Éramos tan tontos...

plazaindependencia.jpgLeo a diario _la diaria_ (como se autodenomina, en un alarde de grafía posmodernística). Es una buena publicación, pero tiende a adoptar ciertas poses que podrían calificarse de elitistas. No estoy enteramente a salvo de la misma calificación, también hablando en general, pero la nota de tapa del 6 de febrero referida a los sucesos de la Plaza Independencia y a la reacción la gente a la presencia de los "ambientalistas" argentinos, pasa de castaño oscuro. La nota, firmada por Guillermo Garat, es un alarde de mojigatería a la inversa, de querer desmarcarse de todo fenómeno que no se ajuste a ciertas exigentes especificaciones que parecen salidas de algún festival de cine europeo.


Yo no hubiera ido a la plaza a cagar a huevazos a los "ambientalistas" (como Garat insiste en calificarlos), pero tampoco creo que haya sido una acción orquestada por nadie sino una reacción natural de gente que pasaba por allí y que está indignada por el cariz que han tomado los acontecimientos. Si el señor Garat hubiera siquiera reparado en lo que decían los volantes que los "ambientalistas" querían repartir, se hubiera dado cuenta que no venían a discutir nada, simplemente venían a provocar. El texto, luego de enumerar una lista demencial de méritos de uruguayos y argentinos (como el haber inventado el tango o tener las mejores "minas") decía que "dos países de primera no pueden estar enfrentados por el designio de un país 'de décima'". Pretender que Uruguay y Argentina son países de primera y Finlandia es de décima es tan descerebrado que quizás los que lo sostienen se merezcan un par de huevazos.

Porque somos cultos, muy a pesar de fifí Garat, los "ambientalistas" se fueron sin más daño que el pelo mojado. Quizás hubiera sido más "culto" haber ido a dialogar sobre cómo es que somos de primera, sobre cómo es de primera querer arruinar la economía uruguaya cortando rutas, frente a la perfidia de ese país de décima que es Finlandia. No hubiera ido, y no fuí, a insultar a los "ambientalistas", pero de ahí a decir que la reacción de los viandantes que pasaban por la plaza ese día los convierte en los villanos de la película, hay mucho trecho.

Esa gente vino a provocar, y esos "lúmpen" (como los define Garat), reaccionaron. Reaccionaron mal, lo admito, pero no tan mal como podría esperarse de gente que se siente agredida sin una razón válida. Reaccionaron mal gritando "Uruguay nomá", es cierto, por algo son "lumpen". Mejor escribir para _la diaria_ y sentirse "holier than thou" (ya que sos tan culto).

Entrevistado por Todonoticias frente a la embajada de Finlandia, el "ambientalista" no-lumpen de camisa negra que salío todo mojado (pobre), decía ayer que "los gobiernos deben sentarse a negociar, porque si no, veremos el primer conflicto militar causado por un problema ambiental". Así viene la mano.

Respuestas

Estuve en la Pza Independencia el día del segundo Grito de Asencio, es decir que asistí al penoso y deplorable despliegue de 40 imbéciles gritando descontroladamente U-ru-guay!! U-ru-guay!!, leí la diaria, leí todos los diarios del día siguiente y vi algún noticiero de TV. La cobertura de la diaria me pareció –por lejos— la mejor. Qué digo, la única que merece el nombre de tal. El resto fue una muestra del arte de ser primero patriota, segundo patriota y tal vez en cuarto o quinto lugar periodista. Me resultó triste y decepcionante ver a esa jauría de seudoinformantes jugando a los reporteros valientes cuando frente a cualquier autoridad se cagan en los pantalones.

No sé qué se le puede reprochar a la nota de la diaria, francamente. Curzio está particularmente disgustado con el título (que tal vez ni siquiera haya sido pensado por el autor de la nota). Pero tampoco ahí veo problema alguno. Los uruguayos se ufanan de su civismo, de su buen comportamiento, de su tolerancia, de su educación (el contraste siempre es Argentina como se sabe) y tal vez haya algo de cierto en ello. No sé, no es lo que importa ahora. Entonces, ¿cuál es el problema con que el título de un diario ponga en evidencia el contraste entre lo que se predica y lo que se hace (para cualquiera medianamente sagaz ese era el sentido del titular “Eramos tan cultos…”). El título ni siquiera prejuzga acerca de las bondades o maldades de esa forma de ser: simplemente subraya el contraste.

