La náusea

Voltaire
gonzalo.fernandez.jpgTantos años de lucha por conocer la verdad de lo ocurrido con las víctimas de la dictadura en este país parecen estar dando sus frutos. Gracias al semanario Búsqueda, el programa Zona Urbana y el verbo del secretario de la presidencia, Gonzalo Fernández, nos enteramos al fin de que la dictadura uruguaya no tuvo absolutamente nada que ver con los asesinatos de dos de sus opositores más emblemáticos, Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.

El informe del semanario y el programa de televisión, alimentados nada más y nada menos que por grabaciones obtenidas secretamente por el hijo del dictador Juan María Bordaberry, con el evidente propósito de convertir a su padre en un piadoso hombre de fe y, sobre todo, de evitar su procesamiento, nos vienen a decir que a Michelini y a Gutiérrez Ruiz los mató una patota paramilitar de argentinos sin intervención de la dictadura uruguaya y con el único fin de sacarles lingotes de oro y dinero pertenecientes a los Tupamaros que supuestamente estaban en su poder. Además de ser una vileza, la operación (porque ahora sabemos que se trata de una operación y no de meras coincidencias resultantes de la “pasión” por informar) pretende reescribir la historia a partir de un par de constataciones triviales y de puras especulaciones señaladas por el secretario de la presidencia.

Porque gracias a los informes de Búsqueda y Zona Urbana ahora discutimos trivialidades. Gracias a una y otro la seria prensa uruguaya está enzarzada en especulaciones acerca de si el dictador Bordaberry dio o no la orden de acabar con la vida de ambos legisladores o cuál es el nombre del matón que apretó el gatillo. ¿Pero qué demostraría la eventualidad de que Bordaberry no hubiese dado la orden de eliminarlos o que incluso se haya opuesto a esa “solución final”, como alegan algunos que hizo en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional en la que se trató la misma? El genocida Videla está procesado y detenido en Argentina por secuestro de bebés y no se quedó con ninguno y es posible que no diera una orden explícita de proceder de esa manera. Pero no movió un dedo para evitar esos y otros crímenes bárbaros cuando pudo hacerlo, porque era nada más y nada menos que presidente de ese país. Por lo mismo Bordaberry es responsable de las desapariciones, asesinatos y torturas cometidos durante su tiránica presidencia aunque él mismo no haya empuñado ni una escopeta de caza ni haya firmado una sola sentencia de muerte. Eso no lo puede cambiar ningún truco retórico, ninguna de los nauseabundas trampas que –con la inestimable colaboración de la mano derecha de Tabaré Vázquez– están intentado hacer en estos días su hijo, sus abogados y los medios de prensa que por lo visto están dispuestos a hacer por este personaje lo que no hicieron por carniceros de uniforme como Gavazzo, Vázquez y Arab (lo que pueden los vínculos sociales y las influencias políticas).

¿Qué demostraría que un grupo de argentinos participó en el secuestro de los legisladores en Buenos Aires? El dato, presentado con bombos y platillos y como gran novedad por Búsqueda, era algo archisabido, no sólo en el caso de Michelini y Gutiérrez Ruiz, sino de los más de cien uruguayos desaparecidos en Argentina. Sí, en todos los secuestros de uruguayos en Argentina participaron verdugos de esa nacionalidad. ¿Y entonces qué? ¿Acaso se pretende que esa circunstancia es la prueba de que la dictadura uruguaya encabezada por Bordaberry fue ajena a los crímenes?

¿Y qué demostraría que esos mismos militares argentinos se robaran todo lo que encontraban a su paso? Bordaberry hijo, Búsqueda, “Zona Urbana” y Gonzalo Fernández pretenden haber hecho un gran descubrimiento cuando ponen énfasis en la vocación saqueadora de los criminales como si no se pudieran cometer asesinatos políticos y robos al mismo tiempo.

