde se consigue el informe uruguayo?
Autor: tato | Febrero 11, 2006 5:30 PM
Es que no existe información detallada del lado uruguayo porque no hay estudios completos de la Dinama. Lo que se maneja es el informe del Banco Mundial, pero a tapas cerradas, sin mucho detalle, porque es impresentable. Por ejemplo no hay una sola línea que explique cual va a ser el tratamiento dado en la fábrica a las dioxinas ni ningún cálculo exacto sobre la cantidad que se van a generar o qué tipo de controles ajenos a la fábrica misma van a existir. De hecho en la conferencia de prensa que dieron las autoridades finlandesas de Botnia en Uruguay no pudieron contestar esa pregunta.
Las autoridades uruguayas están haciendo, en términos de política exterior, lo mismo que hacen hacia adentro: creer que con su mero aval personal alcanza, la argumentación se puede resumir en "las fábricas no van a contaminar y van a estar controladas. Tienen que creerlo porque lo digo YO". Pero claro, a nivel internacional es un argumento un poco endeble...
Sobre todo cuando uno escucha al Ministro de Medio Ambiente decir convencidísimo en Radio Sarandí que la mayor fábrica de celulosa del mundo va a contaminar menos que un parrillada (lo estoy citando textualmente).
Lo del documento publicado en Brecha es otro horror más de la cadena.
Otro documento o parte de documento extraviada -y otra de las preguntas que no contesta el informe uruguayo- es qué sanciones están previstas en caso de que Botnia no cumpla con las (no muy definidas que digamos) reglamentaciones ambientales. Me atrevo a escpecular que la sanción debe ser decirles "Malos, finlandeses, ¡Malos!" con voz muy enérgica y apuntándoles con el dedo.
Autor: benito | Febrero 11, 2006 6:37 PM
Me encuentro con una serie de acusaciones de Voltaire, entre ellas las de estar obligado a unirme al club de leones. Lo peor de todo es que parte de un yerro garrafal de bizcochazo. Voltaire es un cantamañanas, y espero poder demostrarlo con el correr de los años.
Entre Benito y Voltaire han logrado desmadejar la raíz del problema, el que ha resultado ser la perfidia de los gobiernos uruguayos, que garroneo y ocultamiento de documentos comprometedores mediante, sorprendieron al gobierno argentino en su buena fé. Es enteramente posible, aunque poco creíble. Si el gobierno argentino no estaba enterado desde hacía años de que se iban a construir estas plantas, deberían encontrar otros empleos.
Lo de Ence y Botnia es un tema local, que afecta a las poblaciones aledañas como son Gualeguaychú, Fray Bentos y otras localidades argentinas y uruguayas. Si se tratara en verdad de una "causa nacional" entonces sí sería legítimo referirse a las ocho o nueve plantas que existen en las márgenes del Paraná, como hacen las viejitas de El País. Los ciudadanos vecinos de esas plantas tendrían todo el derecho de exigirle al gobierno que las cierre, ya que éste parece dispuesto a quemar las naves para detener la construcción de otras papeleras, las del lado uruguayo de la cuenca. Digo "cuenca" porque a muchos se les olvida que las aguas del Paraná también terminan en Ramírez.
Creo que la objeción más atendible que se le pone a estas plantas, es que refuerzan un modelo productivo retrógrado. En este contexto me gustaría resaltar las ideas que desde hace ya muchos años, mantiene el World Rainforest Movement (http://www.wrm.org.uy), con sede en Montevideo.
El gobierno de izquierda --espero que esté permitido quebrar una lanza por "ellos"-- ha tratado de nivelar las bases legales que permitían que la forestación de monocultivo (para la producción de pasta) gozara de ventajas artificiales inmerecidas. Me gustaría que Benito/Voltaire admitiera por lo menos eso. Pero el daño ya está hecho. Aunque se anda diciendo que el 25 porciento del territorio uruguayo está forestado con monocultivo, las cifras oficiales lo sitúan en menos del cinco por ciento. Y ya está bien. Le toca ahora a la industria forestal, circunscrita a ese cinco porciento, demostrar que es verdaderamente viable. Cada rolo que sale de esos campos, les aseguro, va a ser procesado en alguna planta de pulpa de celulosa, porque así es el mercado (del que todos somos comensales, en particular los intelectuales).
En la unidad económica "Uruguay", la forestación es una industria más, quizás tan dañina como la plantación del arroz, e incluso tanto como la cría de ovinos. Son, de todas maneras, industrias que generan empleo y oportunidades. No se trata ni de cerca de la forma de generar riqueza que emplean los relojeros suizos. También me gustaría que "mi" Uruguay viviera de una economía enteramente basada en la inteligencia, donde el papel para las impresoras viniera del Brasil y el carbón para los cartuchos de Flandres.
Los perjuicios que nos ocasionaría a los uruguayos acompañar la postura de la gente de Gualeguaychú, no es ni siquiera de recibo. Nos convertiría en firmes creyentes de que hemos sido víctimas de un Versailles rioplatense (que tarde o temprano acabaríamos endilgando a nuestro gobierno, por no haberse mantenido firme y por aceptar la lógica de la fuerza que está empleando el gobierno argentino). Este forcejeo terminará confundiéndose con "el problema" (que es lo que de hecho está pasando). Parar la construcción de las plantas en este contexto, se convertiría en una cuenta pendiente, no importa cuan loables hayan sido las intenciones de los actores. Nos quedaría a todos la duda sobre la culpa de haber estado dispuestos a sacrificar la salud de los pueblos de Rio Negro y Soriano, por unas pocas (o unas cuantas) monedas. Quedaría también en el recuerdo de los fraybentinos y mercedarios, no nos quepa duda, la senssación de que estuvimos dispuestos a sacrificar sus sueños de prosperidad para evitar una catástrofe enteramente hipotética.
