Pasta base
Voltaire
Parece que los hombres siempre necesitarán inventar algún chivo expiatorio para calmar sus miedos y ansiedades. Las brujas y herejes, los disidentes políticos, los extranjeros fueron en algún momento de la historia objeto de la ira popular cada vez que la tragedia o lo simplemente inexplicable hizo acto de presencia. Todo indica que aquí y ahora el nuevo chivo expiatorio es la pasta base.
Ninguna es mía. Me limito a explotarlas, con bastantes licencias, al hilo de declaraciones de destacados líderes socialistas que, a mi parecer, no acaban de tener un trato cómodo con el ideal igualitario: una se refiere a la naturaleza de la igualdad; la otra, a cómo conseguirla.
El mártir se juega su vida por un futuro de justicia y libertad; el suicida con bombas se juega vuestra vida por ese futuro. Pero ambos creen que una vida sólo vale la pena de ser vivida, si contiene algo por lo que merezca la pena morir.
Es tradición en este país vanagloriarse del importante papel que tuvo Uruguay en la creación del Estado de Israel. Siempre votamos a favor, incluso cuando no teníamos que votar. En este país hay muchos judíos y muchos hijos de judíos de madre o padre "criollo". Producto de la buena tradición de no preguntar cuántos son, sino que vayan saliendo, lo que también funciona con otros grupos étnicos, y si no lo cree, lea la guía telefónica.
Un detenido estudio de la Universidad de Oxford ha llegado a la conclusión de que es preferible no estudiar. Las empresas están hartas de los sabihondos y ahora escogen a tipos simpáticos y espabilados sin necesidad de muchos títulos o diplomas. El cambio en las preferencias ha sido notable desde comienzos de los años setenta y hasta la actualidad.
La exposición de algunas esculturas de Arno Breker en la Schleswig-Holstein Haus de Schwerin, en Alemania, suscita una considerable controversia entre los partidarios de exhibir la obra del escultor y los reacios a esta idea. El caso de Arno Breker, el escultor de Hitler, es similar al de Leni Riefenstahl, la cineasta de Hitler, y cercano al de Albert Speer, el arquitecto de Hitler.
En una institución tan central como la familia queda patente la perennidad del orden social vigente. Las grandes modificaciones que trajo consigo la modernidad capitalista acabaron con el modelo tradicional de la gran familia, y hoy asistimos a la disolución veloz del nuevo tipo de familia nuclear que le había sucedido.
Más allá del duelo, morbo y mercancía son las otras caras del memorialismo. Tuve la oportunidad de experimentarlas todas pocos días después del derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York.
Winston Churchill quería detener y fusilar inmediatamente a los máximos dirigentes alemanes. El ministro de Exteriores británico, Anthony Eden, sostuvo en 1942 que debía evitarse a toda costa el "error de no ahorcar al kaiser Guillermo II al final de la I Guerra Mundial y que se abandonara desde el principio cualquier idea de proceder jurídicamente contra los dirigentes del Eje", según cuenta el historiador británico Richard Overy.