Así, con medias verdades, hechos menores pero convenientemente destacados, datos sabidos y archisabidos que no hacen a las responsabilidades de unos y otros, se está construyendo un relato que convierte a Bordaberry y a su canciller, Juan Carlos Blanco, en frágiles viejitos que están pagando culpas ajenas y a Michelini y Gutiérrez Ruiz en víctimas de las desmesuras de una patota de lúmpenes y no de una feroz dictadura que se propuso exterminar a todos los opositores y en particular a quienes podían jugar un papel decisivo a la hora de unir a todos los que resistían al régimen. Si no fuera porque se trata de una operación político-mediática tendiente a evitar que la justicia condene al dictador, y que por tanto merece una respuesta política, bastaría con dejar expresada la reprobación moral que suscita esta maniobra nauseabunda. “¿Y ahora quién los para a los jueces?”, se alarma el semanario Búsqueda al final de su nota como dando a entender lo que hay detrás de su pretendida vocación informativa.

Probablemente con menos pretensiones políticas y más inclinación por el escándalo (y el rating), el conductor de “Zona Urbana” cerró la riña televisada en vivo y en directo entre Pedro Bordaberry y el senador Michelini con un patético intento de sacar la controversia de los ámbitos político y judicial para convertirla en una conmovedora disputa entre hijos que defienden a sus papás: “hemos asistido a una dura y apasionada discusión de dos hijos que defienden a sus respectivos padres”. Uno tan respetable como el otro, le faltó decir, cada uno con sus comprensibles razones y puntos de vista. A propósito: va de suyo que Pedro Bordaberry no heredó las culpas de su padre ni es responsable de los crímenes que estimuló y ocultó. Pero así como Bordaberry junior tiene derecho a no ser culpado por los crímenes de su padre e incluso a afirmar públicamente que su padre era un auténtico demócrata, nosotros tenemos derecho a acusarlo de justificar a una dictadura, actitud que tal vez no merezca la cárcel pero si todo nuestro desprecio.

Capítulo aparte merecen los frívolos comentarios del secretario de la presidencia, Gonzalo Fernández. Porque Fernández no es un ciudadano cualquiera, tiene el cargo que tiene y además es nada más y nada menos que el operador del gobierno en materia de derechos humanos. De modo que la pregunta se cae de madura: ¿cree realmente el secretario de la presidencia, tal como le dijo a Bordaberry hijo, que fueron paramilitares argentinos sin conexión con la dictadura uruguaya los que mataron a Michelini y Guetiérrez y que lo hicieron para sacarle oro y dinero a ambos? ¿Sí o no? Si el responsable del gobierno en materia de derechos humanos cree realmente en lo que dijo, me pregunto ¿¡¡en manos de quién está la política de derechos humanos del gobierno!!? Y si no cree en lo que dijo, se impone que aclare por qué está haciendo rodar versiones que exculpan al dictador de la época de crímenes atroces. No será un aliado de la alianza Bordaberry-Búsqueda-Zona Urbana, pero lo parece. No hay que olvidar que la teoría de la inocencia de Bordaberry pretende fundarse en sus elucubraciones sobre lo que sucedió. Pero todo indica que nos quedaremos con las dudas, ya que el actual secretario de la presidencia padece un súbito ataque de mutismo.

El anuncio de la justicia en el sentido de que difícilmente estas escaramuzas mediáticas vayan a cambiar el curso del proceso legal contra el dictador Bordaberry es, a pesar de todo, una buena noticia. Sólo faltaría que las especulaciones o convicciones íntimas de un ciudadano (se trate del secretario de la presidencia o incluso del hijo de una víctima de la dictadura) fueran tomadas como prueba por algún juez.


Respuestas

En su columna de hoy en montevideo.comm María Urruzola recuerda dos cosas muy interesantes con respecto a Gonzalo Fernández: las otras veces que se equivocó.

Una vez fue cuando le dijo a Sara Mendez que lo más probable fuera que Simon Riquelo estuviera muerto, la otra cuando le dijo a Macarena Gelman que tenían la locación exacta del cuerpo de la madre.

Ambas presunciones tienen varias cosas en común entre sí y con su aventurada teoría sobre la pandilla violenta y argentinísima: todas son presunciones que sellan sus respectivos casos, todas son funcionales a los intereses militares y todas son descaradas mentiras.

Gonzalo Fernández -uno dfe los hombres más poderosos del sistema político uruguayo a pesar de no haber recibido un voto- debería haber renunciado cuando se negó a dejar de estar de los dos lados del mostrador en los casos que su estudio lleva contra el Estado; se argumentó pragmáticamente que era un crimen sacrificar a un cuadro de su calibre por semejante nimiedad.