Las energías de Benito/Voltaire podrían volcarse sin desmedro de su singular virtud, hacia la causa abierta que exise contra el comienzo de las obras de la planta de ENCE, en un juzgado rionegrense. ENCE apesta más aún que Botnia, aunque sea menor en tamaño. Estoy seguro que encontraríamos un montón de uruguayos dispuestos a apoyar por lo menos una postergación de esas obras. Conociendo como conocemos a la judicatura uruguaya es probable que un buen escrito, hecho por un buen abogado de derecho ambiental y apoyado por las mismas hordas, silenciosas más que sibilantes, serían quizás más efectivas que un corte de ruta.
Saludos
Curzio
Autor: Curzio Moore | Febrero 12, 2006 3:59 AM
He dicho que recomendaba (no que obligaba) a Curzio a ir al club de Leones, o a un partido político o a un club de fans. Su nueva intervención me confirma que la sugerencia no iba mal encaminada. Como todos los miembros de esos clubes y organizaciones, él lo que busca es crear una identificación total entre ideas y personas. Parece decir: ‘si atacan mis ideas, están atacando a todo mi ser’. Marras, Malaparte. Critico tus ideas, no tu dignidad personal. De modo que hacerse el ofendido porque alguien ataca (sí, ataca) tus ideas está fuera de lugar en este ámbito y en cualquier polémica pública. Si esto no queda claro, terminaremos en una terapia colectiva y este blog no vino al mundo para eso.
El procedimiento de mezclar todos los ingredientes, como en un guiso criollo, para que al final no se los pueda identificar, comenzó, debo recordarlo, con la intervención de un tal Danielito, quien a mi pregunta de qué pensaban acerca de la instalación de las plantas de celulosa, me contestó con ese armamento típico de los que no tienen argumentos y/o están abrazados a sus “convicciones”, como si en ello les fuera la vida y la dignidad personal: “¡Iluminado!”. El recurso al arma arrojadiza del adjetivo es un procedimiento que Curzio sabe muy bien quién ha utilizado a lo largo de la historia (en esta misma página él se quejó de que lo acusaran de vargasllosismo, ¿ya te olvidaste, Curzio?).
Si no polemizamos de buena fe, la polémica no tiene el menor sentido. Por ejemplo, tomar al señor que enarbola un cartel en el que le pide a Kirchner que no deje que asesinen a 80.000 personas como el más “representativo” entre quienes se oponen a las plantas, puede ser un recurso muy efectivo para demostrar la ridiculez del adversario, pero es una simplificación manipuladora. Es como afirmar que quien mejor representa (y defiende) a los que están a favor del proyecto de las papeleras es Igorra (¡!). Creo que de ambos lados hay mejores representantes y argumentos. O salimos de esta boludez o no vale la pena seguir discutiendo. Si lo que queremos es ganar una discusión sigamos por este camino, pero si queremos arrojar un poco de luz habrá que cambiar ese hábito.
Un buen ejemplo de este procedimiento artero y del diálogo de sordos hacia el que parece que nos encaminamos: “entre Benito y Voltaire han logrado desmadejar la raíz del problema, el que ha resultado ser la perfidia de los gobiernos uruguayos, que garroneo y ocultamiento de documentos comprometedores mediante, sorprendieron al gobierno argentino en su buena fe” (fe va sin tilde, Curzio). ¿Dónde digo que el problema es la perfidia de los gobiernos uruguayos? Si ni siquiera lees lo que escribo, no podemos empezar a discutir. Ya tenés una posición a priori, ya me encasillaste en un lugar inamovible porque eso te resulta conveniente para “confirmar” tus teorías, para facilitar la discusión en tu favor (no ves que tengo razón en recomendarte que pidas el ingreso a un club de leones). Si alguien agarra el debate a esta altura, y gracias a la grotesca manipulación de Curzio, concluirá que Voltaire es kirchnerista. Por favor, las artimañas de Curzio parecen extraidas de un manual de propaganda del PC chino (en la época de la Revolución Cultural para colmo). Acerca de las contradicciones del gobierno argentino, que rompen los ojos, no voy a hablar porque nunca dije que su postura estuviera exenta de ellas.
Sigamos, ¿no dije ya que quiero discutir el verdadero problema, que son las plantas y que ahora lamentablemente ha sido “ahogado” por el también real problema de la disputa entre gobiernos? Si Curzio leyera, en lugar de lanzar anatemas para llevar agua a su molino, vería que ni siquiera me opongo a la instalación de las plantas. En ese sentido, suscribo enteramente el artículo de Horacio Caballero (que no voy a repetir) y que se puede leer en este mismo blog (“Papeles, papeleras…”). Tengo muchas dudas respecto a los eventuales impactos ambientales, que me parece que estarán lejos de los anuncios apocalípticos de los gualeguaychuenses y de el “no pasa nada” del gobierno uruguayo. Ya he repetido hasta el hartazgo que de no aceptarse que CUALQUIER emprendimiento genera impactos ambientales y altera el entorno, viviríamos en la edad de piedra, cosa que no parecen aceptar ni siquiera los ambientalistas contemporáneos. El asunto, vuelvo a decirlo, no es si las plantas contaminarán o no, sino cuál será ese impacto y, sobre todo, ATENDIENDO A SUS EVENTUALES BENEFICIOS, SI LA SOCIEDAD DEBE ACEPTARLAS O NO.
LUEGO vienen los procedimientos y en esto creo que el gobierno uruguayo le erró feo. En este asunto (en este asunto, insisto), coincido con benito y creo que con alguna intervención del propio Curzio, si mi memoria no falla. El actual gobierno dio por bueno lo actuado por su predecesor, que ignoró olímpicamente sus obligaciones con el estatuto del río Uruguay y que no hizo gala de gran transparencia, como parece quedar en evidencia ahora. No consultó a Argentina, como nadie puede discutir que debió hacer. Aquí no hay traidores ni conspiraciones maquiavélicas como pretenden algunos izquierdistas que creyeron que el gobierno del Frente Amplio iba a tomar el Palacio de Invierno y entregarle todo el poder a los comités de base. El tema es que el gobierno de Vázquez está tan devotamente convencido de que estas inversiones traerán la felicidad a la Banda Oriental, que le parece que el fin justifica los medios, que los procedimientos no importan, que lo que piense la “masa de ignorantes” manipulados por Busti (o los que no nos sumamos a la cruzada patriótica en este país) son detalles menores, que un consejo de sabios con sede en el ministerio de Economía es garantía suficiente para ir para adelante. Estamos en democracia, Curzio (y, por favor, no me vengas con que “el gobierno argentino es peor” porque una cosa no justifica la otra).
