Neo ruralismo
Voltaire
El ministro de Ganadería y Agricultura, José Mujica, volvió estos días a la carga con su pedido/exigencia (incluida la amenaza de renuncia) de que se perdone una buena parte de las deudas que desde hace años mantienen los llamados "productores rurales" con los bancos del Estado. Me pregunto si mañana, en el caso de quedar desocupado o mis ingresos se vayan al garete, mis plegarias serán atendidas por algún secretario de Estado.
Un tabique liviano separa las dos aulas del Instituto: a la misma hora, en una de ellas se explica el misterio de la Santísima Trinidad y en la otra se da el teorema de Pitágoras. Las voces de los profesores de religión y de matemáticas a veces se entrecruzan y, cuando ambos callan, entonces desde el patio llega el canto de los pájaros. 
Se ajusta mal a la iconografía del castrismo la imagen de Fidel Castro herido en una caída accidental. Sobrevivir a guerrillas, intentos de asesinato y huracanes, para tropezar en una tribuna de Santa Clara es pasar de la leyenda revolucionaria a estadísticas sobre accidentes locomotores en la tercera edad. Pero sería injusto que esto ensombreciera la hazaña del comandante, quien se convirtió en estos días en el jefe de gobierno que más tiempo se ha mantenido en su cargo.
Los números no salen, y cuando los números no salen hay problemas. Porque los números no se quedan en casa con ganas de estudiar, o de hacer obras en la cocina, o de compensar los excesos. Las hipotecas son un cazamariposas trenzado con el hilo estrecho de la vida cotidiana y la estabilidad del trabajo parece una sábana llena de remiendos inútiles.
Ilan Pappe, 50 años, licenciado en Filosofía por la Universidad de Oxford, profesor de historia en la Facultad de Ciencias Políticas en Haifa, es una de las voces más críticas de Israel. A caballo entre la escuela de los nuevos historiadores y el movimiento postsionista, acaba de publicar The Modern History of Palestine: One Land, Two Peoples .
¿Es controlable Internet? Éste es un debate sempiterno en el que se mezclan los sueños personales, los grados de (des)conocimiento tecnológico, la rutina del poder y la rapidez del cambio de los parámetros de referencia. Tratemos de clarificarlo.
Nada resulta más difícil que ser libre, dueño y creador del propio destino. Nada más abrumador que la responsabilidad que nos encadena a las consecuencias de nuestros actos. ¿Cómo disfrutar de la independencia y esquivar nuestros deberes? Mediante dos escapatorias, el infantilismo y la victimización, esas dos enfermedades del individuo contemporáneo.