A la luz de su gestión en el tema DD.HH. y del conflicto de las plantas de celulosa uno se podría preguntar si el Pato Celeste no sería un cuadro más valioso, pero eso sería caer en un chiste y esto no tiene nada de gracioso. Es hora de que a los que les quede algo de dignidad en el FA pidan su inteligentísima cabeza. Y se la den.

digámoslo claramente: Michelini se equivocó. Y no cuando irrumpió en la formidable cama que le estaban tendiendo en ZUR sino cuando aceptó reunirse con Bordaberry y tener ese diálogo en términos de "tu viejo y papa, etcétera". ¿Es posible tanta confianza? ¿Es posible no tomar ninguna precaución? ¿Es posible que nos hagamos los sotas todos nosotros y solo nos solidaricemos con Michelini y no le digamos que en el fondo ha sido su arrogancia la que le jugó una mala pasada? ¿Es posible ser tan nabo a esta altura del partido? Vamos, hombre!

Justamente, como titula Voltaire, náuseas es lo que provoca lo que dice Gonzalo Fernández. Lo que haya dicho o no Michelini me tiene sin cuidado, pero lo que dice el SECRETARIO DEL PRIMER PRESIDENTE DE IZQUIERDA (?) que tiene este país es lo que me tiene sumamente preocupada.

Supongo que mi nivel intelectual no es suficiente como para llegar a entenderlo. Soy tan, pero tan burra que no me doy cuenta que el secretario del sumo Tabaré tiene la potestad y la libertad de poder defender a los evasores que justamente persigue el muy colorado Z...o que puede decir lo que le dijo a Sara Méndez (a mi también me lo hizo recordar la columna de maría urruzola..será cierto que tenemos poca memoria?)..

Además, esa argumentación que están utilizando sobre la famosa plata de Mailhos es tan infantil que ni los propios milicos se la deben de creer. Poniéndonos en un plano de total neutralidad, si escuchamos ese argumento, incluso sería hasta negativo para los milicos, porque los saca de su autoproclamado papel de "salvadores de la patria y de la institucionalidad uruguaya y del orden de la patria oriental ....etc, etc)" transformándolos en simples rateros.

Es cierto que cuando entraban a las casas se afanaban todo, pero no es lo material lo que estamos reclamando. Lo que se necesita es saber la verdad, saber qué pasó y, por supuesto, independientemente de que sean unos viejos decrépitos, castigo a los culpables.

Luz de agosto, me tiene sin cuidado que Michelini se haya equivocado. Nunca entendí su relación veleta con el Frente Amplio: "estas elecciones estoy, las que vienen no, después vuelvo, etc, etc".
No es santo de mi devoción, y tampoco me solidarizo con él. Además, solamente es un senador, si la gente que lo votó piensa que estuvo mal, quizás no lo voten en la próxima y lo más malo que le va a pasar es que pierda su sillón reclinable de senador y pase a ocupar uno de diputadito....y calculo que igual va a continuar recibiendo las prebendas a las que tienen derecho TODOS los legisladores y que ellos mismitos se las votaron (se imaginan que bueno sería si cuando nos echan del trabajo no siguen pagando casi lo mismo por unos cuantos añitos más?)

me preocupa, y mucho, lo que dijo Gonzalo Fernández. A él si que NADIE lo votó, y aún no escuché a nadie del partido de gobierno haberle dicho nada, salvo a Nin Novoa que djo algo así como que era él quien tenía que aclarar lo dicho, pero solamente eso, algo muy light....

Creo que es hora de que este hombre cante retirada, aunque estoy segura que no lo hará.

Quién ganó el "debate" (la peleíta, en realidad) entre Bordaberry (h) y Michelini (h) es algo que me tiene sin cuidado. Omití con total conciencia abordar ese asunto, que me parece absolutamente menor al lado de lo que está en juego: la idea de que la dictadura uruguaya (y Bordaberry padre) no tuvieron nada que ver con los asesinatos de opositores en Buenos Aires.

El análisis de la 'performance' de dos dirigentes políticos lo dejo para los profesionales del ramo, siempre atentos al lado competitivo del mercadeo político.

No debiera tenerte tan tranquila pues en esas conversaciones tan amigables es donde se cocinan los dobles discursos. Me parece que debió cuidar mejor 30 años de lucha que no le pertenecen a él solito, por otra parte, antes de encerrarse a hablar con el hijo del dictador. En cuanto a GF, es indiscutible que tiene que irse aunque ya encontrarán alguna justificación para mantenerlo a resguardo.