Otro tema interesante, que tal vez deberíamos discutir (¿será para iluminados acaso?) es la relación entre saber y poder. El único asunto que me preocupa es el del impacto ambiental y social de los emprendimientos, porque me tienen sin cuidado las razones ideológicas para oponerse a “las inversiones extranjeras” o el también supuesto “entreguismo” de las autoridades uruguayas. Ya lo sabe Curzio, pero lo voy a repetir para que no intente manipular mis palabras: mis dudas se refieren sólo a este asunto. Pues bien, como la mayoría de los ciudadanos no somos químicos ni biólogos y el asunto es de una gran complejidad técnica, estamos condenados a “creer” lo que dicen estos o aquellos informes y aquí es donde se plantea el tema de la relación de poder que se establece entre los iletrados y los “expertos”. Estamos inermes ante su “sabiduría”. El problema bien merece que se le preste atención, ¿no?. ¿A quién le creerá, Curzio? ¿A Greenpeace, a Igorra, a Arana, al informe del Banco Mundial, a la DINAMA de la época de Jorge Batlle, al informe de la delegación argentina en la comisión binacional, a la Unión Europea? Antes de que se apresure a dar una respuesta hormonal (con o sin el apoyo de Jack Daniels), le pido a Curzio que medite acerca de esta pregunta, pues es bastante complicada. ¿Deberíamos pronunciarnos exclusivamente en función de quién nos merece más confianza, de quién nos da la razón, de qué informes coinciden con nuestras ‘opiniones’, adquiridas a precio de saldo en el mercadillo de los lugares comunes? No lo sé. Es un gran dilema. Resolverlo no es un asunto menor. Si no lo hacemos estamos condenados a ser carne de prejuicio, picadillo para los que “saben”.
Si no se termina el diálogo de sordos, creo que ésta será mi última intervención.
Atentamente
voltaire
Autor: voltaire | Febrero 12, 2006 1:34 PM
El último tema que plantea Voltaire sobre el poder y el saber me parece fundamental. Yo le diría que, frente a un aspecto incomprensible o inteligible, nos inclinamos por el punto de vista de quien por alguna razón nos resulta más confiable. Esto es así siempre, desde que empezamos a tener criterio, si alguna vez empezamos.
Al respecto de esta página, sucede que no me imagino quién puede tener confianza en una de las partes que no puede mostrar -o quizá peor: ni siquiera elaborar- un informe técnico, pero se deshace en afirmaciones que apuntan impúdicamente a la pura opinión pública. Hoy Ponce de León declara que Uruguay le entregó a Argentina 40 (!) informes técnicos (claro que no propios: finlandeses, franceses y austríacos). ¿Por qué no se publica ni uno? ¿Por qué no ponen a consideración de la gran masa encuentrista alguna cosa que diga algo técnico? Encontré en la página de la DINAMA este único documento referido al tema
http://www.dinama.gub.uy/descargas/doc_tecnicos/informe_final_botnia_1.pdf
(el foliado es tremendo) fechado hace exactamente un año (estamos movilizando tropas y esta gente jugando a la baraja) y que si no leí mal cuenta lo que dice el informe de Botnia, le hace observaciones (que dan escalofríos) y acto seguido aprueba el proyecto. Lo único razonablemente técnico que el lego oriental puede leer de los sus sabios.
Enrique Rubio trata de hacer algo al respecto y le termina saliendo un pastiche con aspecto científico (tipo informe de Perdidos en el Espacio)
http://www.larepublica.com.uy/lr2/bin/lr2.php?SID=60ded703c153d66e0f6c15379bd1df75, donce dice que también podemos hacer leña (!) o muebles con la madera, aunque es seguro que una cajonera hecha con globulus le sea devuelta al fabricante a las pocas semanas.
Entonces, al final, ¿usted sabe en quién confiar, amigo Voltaire?
Tu última línea es la segunda amenaza de abandono que hacés. Quizá ya es hora de salirse y abrir otro capítulo donde se discutan con nuestras pocas armas los aspectos técnicos de la cosa. Quizá se pueda llamar “Me voy a echar un cloro”. Para empezar y como lanzadera, lo que parece seguro es que las próximas generaciones de litoraleños tendrán que agregar buñuelitos de algas a su ingesta diaria.
Autor: tato | Febrero 13, 2006 2:24 AM
Lo que pasa es que el Quién dice Qué es muy relevante cuando eso es esgrimido como argumento de credibilidad. Es decir, el que yo mencione las barbaridades de Igorra o Arana no es para reírme de ellos sino para tener miedo. Porque hay una gran, gran diferencia entre ellos y el flaco del cartelito -que no me atrevería a descartar como postulado ABSOLUTAMENTE falso- de Gualeguaychú y es la diferencia de poder. Va más allá de si me resulta ofensivo el que las autoridades de mi país digan idioteces, el asunto es que son esas mismas autoridades las que sobre esos mismos argumentos deciden qué pasa o que no pasa con las plantas de celulosa. Así que si uno no está convencido, se vuelven el centro del asunto y no un problema lateral. Por la simple razón de que son ellos los que deciden qué va a pasar con dichas plantas mientras nosotros podemos cotejar todos los datos del mundo y el flaco puede quedarse dos años seguidos con el cartel colgado del cuello. La desproporción de poderes es evidente.
