Mercosur y después...
Voltaire
La cuestión de la inserción internacional del Uruguay vuelve a estar una y otra vez sobre el tapete. Algunos pretenden minimizar la importancia polìtica de la misma, alegando que sólo se trata de hacer buenos negocios. En cualquier caso, el asunto será cada vez más crítico, pues conforme avanza el proceso de globalización, más evidente se hace la nada a la que está abocada esta provincia si renuncia a formar parte de algún proyecto que la trascienda.
En los 60 la izquierda de esta parte del mundo se deslumbraba con la revolución cubana; en los 70 polemizaba sobre la exportación de la revolución al resto de América Latina; a fines de los 80, y ya desaparecida la Unión Soviética, se preocupaba por la supervivencia del régimen. Hoy parece que sus desvelos se concentran en los partes médicos sobre la salud del líder máximo, Fidel Castro.
Y finalmente el gobierno le dará pasto a las fieras. Tanta demanda de seguridad, tanto clamor de orden terminaron dando resultado. El gobierno apronta un proyecto de ley para autorizar los allanamientos nocturnos sin orden judicial, una medida anti-constitucional por donde se la mire y que atenta contra los derechos democráticos.