La derrota de Bordaberry
Voltaire
Viernes 17 de noviembre de 2006. Camino por 18 de Julio con la mente extraviada para no pensar en las horas que me esperan en la cadena de montaje taylorista en la que se consumen parte de mis días y mis horas. Aunque ensayo una pequeña resistencia, no puedo escapar a la rutina de dedicarle una mirada escéptica a los titulares de los diarios y confirmo así que lo que ayer anunciaron los noticieros de televisión no había ocurrido en otro país, con otros jueces y reos, en otro idioma: "Bordaberry a prisión", "A la cárcel" , “Juicio a la historia”.
Es cierto, mientras escribo estas líneas Juan María Bordaberry está detenido. Y lo está por su responsabilidad en los crímenes que se cometieron durante su tiránica presidencia. Tengo que confesarlo: jamás pensé que esto iba a ocurrir, estaba convencido de que este genocida iba a morir en la cama, como Franco y tantos otros de su misma estirpe.
Me pregunto qué pasará en este instante por la mente de Juan María Bordaberry, me pregunto si leerá los diarios y libros que los perseguidos de su dictadura no podían leer, si antes de ser detenido sintió el mismo sudor, el mismo pánico que sentían los opositores de los años 70 (tan lejanos que parecen y sin embargo tan cercanos), me pregunto si sabrá que quienes vivimos en este país durante los cuatro años en que fue amo y señor y nos negamos a obedecerlo vivimos bajo un terror que no puede ser contado con palabras, me pregunto si tendrá presente que durante su cuatrienio infame (no antes, ni después) ocurrieron los peores crímenes de la dictadura, me pregunto si podrá imaginarse lo que significaba que un “camello" se detuviera a tu lado y los dueños de la vida y la muerte descendieran de él y te pidieran documentos una noche de noviembre como ésta sí, pero de 1973 o 74, me pregunto si las pocas horas que lleva preso le han bastado para hacerse una idea de lo que supone haber sido despojado de la libertad, sin la cual un hombre no es un hombre, me da curiosidad saber si ese Dios al que se ha encomendado le enviará el consuelo que no tuvieron sus víctimas, me pregunto si pensará en los presos políticos que fueron torturados hace treinta años en el mismo lugar, tal vez en la misma celda, donde se encuentra ahora, si experimentará el mismo miedo que experimentaron quienes iban a ser interrogados, si descreerá de los jueces que lo juzgan como descreían quienes fueron perseguidos por órdenes suyas, si sufrirá por los afectos y amores amputados como sufrieron sus víctimas, si derramará las lágrimas que otros derramaron por su grandísima culpa, si habrá perdido toda esperanza como la perdían quienes ingresaban a sus mazmorras.
Ojalá que no, ojalá que Juan María Bordaberry no experimente ni sienta nada de eso. Ojalá que Bordaberry simplemente sea sometido a un juicio justo y con todas las garantías y cumpla hasta el último día, hasta el último minuto, de su postergada condena en las condiciones que todo ser humano se merece. Si así no fuera, si lo sometiéramos a una ínfima parte de aquello a lo que él nos sometió, habrá logrado su victoria definitiva, porque, igualados en la misma abyección, ya no nos será permitido invocar ningún ideal. Habremos sufrido la peor de nuestras derrotas, la única que no podemos permitirnos.
Respuestas
excelente post!
Autor: coriun goes to hollywood | Noviembre 19, 2006 1:18 PM
Qué cosa lo de las sensaciones encontradas; hoy en día se mete en cana a un anciano, enfermo, rodeado de la familia y de militantes algo energúmenos que lo rodean puteandolo en forma grosera, y si uno observa el cuadro general y lo descontextualiza, termina sintiendo algo de empatía y pena por el anciano. Pero después ves a uno de los familiares de sus víctimas -o a las propias víctimas- y les ves el dolor en los ojos, los veinte años de ninguneo y humillación en los que Bordaberry no fue enjuiciado a pesar de que no había leyes que lo protegieran y que todas las evidencias aullaban en su contra. Esos 20 años de impunidad arrogante.
Y uno piensa que el Bordaberry de 60 años hubiera sido mucho más lindo de encarcelar; al fin y al cabo le han regalado estos 20 años. Pero por lo menos hay grandes posibilidades de que el hombre muera entre rejas. Y eso es una buena señal.
Autor: benito | Noviembre 19, 2006 2:25 PM
Benito, creo que no va a morir entre rejas porque a la larga o a la corta le van a dar la prisión domiciliaria. Y creo que está bien, que no deberíamos lamentarnos porque un juez tenga la humanidad de concedérsela... de darle el trato humano que él no le dio a sus víctimas.
Creo que la condena en sí misma es nuestra mayor victoria, el hecho de que la justicia de este país haya decretado --al fin-- que es un criminal. Bordaberry es OFICIALMENTE un reo en este país. El hecho me reconcilia un poco con esta provincia. Era vergonzoso sentir que vivías en una isla de impunidad en la región.
Autor: voltaire | Noviembre 20, 2006 7:32 PM
Cuando leo lo que escribe Voltaire no puedo no estar de acuerdo. Por eso le agradezco la reflexión. Si me dejo llevar por lo que siento, en lugar de pensar, querría matar a Bordaberry (o al menos meterle los dedos en los ojos o algo por el estilo)
Autor: alvaro | Noviembre 21, 2006 2:54 PM