Lo que es evidente es que había allí 40 subnormales (organizados previamente; sólo un ingenuo incurable puede obviar ese dato), unos 80 peatones imbuidos de curiosidad sociológica (yo entre ellos) y unos 40 periodistas. En el medio, tres viejas y cuatro personas más, que sólo alguien que no estuvo allí (o una mente dada a las simplezas conspirativas) podría definir como provocadores. El resultado ya es conocido: escupitajos, insultos, baldes de agua, exabruptos xenófobos, en fin actitudes nada cultas y civilizadas, por cierto (el único consuelo que queda es pensar que sólo se trató de unos 40 subnormales… pero sospecho que hay unos cuantos más).

Tampoco termino de entender qué pitos toca la crónica de la diaria con el esperpéntico y demencial volante con el que los asambleístas argentinos pretendían convencer a los uruguayos de nuestra superioridad frente a los incivilizados finlandeses. ¿Qué probaría respecto al artículo de la diaria? No veo la menor relación entre el periodista y el bendito volante. ¿Por qué sería tan importante el volante? ¿Acaso Curzio lo cita como ejemplo de que se merecían lo que recibieron?

Pregunta a Voltaire y los "80 peatones imbuidos de curiosidad sociológica": ¿alguno intervino ante semejante brote de nacionalismo y violencia que se desarrollaba ante sus narices? ¿Se acercaron a algún policía para pedirle ayuda para sacar a los agredidos del ambiente hostil, o algo similar? ¿Será que consideran a los demás como mero objeto de sus observaciones "sociológicas" y nunca como sujetos, mucho más parecidos a ellos que lo que jamás estarían dispuestos a admitir? ¿Será porque, como señala Curzio, son unos elitistas, unos burgueses agrandados que se horrorizan ante el desubique ajeno y simplemente desprecian a los distintos, a los que usan "gorrito plancha" (como dijo Garat)? Yo, sin embargo, he visto a estos sociólogos, periodistas, economistas, psicólogos, arquitectos, etc., etc., gritar como energúmenos URUGUAY, URUGAY en todos los partidos de fútbol de la selección, muchas veces embanderados literalmente. ¿Y ahí no se trata de nacionalismo barato, puro y duro?
Yo no creo que los 40 agitadores estuvieran organizados previamente, al menos, no más que los 80 curiosos: tanto unos como otros actuaron según sus características de clase, los primeros se subieron al carro de la discusión callejera y a la búsqueda de los 15 minutos de fama: esos no tienen un blog ni ningún otro ámbito para ser protagonistas de nada; los otros marcaron su "limpieza moral" manteniéndose aparte, como testigos y analistas privilegiados, no sea que la chusma los tocara y contaminara.
Característica uruguaya si las hay, que trasciende las clases sociales: ser unos garcas (no me excluyo, cuando escuché por la radio lo que estaba pasando pensé en ir a defender a los ambientalistas, aunque no estoy para nada de acuerdo con sus métodos. No me dio el cuero, por garca).

Parece que no es solo _la diaria_ la que padece del mismo mal. Cualquier acto popular espontáneo que no incluya sesudos análisis y llamados a la "racionalidad", es de subnormales. Voltaire estuvo ahí, parece que no hubiera estado. Lo que se vio en la tele es que la mayoría de la gente que pasaba por ahi (incluso gente que estaba en los balcones y hasta tiraba agua) parece haberse sumado espontáneamente, de una forma u otra. El subnormal de Esteban Valenti, que fue el único que sí organizó algo y admite haber contratado el autoparlante, dijo sin embargo algo bastante lúcido al afirmar que si alguien hubiera organizado algo, habría podido convocar no a cien sino a diez mil personas a la plaza. Con razón o sin ella, la inmensa mayoría de los uruguayos están calientes con los "ambientalistas" y si algo es prueba de que este es un país bastante democrático, es lo barato que la sacaron.