Si se considera que hay un ganador y un perdedor en el "debate", si se reduce el problema de los crímenes de la dictadura por parte de ala civil de la misma a los sentimientos y la imagen de dos políticos de más de 40 años, entonces ganó Pedro, indudablemente, o más bien los sectores que el defiende. No hay que hablar de Rafael Michelini, no importa, no hay en realidad nada que reprocharle a este respecto más allá de haber caído en esa camaredería viscosa en la que suelen caer los políticos.

Pera mí hay cosas mucho más interesantes/inquietantes: el 1º de agosto, mucho antes que esta movida "periodística" de Alfonso/Búsqueda/ZUR se hiciera conocer, publiqué en mi blog (fuck you tiger) un post sobre la insólita defensa de Roberto Fattorusso de los criminales de la dictadura.

Entre las respuestas hubo una que causó mucho revuelo entre los lectores y fue la del autor de un blog neo-fascista que sostenía que todo lo denunciado por Gelman respecto a su nuera se debía exclusivamente a que ella había sido la testaferro del dinero que Montoneros le había sacado a Bunge-Born, y que Gelman sólo iba a poder cobrarlo si la declaraban muerta, explicando así tanto el motivo de la muerte de la chica como el del reclamo de su suegro.

Medio mes después (re)surge a la publicidad la versión Maihlos de la causa de muerte.

Diganme conspirativo, pero a mí me parece ver sin demasiados problemas la mano de un think tank propagandístico dirigido exclusivamente a los dos casos emblemáticos -y más "peligrosos" jurídicamente para los responsables- de los crímenes de la dictadura. Quiéranlo o no la impunidad se resquebrajó , entonces a embarrar la cancha. En un tiempo se llamó el "algo habrán hecho", ahora es el "algo habrán hecho y por eso le hicieron algo los sucios porteños".

benito, cuál es la dirección correcta de tu blog?
gracias

Lo que pasa que cualquier "argumento" sirve. El eje Busqueda-El observador-ZUR-escritor tira, arropado por la mente clara de Julio M. Sanguinetti sigue leyendo mal la realidad. Queriendo aprovechar un cierto despertar de nacionalismo estúpido por lo de las pasteras dijeron: "aprovechemos". Y sí, como buenos cobardes van a empezar a inculparse entre ellos apelando a cualquier artimaña, enfermedad, vejez, chochera, etcétera. Nos esperan días desagradables.
Benito ¿cuál es el tal blog neofascista? Por puro masoquismo quisiera verlo.

el mío es fuckyoutiger.blogspot.com, el otro está en los threads de comments, no se van a confundir. Pero no es ningún blog de propaganda neofascista, ni parte, que yo sepa, de ningún aparato orgánico. Solo un ganso con tendencia a citar a Goebbels.

el elemento nacionalista no es nada menor en este asunto y se entronca con la conocida teoría de "los milicos uruguayos eran diferentes" abonada especialmente por los jerarcas del MLN, grandes colaboradores en la limpieza de fachada de las FF.AA., y la de que no hubo crímenes sino simples excesos. Una teoría por la cual reventar a una persona torturándola al estilo medioeval hasta su muerte es en cierta forma una manera "limpia" y justificable de matarla.

Pero esta teoría se hizo mierda con la revelación del segundo vuelo -que había sido ya revelado por R.Rodríguez hace cuatro años, pero que nadie había querido escucharlo-, pero como es probable que esos cuerpos no se encuetren nunca hay que proteger los otros casos injustificables, los emblemáticos.

Claro que hay que darse cuenta de qué tan lejos nos fuimos a la mierda si casos como los de los comunistas fusilados en Paso Molino están dentro de los "justificados".

Hablar de lingotes de oro y de dólares desvía la atención de los verdaderos móviles de los asesinatos de Gutiérrez Ruiz y Michelini, como quieren Bordaberry y compañía. Por eso hay que recordar que, además de calumnioso, el argumento central de esta operación de blanqueo de la dictadura uruguaya es ridículo y carente de sustento. No puede sostenerse seriamente que Gutiérrez Ruiz tuviera en un cajoncito o una valija en plena dictadura a ambos lados del rio de la Plata lingotes de oro de una operación tupamara realizada seis años antes y que Michelini tuviera guita de ellos, cuatro años después de destruido el MLN. ¿Quién se puede creer semejante fábula? ¿Y a Ferreira por qué lo querían matar entonces? ¿Para sacarle las vacas que tenía en su campo?