Aunque no me crean y aunque me reconozco como ecologista anti-positivista, mi postura sobre las papeleras no fue, ni en pedo, decidida a priori. Al contrario, como soy bastante filo-finlandés -un país que tiene auténtica conciencia ecológica (ALLÁ al menos)- mi primera reacción fue la de creer las versiones uruguayas sobre la capacidad de polución, onda "no van a ser tan anormales de contaminar seriamente un curso de agua de la importancia del Río Uruguay, menos teniendo a Argentina enfrente"
Pero son los datos simples y las preguntas elementales no contestadas lo que me hicieron cambiar de opinión. Y la brutal operación de prensa realizada al respecto: hay una cosa de la que estoy seguro, no se hacen esas operaciones si no se tiene la razón.
Autor: benito | Febrero 13, 2006 2:09 PM
Tato, no me parece mal la idea de "salirse" de este pantano, en el que predominaron primero los chillidos nacional-patrióticos y luego el enfoque militar. De lo contrario, terminaremos convocando, por ejemplo, al coronel al mando de la unidad de vituallas, armamento y logística de las FFAA, que calculo que se debe llamar algo así como Richard Carballido, para que nos diga cómo resolver este entuerto.
Un corte muy simbólico puede consistir en "mudarnos" para otro lado. Para "Papeles, papeleras y papelones", donde ya hay algunos posts, un poco tediosos algunos, pero podemos ignorarlos.
Autor: voltaire | Febrero 13, 2006 4:00 PM
En ningún momento quise decir que creía que Voltaire y Benito eran la misma persona. En el tema en cuestión los dos parecían compartir algunos puntos de vista a los que pensaba responder.
Autor: Curzio Moore | Febrero 14, 2006 1:41 PM
¿En quién confío en lo que concierne a los estudios técnicos y a la hora de establecer cuáles pueden ser los eventuales impactos ambientales de las plantas de celulosa? Si fuera un experto leería todo lo que se ha publicado hasta ahora y sacaría mis propias conclusiones, pero el titánico y desigual esfuerzo que estoy realizando no promete resultados demasiado notables. Me leí todo el informe de la delegación argentina ante el GTAN (Grupo Técnico binacional de Alto Nivel), la versión de la propia Ence sobre la tecnología que empleará, la postura de Greenpeace y voy por la mitad del informe de la División de Evaluación de Estudios de Impacto Ambiental de la DINAMA sobre el EIA presentado por Botnia pero naufrago en lixiviados, eutrofizaciones, efluentes sólidos y circuitos cerrados. Está duro el asunto. No voy a elaborar, pues, un “índice” de la confianza que me merece cada uno de los organismos estatales, ONGs y empresas involucrados en el asunto.
Tengo en cuenta todo lo que se dice, lo comparo, analizo y saco algunas conclusiones… que no pretendo que sean definitivas. Antes bien, estoy dispuesto a dejar convencerme, con argumentos y datos, no con propaganda, que esas conclusiones son equivocadas.
Les planteo algunas ideas desordenadas y sin jerarquizar. Todas las afirmaciones en danza me suscitan dudas e interrogantes, pero NINGUNA (entre las más serias, naturalmente) afirman que si las plantas entran en operación van a producir una catástrofe ambiental, ni siquiera la más crítica, que es la de Greenpeace, sostiene que hay que impedir los proyectos. Además, ya hay tanto en Argentina como en Uruguay plantas de celulosa y de papel que operan con tecnología mucho más vieja y esa catástrofe no parece haber ocurrido (no es un motivo para aceptar que las nuevas plantas no usen las tecnologías más limpias disponibles, sino simplemente para aquilatar los anuncios catastrofistas). Greenpeace, por tomar la posición más rigurosa de todas, exige básicamente que se cambie de tecnología (que se sustituya la tecnología ECF, libre de cloro elemental que van a utilizar Ence y Botnia por TCF, totalmente libre de cloro) y que se exija un “circuito cerrado” (disculpen mi lenguaje elemental) de tratamiento de los efluentes para no tener que devolverlos al río. La tercera pata de la propuesta de Greenpeace es abordar el asunto cultural del consumo de papel (¡me parece fundamental!). Las empresas dicen que la tecnología ECF y TCF son tan (poco) contaminantes una como la otra (no me resulta creíble, porque si es así, ¿para qué se hace la distinción técnica?). La legislación uruguaya no exige determinada tecnología, de modo que la autorización que se le concedió a las empresas no tiene nada de raro ni de ilegal. El asunto sería en todo caso la propia legislación uruguaya, que habría que hacer más exigente.
Ahora bien, aunque Uruguay haga más rigurosa su legislación, ¿es justo exigirle que tenga una legislación más estricta que la que existe actualmente en el mundo? Porque si hay algo que ya no admite discusión es que la tecnología que se va a utilizar aquí está admitida en la Unión Europea, incluida Alemania, donde rigen las leyes más verdes entre todos los verdes.
En todo caso, después de leer la evaluación de la DINAMA sobre el EIA presentado por Botnia, cambié mi impresión acerca de ese organismo. El examen que hizo del mismo me pareció serio. Afirma que la “información (suministrada por Botnia está llena de) contradicciones (incluso dentro del mismo documento) y respuestas dispersas y poco satisfactorias. La información recibida se caracterizó además por ser muy voluminosa y a la vez poco clara, reiterativa y en ocasiones superflua y de escasa calidad. Todo lo expuesto resultó en un claro y reiterado entorpecimiento del proceso de evaluación”. Por ese motivo la DINAMA le exigió una serie de estudios complementarios a la empresa, algunos antes de la construcción de la planta y otros antes de que entre en operación. El asunto no es tanto la idoneidad u honestidad de los técnicos de la DINAMA, sobre las que no tengo grandes motivos para desconfiar. Está más arriba en la cadena. Las autoridades políticas, tanto las actuales como las precedentes, están tan encandiladas con la inversión de 1.700 millones de dólares, que quieren darle trámite “urgente” a todo.
No conozco respuesta alguna de las autoridades uruguayas a los MUY SERIOS reparos de la delegación argentina en el GTAN. ¿La tendrán? Sospecho que cuando Uruguay dice que entregó todo lo que tenía disponible a Argentina es verdad. No pueden dar más respuestas porque no las tienen… lo que también es serio.