El jueves _la diaria_ volvió a la carga con un editorial abyecto de Marcelo Jelen, que sospecho horrorizado por los eventos de la plaza, sale a hacer el mea culpa (ay! éramos tan cultos...) por todos nosotros. ¡Qué largo camino hemos recorrido! Cuando en Europa hay manifestaciones de ultranacionalistas, toda la izquierda se suma a contramarchas que les impiden ejercer su "derecho a la libre expresión". Nadie patea, porque básicamente tienen razón, por más que estén organizados. Pero si el sentir popular se manifiesta en unos cuantos huevazos en Uruguay, ahi sí, se trata de subnormales, porque los "ambientalistas" son "pueblo", usan consignas antiimperialistas y sólamente nos quieren arruinar y arruinar la hermandad histórica de dos pueblos.

No puedo evitar al pensar en este incidente recordar aquella escena de Woody Allen donde vestido con una especie de armadura y casco se metía en medio de una pandilla en el Harlem y gritaba:NIGGERS!!!!!!!!!
Sólo a un genio o a un puñado de nabos se le puede ocurrir tal cosa.
No voy a defender a los "ambientalistas" por ir a repartir volantes absurdos en un lugar altamente inconveniente y me importa un pito si su intención fue buena, ingenua torpe o cretina. Aún cuando vinieran a provocar como sostiene Curzio (y yo comparto)no hay por qué dejarse ganar por la estupidez y/o provocación de un puñado de nabos.

Menos aún defenderé a los 40 organizados (aunque fer no lo crea)que arremeten a "puro huevo" contra los nabos. Muy lindo, una clara demostración de mayor estupidez, ya no de falta de cultura, o de poco civismo simplemente estupidez pura y dura.

No desestabiliza este episodio la grandiosa política exterior de Gargano ni la genial conducción de Tabaré el grande. No pone a prueba el valor de lo orientales que según fer son tan ilustrados como garcas.
Simplemente reafirma que tarados hay en ambas orillas.

Todos estamos de acuerdo en que la reacción fue tan o más idiota que la acción que ya era bastante.
En lo personal me importa un bledo si Garat quiere hacer un manifiesto de "incultura oriental" a patir de ésto. Lo cierto es que fue una prueba de pocas luces, muy lejos de la genialidad de Woody Allen. Y no creo útil defender o sentir ni siquiera simpatía por ninguna clase de nabo.

La visita de George Bush, mal que nos pese, es una buena oportunidad para hacer trabajar las culpas que aquejan al "imperio" para dotarnos de una buena fuera aérea, como la de los chilenos. Es una buena oporturnidad para dotarnos de dos escuadrones de F-16 y acabar de una vez por todas de una amenaza continua y presente. Así como Chile se ha dotado de una fuerza aérea prácticamente invencible, así deberíamos hacer nosotros. Imaginemos una república argentina agresiva como siempre pero amenazada por fuerzas aéreas a ambos costados capaces de bajarle el jopo ante el menor gesto de agresión. Estamos frente a una oportunidad única de poder aislar a la Argentina y de acabar con sus pretensiones hegemónicas.

me pregunto si nadie sabe algo del otrora animador de este blog Brian Contreras. Eh?

"Mojigatería a la inversa", la verdad que no termino de comprender lo que este señor con nombre falso quiso decir, tampoco me importa demasiado. Sólo me gusta interactuar con las sensibiliades que leen la mía. Criticar es fácil ¿No?
En fin, me parece que en internet se esconden, por no haber encontrado lugar en otros lados, o por querer reafirmar unA identidad que sólo puede tener como plataforma un script narcisista, unas sensibilidades "cultas" que buscan respuesta en lugares vacios, no lugares, visitados y muchas veces aclamados.
"Porque somos cultos, muy a pesar de fifí Garat, los "ambientalistas" se fueron sin más daño que el pelo mojado". dice el forista, no soy fifí, si me conocierás (tal vez me conozcas, pero estás oculto tras el anonimato)te darías cuenta rápidamente, y tampoco me creo culto, si me creo un poquito más listo que el lumpenaje que salió a patotiar a cinco veteranos o que la policía que los sometió al escarnio cinco cuadras.
Yo diría que porque somos cultos, y tenemos valores, principios, tradiciones y policías encubiertos, bandera y estandarte salimos a fajar a los que nos dicenque estamos equivocados. ¿No tenemos derecho a estar equivocados? ¿Será que la bandera no nos deja ver nuestros errores y la ponemos por encima de lo que sea para no pensar y decir: Uruguay no más?
Si provocaron, allá ellos.
Me parece muy irresponsable tu actitud sr. forista-editor-periodista, de blasfemar sobre algo que no terminás de entender y ocultas a tus lecotores, hablo de mi nota. Espero que esto sea una cosa personal, entonces no engañes todo el tiempo a tus lectores.
Ah! no me creo culto... ¿qué es ser culto, tener un blog y hablar de problemas culturales? Creo que en todo caso somos todos cultos, es decir tenemos lo nuestro que lo compartimos. Como este lugar, narcisista.