El secretario de la presidencia dijo hoy en una conferencia de prensa que había hecho los comentarios que hizo de manera informal, que podía estar equivocado y que no tenía dudas de que los asesinatos que nos ocupan habían sido crímenes políticos.

¿Qué es un comentario informal en boca de un secretario de la presidencia responsable del tema de la violación de los derechos humanos durante la dictadura? (sobre todo cuando ese comentario informal se hizo al hijo del dictador Bordaberry)

Si no tiene dudas acerca del carácter político de los asesinatos, ¿por qué sustuvo que "le cerraba" que el motivo de los mismos fuera quedarse con un botín?

¿Por qué Gonzalo Fernández no se calla y se va simplemente?


Gonzalo Fernández, me dice la gente que lo conoce, es un soberbio hijo de puta incapaz de reconocer que se mandó una cagada aunque lo hayan sorprendido con 4 kilos de mierda en los pantalones. Entonces ante una situación injustificable como esta es evidente que se va a poner en duro y seguir en la suya, la de la explicación más "verosímil" que para el resto de los mortales es la más disparatada.

Pero el señor Fernández no es como los demás mortales, no, y su mierda no tiene olor. Y si todo el Uruguay tiene prohibido fumar en las oficinas públicas, en la suya se puede porque su humo es irreprochablemente superior, y si los demás se equivocan, cuando se trata de él es la realidad la que se subleva ante lo que es evidente, y si para los demás la mínima ética implica no trabajar para el Estado y para sus enemigos al mismo tiempo, el solo preguntarle al respecto a alguien como él es una grosería.

Genial; tenemos nuestro propio López Rega. Estamos progresando.

Los jovenes siguen necesitando trabajo, para no irse del pais. La dictadura es un paso importante, la actualidad tb.

Sigue habiendo niños a las 4 de la mañana descalzos y mangueando.

"Abrazo"

Mateo, ¿no serás de los amigos de ese pelotudo con aires de sabiondo de Gabriel Pereira, que está "harto" de oir hablar del pasado?

Creo que estamos de acuerdo en que ninguna sociedad puede vivir eternamente arrojándose a la cara los agravios, injusticias y crímenes cometidos en el pasado, pero para eso tienen que reconocerse y enmendarse dentro de lo posible esas injusticias y -muy importante- reinvindicar a las víctimas de esas injusticias. Todo lo cual está lejos de haber ocurrido en este país. Apenas hemos dado algunos pasitos en la buena dirección. Porque venir con el muy sanguinettesco "no hay que tener los ojos en la nuca" está muy bien cuando se ha hecho algo para no tener los ojos en la nuca, cosa que no se hizo durante casi veinte años en este país. No hay sociedad que aguante vivir eternamente con las heridas abiertas, es cierto. Pero para eso hay que hacer algo para cicatrizarlas y no sólo acusar a los que dicen "la herida aún duele". ¿No?

No se quién es Gabriel Pereira, no se quién sos vos y pocas veces reconzoco gente mayor de 40 generando los espacios de la juventud. Por qué sera...

Juventud que en los 70 buscaba cambiar una realidad global y no sumirse en el poder de turno.

Debido a eso mov entre otros manejos de tecnologías y subjetividaees es q hoy estamos en esta situacion abismal, con aires de ...

El tema es q hay mucha gente q tiene q tar presa e ir a la guillotina (como decía Pergolini, "ustedes robaban bebes...").

Porq sino seguimos siendo aldeas con 20 años de atraso inconsciente.

No sé, la dejo por ahí, porq en la búsqueda o recuparación de ese pasado es q se atasca el presente también. Hay q hacerlo pero ya, nada de pactos con los botones.. siguen con toda la bola intelectual.. esto fue lo q dejó el humanismo

Anarquia un poco.. y no esperar a reconcoer a la gente cuando ya tienen 90 años como la Fabbri

Salute

Y me olvidaba...

Reivindicar está bien, pero acordarse q fueron ustedes los q se metieron en ese barco y no nosotros.

No dejaron sin lucha salvo q la sobrevivencia

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