De modo que en términos estrictamente ambientales, no veo, en principio, motivos para decirle no al uso de la tecnología que se va a utilizar. Quedan, sí, en pie, todas las observaciones y exigencias de la DINAMA sobre los planes de mitigación y gestión ambiental que debería diseñar y aplicar la empresa. Me pregunto cómo controlarán eso las autoridades uruguayas, claro. Sobre lo del circuito cerrado de tratamiento de efluentes, lo mismo. Por tanto, como conclusión provisoria, me parece que se trataría de hacerle ajustes a unos emprendimientos que globalmente no me parece que se puedan catalogar de desastrosos (teniendo en cuenta la legislación internacional vigente, el actual conocimiento científico y las tecnologías disponibles). Eso en lo que atañe a los posibles impactos AMBIENTALES. También me pregunto qué necesidad tiene el gobierno uruguayo de ser tan condescendiente con esas empresas: por qué les deja una zona franca, donde no pagarán impuestos, por qué no les exige el circuito cerrado de tratamiento de los desechos y eventualmente otras contraprestaciones por la autorización.
Quedan en pie los procedimientos del gobierno uruguayo, sobre los que mantengo las mismas críticas que hasta ahora. Y por supuesto la pregunta en torno a si queremos convertir a este país en una gran factoría forestal-celulósica. El asunto de la reducción del consumo de papel es una cuestión que, parece obvio, debe abordarse a nivel global.
Autor: voltaire | Febrero 14, 2006 5:18 PM
Volaire,
te decía que quizá sea mejor segmentar este vastísimo y cada día más palpitante tema y abrir un capítulo nuevo para compartir nuestras fuentes de información técnica. Compartir reflexiones al respecto ya lo veo complicado, pero si quizá se puedan tratar de sacar algunas conclusiones. Por ejemplo, si el documento de la Dinama al que te referís es el mismo que yo leí, quizá te resulte muy curioso que tenga un año de emitido, y que los pedidos de ampliación -que a mi me resultan tan pertinentes como imperiosos por la gravedad de su falta- no se hayan evacuado durante este año. Una empresa que ya tiene el ojo puesto seguramente desde el plan forestal de Lacalle y que no tengan listo el plan de monitoreo, el plan de contingencias y otras truculencias da para pensar. Curioso es, también, que sean casi los mismos puntos que reclama la parte argentina del GTAN. ¿Qué esperaba la parte uruguaya? ¿Que no se los pidieran? Vamos... Esto era alto nivel, che.
Es verdad que el informe de la Dinama se llama Informe Final, y capáz que los de Botnia se tomaron el título en serio. Pero los puntos 10 al 15 de información reclamada me parecen inquietantes, tanto para decidir aprobar el proyecto sin éstos como para estar un año sin que aparezcan. Hoy, en un programa de tele que se llama Informe Central, decían que Uruguay no responde a los cuestionamientos de Argentina porque los terrenos donde se emplaza la planta de Botnia serían territorio finlandés y el Estado uruguayo ya no tiene competencia jurídica sobre éstos. Textual: así están las cosas.
Volviendo a lo nuestro, que es el bogar sobre las oscuras aguas de la especulación, veo que te floreció un optimismo sutil e injustificado por el criterio técnico de los cientistas locales, unos puntos de fiebre orientala, si me permitís. Quizá, Voltaire, los parámetros y tecnologías anunciadas a utilizar sean compatibles con los estándares europeos. Pero en vista de la sospechosa ausencia de información, es muy probable que a esta gente haya que estarle muy cerca. Y este es un verdero problema. Me hace acordar de los sucesos que conmovieron al montevideano a raíz de la privatización de la gestión del Hotel Carrasco. Traigo este recuerdo porque no es casualidad que los actores se repitan, sólo que en distintos papeles -no será necesario que nombre a Arana, por ejemplo. Recuerdo la música envolvente que se escuchaba sobre las ventajas de este emprendimiento, y de los recaudos y controles que la municipalidad tendría para con la iniciativa privada. Este fin de año -la última vez que fui a Montevideo- entré a cambiar unos dólares en el Casino. Luego, al salir, di toda la vuelta al hotel. Me acuerdo que cuando volvía por la rambla iba con el corazón desgarrado. Te lo juro. Además del desquicio que vieron mis ojos, pensaba que Montevideo perdió el único hotel que administraba, por lo que todas las personas que invita -que no son pocas pero que deberían ser más-, van a parar a hoteles de garpo. Así que esta operación le está saliendo cara al contibuyente. Y no se si será reversible, como la desaparición de la vieja del agua en Conchillas. De ejemplos como estos está llena la pampa suavemente ondulada. La explotación de los recursos ictícolas podría ser el próximo a repasar. Mientras tanto ¿te hago marchar esa merluza?
Ahora unos links que espero sean de utilidad:
El informe del Banco Mundial (benito: esta gente sabe dónde queda Fray Bentos). Tiene partes bastante legibles.
http://www.ifc.org/ifcext/lac.nsf/AttachmentsByTitle/Uruguay_PulpMills_SP_Part1/$FILE/CIS_SP_part1.pdf
http://www.ifc.org/ifcext/lac.nsf/AttachmentsByTitle/Uruguay_PulpMills_SP_part2/$FILE/CIS_SP_part2.pdf
El Informe de Botnia. Escrito por uruguayos. Perejiles, seguro, pero uruguayos.
http://www.ifc.org/ifcext/lac.nsf/AttachmentsByTitle/Uruguay_Botnia_ExeSum_Ambiental_Spanish/$FILE/Uruguay_Botnia_ExcSum_Ambiental_Spanish.pdf
Las concusiones: imperdible
http://www.ifc.org/ifcext/lac.nsf/AttachmentsByTitle/Uruguay_EIA_chapter6_Spanish/$FILE/Uruguay_EIA_chapter6_Spanish.pdf
Autor: tato | Febrero 15, 2006 2:10 AM
Tato,
efectivamente, el informe de la Dinama al que me refiero es de hace un año. No sé qué tiene de malo eso... es la evaluación de ese organismo al Estudio de Impacto Ambiental presentado por Botnia. Parece bastante crítico y exigente (¿qué más puedo decir?, es cierto que puede venir alguien más idóneo que yo y decir que son observaciones menores, pero...). Tampoco sé qué pasó hasta ahora con los informes complementarios que se le exigieron en ese documento a Botnia. Tenemos derecho a pensar que no se van a "olvidar" de exigírselos en tiempo y forma.