Me parece muy acertada la idea de Danielito, aunque en general sus intervenciones denotan su carácter chovinista y xenófobo. Los chilenos se dotaron de una fuerza aérea invencible no por temor los peruanos sino por temor a los peronistas. No olvidemos que aparte de adorar a una bataclana fascista como Evita, ahora están por entronizar a otra bataclana tan fascista como la otra. Haríamos bien al protegernos de la política aleatoria de los argentinos. Y para ello bastaría con adquirir un par de escuadrones de aviones que nunca, nadie, pondría a disposición de la fuerza aérea argentina. No basta con confiar con que los argentinos seguirán con su política habitual de "me rindo". Debemos estar seguros.

Uruguay ha enloquecido. Han perdido la razón por completo.
Argentina... país agresor, imperialista? ¿País que deliberadamente busca perjudicar a Uruguay?
Dios mío.
(Una sugerencia: antes de comprar los aviones para defenderse de nosotros y amenazar con bombardearnos, no olviden la operación rescate de los cientos de miles de uruguayos oprimidos en tierras argentinas, que sufren horriblemente la vida aquí).
Es algo pavoroso. El Uruguay ha decidido abrazar una identidad fundamental, el "no-argentino". La necesidad primordial es definirse como diferente y mejor a todo lo argentino. Y ésto se resuelve mediante la identificación total y absoluta y la defensa de los intereses de... un directorio empresario.
Brillante.
Ignoro cuál será la razón profunda que los lleve a medirse con nosotros, que no somos nadie. No somos capaces de funcionar como sociedad, ni de resolver nuestros problemas, mucho menos de organizar algo así como una política de estado destinada a perjudicar a nadie. Y Uruguay, lamento desilusionarlos, nunca figuró en el radar político de Argentina. Ahí sólo encontrarán estrategias de acumulación facciosa de poder interno, y nada más.
A nivel social, sólo encontrarán simpatía hacia Uruguay. Una estúpida y sentimental simpatía, fundada en hechos históricos y artísticos.
(Y para algunos pocos, lectores de La Nación, Uruguay es sólo dos o tres cosas: campo, banco offshore, playa/chacra marítima).
¿Cómo se puede creer que de éste lado se los odia y sostener seriamente que hay planes para perjudicar la economía uruguaya?
¿Cómo es esto de salir a la calle a gritar por una empresa ajena con fervor patriótico?
¿Ustedes se han vuelto locos o qué?

Huemul, me parece que también tú has perdido la razón (o el sentido del humor, no sé).

Pretender que lo que dice un extraviado obsesionado con aviones y otros chiches es lo que piensan realmente "los" uruguayos, me parece una desmesura.

Es como si yo dijera que el demencial volante (¡tendrías que leerlo!) que trajeron los "asambleistas" que vinieron a Montevideo a abrirnos los ojos que nos cerraron las multinacionales es lo que piensa el pueblo argentino.

Basta ya.

voltaire: te pediría por favor si podes transcribir el volante. Yo no lo leí.
gracias

en cuanto consiga un ejemplar lo transcribo... ahora no tengo ninguno en mi poder

Más allá de mi total disenso con todo lo que se afirma en esta entrada -y el profundo asco y vergüenza ajena que sentí al ver a ese grupo de energúmenos no solo comportarse como tales sino además terminar validando al menos ante mí la protesta de los ambientalistas- me interesan los calificativos y los adjetivos como "fifí" endilgado a G.Garat y a la diaria en su extensión (se ve que el sr. Moore no ha tenido mucho trato con el personal de la diaria) y, sobre todo, el de "abyecto" en relación a la columna de Marcelo Jelen.

