Picó habilitado

El Parlamento venezolano acaba de aprobar la Ley Habilitante que autoriza al presidente a gobernar por decreto (los que tendrán fuerza de ley) por un período de 18 meses. Por su propia naturaleza, la ley representa una extensión casi monárquica de los poderes de un presidente que ya los tiene casi todos. El hecho de que la ley haya sido aprobada por unanimidad da fe de ello, porque el Parlamento venezolano está compuesto únicamente por chavistas. El asunto llama la atención justamente por eso: ¿para qué querer más poder cuando se tiene la chequera rebosante, ni una sola voz opositora en el Parlamento y cada vez menos prensa independiente? ¿no querrá todo, todo el poder para hacer algo irreparable?

En segundo lugar me llama la atención el nombre de esta ley: Ley Habilitante. Me hizo sonar una pequeña alarma, ya que así traduciría al español Ermächtigungsgesetz si supiera alemán. Así se llamaba la ley que votó el Reichstag alemán el 23 de marzo de 1933, confiriéndole poderes dictatoriales a Adolf Hitler, de forma aparentemente legal (los pocos opositores que había en sala se jugaban literalmente la vida). No es que esté comparando a Chávez con Hitler, simplemente comparo un proceso con el otro. La traducción tampoco es caprichosa, ya que haciendo una búsqueda en Google de "enabling act", que es la traducción aceptada de Ermächtigungsgesetz al inglés, se encuentra tanto a Hitler como a Venezuela, e incluso Wikipedia los pone en la misma entrada (http://en.wikipedia.org/wiki/Enabling_Act). Digo Venezuela porque ésta no es la primera ley habilitante de los últimos años, ni ha sido Chávez el único beneficiario.

Ya se les habían conferido esos poderes, en ciertas áreas restringidas, a Carlos Andrés Perez, a Jaime Lusinchi y a Ramón José Velásquez entre 1974 y 1993. También se los habían conferido a Hugo Chávez para el área económica en 2000. La Ley Habilitante de 2007 no sólo no restringe los poderes otorgados como en otros casos, sino que parece entregar todo el aparato de Estado a Hugo Chávez. Transcribo el listado de áreas a las que se aplica la habilitación, tomado del texto de la ley:

- transformación de las instituciones del Estado
- participación popular
- valores esenciales del ejercicio de la función pública
- ámbito económico y social
- ámbito financiero y tributario
- seguridad ciudadana y jurídica
- ciencia y tecnología
- ordenación territorial
- seguridad y defensa
- infraestructura, transporte y servicios.

"¡Juro por Cristo!, el primer y mejor socialista de la historia", bramó Hugo Chávez en la ceremonia de su tercera investidura presidencial. Es el tipo de lugar común, de idiotez elevada a consigna que haría vibrar a un tipo que cuelga banderas de Cuba y de Venezuela en su balcón de Pocitos. Podría haber jurado por la madre, o por las botas, de Bolívar, e igual sonaría a consigna. Pero ¿qué supone tal referencia? Si es cierto que Jesucristo dijo alguna vez "al César lo que es del César", mal podría tildárselo de socialista, aunque quizás sí de chavista. Si para Chávez el socialismo es andar regalando plata ajena para aumentar su protagonismo internacional, alguien debería dicirle que como forma de ganar protagonismo es buena, pero como socialismo, no tiene ni pies ni cabeza.

Algunas izquierdas parecen tener la necesidad de seguir a hombres fuertes. De acuerdo con esa creencia, bastaría con tener líderes dispuestos a perpetuarse en el poder para emprender la senda de la liberación. Quizás no se den cuenta de que ese hombre fuerte es precisamente la semilla de la derrota, porque tarde o temprano los que han sido trampeados y humillados por el líder (condición necesaria para perpetuarse en el poder) saldrán de sus agujeros y emprenderán el camino de la venganza. ¿Qué razón podría tener si no el régimen cubano para mantener a Fidel nominalmente en el poder, a pesar de estar en su lecho de muerte, si no temiera a los fuegos de la revancha que arden en tantos corazones? ¿Qué utilidad tendría hacerlo si no fuera porque la figura de Fidel despierta admiración en algunos y pavor en todos los habitantes de la isla, principalmentes entre sus más cercanos allegados? Triste final para tanta retórica. A pesar de las muy claras y explícitas intenciones de Hugo Chávez de emular a Fidel Castro, quizás se desplome el precio del petróleo y los venezolanos puedan salvarse del coronel Chávez.

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