Estoy de acuerdo en que de aquí en más (creo que no habrá marcha atrás) y, por tanto, EL tema será el control del funcionamiento de las plantas. Creo que Argentina TIENE que tener a sus técnicos en los organismos de control como garantía de que no se va a permitir lo que no se debe permitir.
Pienso que todo este quilombo tiene en un aspecto un saldo positivo. Me parece que esas industrias van a ser miradas con lupa, como nunca se controló a una industria potencialmente contaminante en este país. Si todos los emprendimientos de esta región se fueran a fiscalizar (y no me refiero a la fiscalización oficial sino a la de la sociedad civil) como va a ocurrir con las "papeleras", podríamos ser un poco más optimistas respecto a la crisis ambiental.
Autor: voltaire | Febrero 15, 2006 12:32 PM
Pero hace un año el FA reconocía (y unos meses antes lo denunciaba inclusive) que la DINAMA estaba incapacitada para fiscalizar a las empresas y su impacto ambiental por mera falta de recursos...
No puedo entrar en los pdf del informe del Banco Mundial, al que hasta ahora solamente leí mediado por Página 12 -a quién no considero el más honesto de los medios pero que no creo tampoco que distorsionen la letra de un documento internacional-, y lo que ellos le reclamaban era no saber dónde estaba Gualeguaychú, no Fray Bentos.
Pero no deja de ser interesante el que en la reunión pública de ayer los delegados del Banco Mundial admitieran rápidamente que su informe era "perfectible" y que, entre otras cosas (aunque podría explicarse porque es un problema exclusivamente uruguayo), se había pasado por las partes el impacto del monocultivo forestal en el territorio nacional. Yo sigo pensando que un informe ambiental del Banco Mundial es como los informes de las FF.AA. sobre derechos humanos.
Lo que menciona Tato sobre el que se consideraría el terreno de Botnia "territorio finlandés" y por lo tanto ajeno a la intervención de los organimsmos bi-nacionales tendría su cierta lógica. De hecho el PIT-CNT ha protestado (muy tibiamente) por el hecho de que las tan peleadas concesiones laborales que se lograron recientemente no corren para los obreros de la construcción empleados por Botnia. A mí hasta ahora no hay nada que me explique la legalidad de exonerar a una empresa extranjera de impuestos que todas las empresas nacionales -incluídas las que emplean diez veces más uruguayos que Botnia- pagan. Algo que no es proteccionismo populista sino simple sentido común me sugeriría que debería ser lo exactamente opuesto.
Yo creo, al igual que voltaire, que esta discusión podría tener un final feliz si se concientizara a la región sobre riesgos ambientales, pero para ello debería haber habido alguna actitud uruguaya que reclamara medidas similares en la orilla argentina, o un tratado más específico. Y la verdad es que a la administración Vázquez, NO le importa el medioambiente. Recientemente me lo decía alguien que estuvo muy relacionado con la adminstración de la primera intendencia frenteamplista, la de Vázquez, y que recordaba que ante el cerrado de cuentas y la productividad de las empresas, Vázquez nunca, ni una vez, había intentado realizar controles o exigencias ambientales sobre ninguna de las empresas que vertían (y vierten) sus deshechos en los cursos de agua de Montevideo.
En el fondo es lógico: es un católico fundamentalista y como tal odia a la naturaleza.
Ahora, a juzgar por las recientes declaraciones del lado argentino, la sangre llegó al río y el bastante temible nacionalismo argentino empieza a mostrar las uñas. Simultáneamente Pablo Mieres, siempre con la opinión equilibrada e independiente que por una serie de casualidades curiosas siempre coincide con el dogma neoliberal, ya hace de Chirolita de los partidos grandes para declarar a diestra y siniestra que Uruguay puede y debe abandonar el Mercosur.
Buenísimo, toda una visión de futuro.
Ahora, yo pregunto, si una de las vacas con aftosa (o un sachet de leche contaminada) cruza misteriosamente el río y los mercados estadounidenses y europeos cierran automáticamente sus puertas, si una cosa tan inverosímil pasara y el comercio con el Mercosur estuviera interrumpido... ¿cómo se hacen los sanguches de celulosa?
Autor: benito | Febrero 15, 2006 4:18 PM
Mil perdones, Benito, por confundir las localidades mal ubicadas en el informe del IFC-BM. Ahora, como verás, desde la misma portada del informe esta gente también sabe donde queda Gualeguaychú. Seguramente caiste sin querer en la animosidad oficialista, ese carnaval carioca, de Página 12.
Muy pertinente el pensar en la aftosa y su posible utilización como inocente arma biológica. Te aseguro que si aparece un mínimo foco de aftosa en territorio uruguayo no tendremos más remedio que llamar a Danielito y sus Aviones. Ya lo veo a Fernández Huidobro moviendo soldaditos en un enorme mapa ubicado en el mausoleo (el único bunker que tenemos), y a Azucena organizando el catering.
Autor: tato | Febrero 16, 2006 12:18 AM
No puedo confirmarlo porque no puedo abrir el pdf. pero el error del informe que señalaban no era en el mapita sino en las cifras interiores, donde le adjudicaban 20 km más de distancia.
Autor: benito | Febrero 16, 2006 11:17 AM
Voltaire,
vos decís: “Tampoco sé qué pasó hasta ahora con los informes complementarios que se le exigieron en ese documento a Botnia. Tenemos derecho a pensar que no se van a "olvidar" de exigírselos en tiempo y forma.”