Para los que hayan decidido quedarse con la gratuita calificación de "abyecta", me molesto en reproducir el contenido de la misma columna para que los demás lectores juzguen el grado de abyección de la misma:

"Razón y razones

Para ganar una discusión, tener razón puede ser un recurso útil, pero no necesario. El gobierno uruguayo y los pobladores organizados de Gualeguaychú están convencidos de tenerla. Los argumentos de Uruguay se basan sobre la ciencia y la economía. Los de Gualeguaychú, sobre la salud y el ambiente. Todo sigue como si nada. En esta discusión nadie gana. Los dos pierden.
Para ganar una discusión hay que hablar. A veces hay que hablar mucho. En esta discusión, los puentes sobre el río no son los únicos que están cortados. Y Gualeguaychú no es el único que los bloquea.
En los últimos dos años, el gobierno, la oposición, las fuerzas sociales y económicas y la prensa de Uruguay han desarrollado un peligroso consenso. Los argentinos son coimeros, violentos, prepotentes, intolerantes y peronistas, y por lo tanto no pueden ponerse de acuerdo con un país pacífico, civilizado, respetuoso y batllista como el que tienen al lado. Mejor dicho, con un país que cree o quiere ser así.
Un pequeño malón de este país pacífico, civilizado, respetuoso y batllista echó a patadas de la plaza que preside José Artigas a siete argentinos. Eran argentinos, no marcianos. El gobierno uruguayo se limitó a lamentar el incidente, aunque sin elevar una disculpa a los agredidos y al pueblo vecino. ¿Para qué abrir un puente?
La violencia fue el corolario lógico del discurso hegemónico en Uruguay acerca del conflicto con Argentina por la instalación de la fábrica de pasta de celulosa en Fray Bentos. El gobierno y la empresa finlandesa Botnia han exhibido numerosos informes científicos según los cuales esas fábricas no contaminarán. La población de Gualeguaychú desconfía de ellos. Gualeguaychú no cree en la ciencia, ergo, no tiene razón.
Tal vez los piqueteros-asambleístas-ambientalistas no tengan razón. Pero tienen, sí, razones para temer. Los antecedentes internacionales de la industria papelera en materia ambiental son pésimos, si bien hubo avances en los últimos años. Ninguno de los estudios defendidos por Uruguay fue encargado por Argentina o acordado entre los dos países. Uno de ellos, incluso, fue contratado por el Banco Mundial, que ha financiado numerosos megaproyectos industriales y de energía nefastos para la población de las regiones donde se instalaban.
La respuesta de Uruguay a esos cuestionamientos se limitó a menospreciar a los contradictores, una actitud muy alejada de la voluntad de diálogo. No creen en la ciencia, ergo, no se puede hablar con ellos, según sugiere el gobierno de Tabaré Vázquez. La Presidencia de la República llegó al extremo de apadrinar desde su sitio en Internet un documental en que se los trataba de "estúpidos".
Mientras tanto, la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú construye su lucha sobre los éxitos anteriores de ese tipo de movilizaciones en Argentina, que llegaron a precipitar la caída de Fernando de la Rúa en 2001. Los estimula el poderío de los adversarios: un gobierno extranjero, una transnacional muy fuerte, el Banco Mundial e incluso muchos de los argentinos que quieren cruzar el río hacia Uruguay, entre otros.
Además, los asambleístas están convencidos de que su lucha es justa, un dato que desde esta orilla se intenta minimizar con sospechas de coima, celos por el noviazgo con Botnia o ganas de molestar. Los gualeguaychuenses creen que los desechos de la producción de celulosa los enfermarán y los llevarán a la ruina económica. Sea eso cierto o no, la convicción de estos incómodos vecinos es insoslayable. Y sus temores, aunque la ciencia no los ratifique, son legítimos. Admitir esa legitimidad sería un buen comienzo para un diálogo que confirme la inauguración de la fábrica de celulosa en Fray Bentos. Pero el gobierno de Vázquez prefirió desechar esa posibilidad, como si de dioxinas se tratara.
Uruguay se enoja y amenaza con llevarse la pelota para casa. Pero no hay ninguna pelota. El partido, que hace tiempo dejó de jugarse en el potrero y tiene árbitros lejanos, en Madrid y en La Haya, está detenido.
No conviene estar peleado todo el año con tu compañero de banco. Cortar para la salida es un papelón, como quedó claro en la Plaza Independencia del entrevero. Esta vez, cambiar de banco es imposible. La mano viene de hablar, de discutir largo y tendido."