¿En qué tiempo? Uruguay aceptó el integrar un Grupo Técnico con Argentina, pero yo me pregunto para qué participó. Si sabía que la falta de esta información era más que urticante para los del otro lado del mismo río, ¿no era ese el momento para exigirle a los emprendedores un poco de información de cómo van a monitorear la incidencia de los efluentes en el río, de qué forma van a paliar los efectos en caso de derrames accidentales? Quizá podés sospechar conmigo que estos datos y procedimientos serán motivo de otra negociación cuando el tiempo no de más: cuando la planta esté hecha, los trabajadores contratados, los rolos sobre los camiones?
¿Por qué razón hay qué esperar, Voltaire? Esto parece Bienvenido Mister Botnia.
Quizá esta data tendría que haber sido producida por Uruguay, por lo menos para disimular su incapacidad para realizar una evaluación propia de todo el conjunto. Y, un poco como decís vos, frente a los hechos consumados, se le podría proponer a Argentina que sean sus técnicos lo que elaboren un plan de monitoreo de acuerdo a su criterio, que propongan los puntos de toma de muestras, los valores máximos admitidos y otros recaudos, y que sean ellos quienes hagan el control. Por supuesto, con infraestructura y personal bien pagados por Botnia y Ence. Argentina tendría que tragarse los indigestos sapos que la política exterior uruguaya le ha tirado hasta el momento, pero podría ser una solución más o menos paliativa.
Autor: tato | Febrero 16, 2006 1:05 PM
Se supone que los estudios complementarios que se le exigieron a Botnia antes de la construcción ya deberían haberse entregado, ¿no? Es de sentido común. Yo nos los ví ni sé dónde están... lo que no quiere decir que no existan.
Y los que se les pidieron antes de la operación, deberán estar antes de ese momento, también como indica el sentido común.
Autor: voltaire | Febrero 16, 2006 2:04 PM
Hoy Luis Ansastasia ensaya una defensa plausible (e inevitablemente positivista) de las plantas y su posición en montevideo.com, señalando reparos totalmente justificados a los ambientalistas.
http://www.montevideo.com.uy/noticia_26424_1.html
Pero simultáneamente vemos en la escalada del gobierno argentino contra el uruguayo como el problema político se ha ido comiendo al problema ecológico y conviriténdose en otra forma de problema tanto o más importante.
Autor: benito | Febrero 16, 2006 2:06 PM
Sí, el asunto ya asume carácter demencial. Parece que ninguno de los dos gobiernos está dispuesto a ceder ni un centímetro en sus posturas. Ambos amenazan con ir a instancias internacionales. ¿Qué se imaginarán, que se va a reunir el Consejo de Seguridad de la ONU para tratar el asunto de las fábricas? Ya es preocupante el asunto.
Leí lo del oligofrénico de Mieres proponiendo, precisamente en este momento, abandonar el Mercosur. ¿De dónde salió? ¿Alguien le ordenó que hiciera el mandado? Es como echar más gasolina a la hoguera.
No puedo creer todo esto. Como si no tuviéramos los problemillas que tenemos por estas latitudes, a estos compadritos se les ocurre armar un buen quilombo fronterizo. ¡Entre Uruguay y Argentina! Si alguien te lo anunciaba hace tres meses lo mandabas al Vilardebó. Es muy penoso, habla de la degradación del debate político en estos países... como si no hubiera asuntos más importantes y urgentes de los que ocuparse (y ahora no me refiero solo a las plantas de celulosa).
Que no haya más voces que pidan que esta escalada se detenga habla mucho de esa fábula que es la "madurez cívica" del pueblo uruguayo. En términos estrictamente políticos estoy deprimido, si es que el adjetivo puede aplicarse a los asuntos de la polis.
Autor: voltaire | Febrero 16, 2006 6:41 PM
Ya no se sabe bien qué es lo que se discute aquí. Ninguno de los cuatro que hemos participado (aparte de Danielito, que al parecer se fue a hacer piruetas en su Pucará), rescataría mucho de los informes científicos, porque tendríamos que ir a fijarnos en un diccionario cada vez que aparezca una palabraja como "furano". Hay centenares de plantas como estas en el mundo, sólo en los Estados Unidos hay alrededor de cincuenta. No sería tan difícil extrapolar para enterarse de que sí tienen un impacto sobre el medio ambiente, pero que no es ni cerca, ni por asomo, lo que presagian ciertos ambientalistas apoyados por cierto gobierno.
Esta discusión, les recuerdo, comenzó con un post de Tato que decía cosas tales como "Siento el dolor de ver que esta gente está lastimando gratuitamente una relación entrañable y única como es la rioplatense; nos está proponiendo cada día un enfrentamiento estratégico con los argentinos, una gente que nos ha querido bien".
O sea empezó con un llamado a los orientales de dejar de lastimar a esas gentiles gentes de la otra orilla que sólo pretenden salvar a sus niños del cáncer. El resultado de este tipo de pensamiento lo tenemos a la vista, una crispación totalmente fuera de proporción (y a esta altura, de propósito) que parte mayormente de algunos sectores de la población argentina. Hoy se inició el corte, por tiempo indeterminado, de la ruta Colón-Paysandu, y se maneja ya cortar también el último puente que queda entre los dos países, el de Salto Grande. Se trata quizás del último puente en más sentidos que el literal. "Esta [otra] gente" que está tratando de acorralarnos, me pregunto una vez más ¿qué pretenden, que alguien aqui se asuste de veras a cuenta de los cortes de rutas y haga parar las obras? Si contaran con el más mínimo sentido común, se darían cuenta de que eso, a esta altura, es imposible, no va a suceder. Se darán cuenta de que la única consecuencia posible de sus actos, ya que sus deseos manifiestos no van a poder ser contemplados, será justamente "dañar esa relación entrañable y única", al santo pedo?
Autor: Curzio Moore | Febrero 16, 2006 10:50 PM
Me mandaron este texto. Es lo más sensato que he visto hasta ahora sobre el tema. Nada de misterios científicos, ninguna palabra rara, ni de politólogos ni de químicos.
Y bastante cabeza, por cierto. A vous.
Alterglobalización en el Río Uruguay
El conflicto que tiende a agravarse en torno a la instalación de las plantas de celulosa en el Río Uruguay proviene de procesos propios de la globalización. Por consiguiente parece importante ubicar la problemática y establecer espacios de intercambio y discusión por encima de fronteras, con epicentro simbólico en el Ayuí, campamento artiguista de la libertad sobre el suelo argentino de las Provincias Unidas del Río de la Plata, para desde allí irradiar sobre una unidad de debates, propuestas y acciones en perspectiva Alterglobal.
Las insuficiencias del planteamiento actual llevan a caer en falacias que se amplifican si no se encuentran cuestionadas, en cuanto a través de los medios de comunicación orientan erróneamente a la opinión pública:
1. Estos conflictos son efectos de la articulación de países o regiones con un desarrollo mundial que supone la disyuntiva de sumarse o relegarse. La incorporación de alternativas vinculadas al marco global pero insertas en cada contexto local, reaviva tensiones y pujas interiorizadas simbólicamente, que cambian de registro según la región o el caso: religioso, étnico o cultural.
2. La instalación en las márgenes del río Uruguay de emprendimientos industriales ligados a la forestación, es presentado en calidad de conflicto desprovisto de racionalidad entre estados, autoridades, gremios, asociaciones, poblaciones, etc., cuando este orden de enfrentamientos es lo propio de la contraposición entre identidades (religiosas, étnicas, culturales, etc.), en el mundo de hoy. En todos los casos obra por detrás, al igual que en este conflicto entre las dos riberas del Uruguay, la supuesta fatalidad de identificarse u oponerse a un paradigma de desarrollo global. En cuanto los responsables en distintos ámbitos se desentienden de este enfoque, se propende a la proliferación de falacias.
3. Puesto que ese orden de la globalización abarca todo el planeta no es posible colocar fuera ni sus beneficios ni sus contradicciones y efectos negativos. Dada la lógica del sistema, el territorio se organiza entonces, en regiones ricas y pobres, regiones donde los impactos ambientales negativos se controlan, los trabajadores tienen buenos sueldos y cuentan con seguridad social, donde se cobra impuestos a las empresas (lo cual limita su beneficio) y regiones donde es posible instalar empresas con controles o exigencias menores, bajos salarios o exención de impuestos, donde las empresas pueden retirar buenas ganancias. En ese marco surgen otros problemas, tales como:
-Incremento de la concentración de la riqueza en algunos territorios y de la pobreza en otros;
-la creciente vulnerabilidad de los estados nacionales frente a empresas y organismos de tipo transnacional e internacional;
-el debilitamiento del derecho internacional que va cediendo su lugar a relaciones de fuerza, incluso a la guerra
4. Estos problemas por consiguiente,
no pueden ser solucionados como si fueran problemas de nivel local o regional pues son problemas de la globalización;
no se pueden solucionar técnicamente, porque no derivan del desarrollo tecnológico puro, sino de su inscripción social, cultural y civilizatoria.
La estrategia Alterglobal supone, ante un desarrollo del poder globalizado, contraponerle el criterio alternativo de la discusión pública y la movilización social. En esa perspectiva, cabe cuestionar el planteo prevaleciente en el actual conflicto en torno a la industria forestal en la cuenca platense:
o que apela a la confianza de la población en sus técnicos o sus políticos, como si éstos no debieran apoyarse en la participación de la población
o que funda sus afirmaciones en una autoridad y no su autoridad mediante sus afirmaciones, ya sean éstas de índole estatal, gubernamental, técnica, científica, etc.
o que ingresan a la discusión con posturas nacionalistas o sectoriales ante una problemática notoriamente globalizada
5. En el caso concreto se argumenta como si se estuviera ante la falsa alternativa:
O bien mejorar las condiciones de vida (dar trabajo, reducir la pobreza, etc.)
O bien mejorar el medio ambiente
En la argumentación se ridiculiza al oponente, como si la solución fuera obviamente optar por una de las dos, como si fuera un absurdo pretender la contraria, como si fuera posible preservar las condiciones de vida (mantener las condiciones para que haya vida) sin cuidar el medio ambiente, como si tuviera sentido proteger el medio ambiente a costa de negar a las personas el acceso a una vida digna; como si fuera posible separar los seres humanos del medio ambiente y el medio ambiente de los seres humanos, negando con esto su interacción permanente; como si no fuera una exigencia “mejorar las condiciones de vida y mejorar el medio ambiente” (Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, UNESCO, 2005, art. 14).
6. En razón de la circunstancia crítica que plantea la industria forestal en la articulación de la región platense con la globalización, se requiere la instalación de ámbitos de discusión y diálogo. Estos ámbitos no pueden ignorar la existencia de condiciones mundiales de otro alcance, que atraviesan de manera alternativa la circunstancia regional. Esta constatación no debe propender a sectarizar o monopolizar el intercambio, sino a darle el alcance más diversificado, para lograr una integración alternativa a la globalización (Alterglobalización). La articulación simbólica del campo nacional y regional, que conduzca bajo la forma de la polémica, el ensayo o el diálogo, a la identificación de otras posiciones entre nosotros, configura el campo de una política alterglobalizadora.
Autor: fer | Febrero 17, 2006 12:07 AM
Curzio y su verdadero yo tienen ya montado un escenario de países beligerantes, y es clarísimo que disfrutan con esa perspectiva. Me resisto a entrar en sus bravoconadas patrioteras. Sólo voy a decir que me refería por aquellas épocas al sistemático ninguneo de la lógica preocupación de los entrerrianos, la negación de la simple existencia de dos riveras para que un río sea tal, y, luego, a la campaña unilateral de fogoneo de las cuestiones nacionales. La pura propaganda histérica. Desde el vulgo pastoril los niños con cáncer, pero desde un gobierno (de izquierda, para peor) los niños con hambre. Apesta, todo apesta. Finalmente, tratalo bien al Pucará que después, cuando lo precises, no vas a conseguir repuestos.
Y ciertamente, yo quería en aquellos tiempos bien pretéritos volcar mis preocupaciones por unos procedimientos para manejar los asuntos públicos; anunciar, si se quiere, que de esa forma terminaríamos en esta catástrof