En fin, que cada uno se quede con sus afinidades y sus grados de abyección; para algunos lo abyecto será un plancha subnormal que le tira huevos a una anciana vivando a Botnia y para otros lo abyecto será Marcelo Jelen y su columna.

PD: ¿Qué pasó con todos estos valientes nacionalistas tiradores y portadores de enormes huevos cuando los hinchas de Gimnasia y Esgrima de la Plata se pusieron a cantar por todo Montevideo eslogans de lo más toscos contra las papeleras? ¿Se habían acabado todos los huevos sobre las cabezas de las tres viejitas?

Admito que abyecto no era el término correcto. El término correcto sería "bochornoso". El editorialista se disculpa por el pueblo que él creía tan culto. Debería decir que _la diaria_ lo creía tan culto, porque es la segunda nota en dos días, y parece que ahora descubren que no todo el pueblo lo era tanto. Una buena parte del pueblo parece mirar Gran Hermano, y no por ello pensamos que sean subnormales, aunque usen gorrito plancha.

El problema es que no estamos hablando de Botnia, ni de dioxinas ni de furanos. Estamos hablando de sanciones económicas que se le están imponiendo ilegalmente y por la fuerza al Uruguay. Si no se le mete en la cabeza al editorialista que la gente está caliente por eso, no vamos a ninguna parte. En otros lados podemos hablar del modelo forestal y, ya que estamos, del modelo sojero. Pero aqui hablemos de una agresión presente (y que tiende a empeorar) ante la cual el gobierno argentino no hace nada. La gente se calienta porque Kirchner no tiene empacho en reprimir a unos vecinos que cortan la ruta a Mar del Plata. De eso estamos hablando. No estoy justificando ninguna agresión, como he repetido siempre aqui, no me hubiera sumado y me pareció un espectáculo deplorable. Pero no me subo a rasgarme las vestiduras por mi pueblo y a tratar a la gente de subnormal.

Tuve un intercambio personal, y cordial, con Garat después de la nota. Entre otras cosas le decía que también mis amigos, sin excepción, tienden a estar de acuerdo con él. Algunos hasta dicen que lo único que los uruguayos pueden hacer espontáneamente es tomar mate, ergo, Valenti los contrató. También le contaba que haciendo una compulsa en un boliche del Cordón, donde a veces recalo, todos los mozos, vendedores, taxistas, murguistas, afines y otras personas que estaban alli, sin excepción aplaudieron de una forma u otra lo que hizo "la gente" y manifiestaron que se hubieran sumado. Es un dato curioso, que no me animo a interpretar y que dá que pensar, por aquello de que la tiranía de la multitud es tan mala como la del individuo.

Malaparte y Baruch: lo que me parece intolerable del sr. Garat es que diga que Ud. están en Internet porque no tienen otro lugar donde decir sus cosas.

Las sandeces que Uds. y nosotros decimos periódicamente por suerte que se albergan en Internet. Mal día el que aparezcan en la prensa seria, como la diaria y otros peores ejemplares. Significaría que estaríamos completamente locos de cordura, caretismo, intelectualismo, tics, lentes negros y otros rasgos de nuestra intelectualidá de las Tolderías de Tonto Video.

Sigan así, nos lo tenemos merecido.

Garat aprendió a escribir hace 25 años como mucho, que más se le puede pedir?

No termino de entender al señor Curzio Moore. Habla de la tiranía de la mayoría (da la impresión de que no le parece bien prosternarse ante cualquier sentimiento de la "masa") y por otra parte repite una y otra vez algo así como que no hay que olvidarse que los uruguayos están re-calientes con los bloques (ahora parece que hay que "entender" ese sentimiento y poco menos que disculparlo). A ver si se pone de acuerdo consigo mismo.

Después de leer dos veces la columna de Marcelo Jelen no termino de verle el lado abyecto ni el bochornoso. En ningún pasaje de la misma aprecié la menor vergüenza ni el menor intento de “disculparse” por actitudes incivilizadas de una parte de nuestros compatriotas. Lo único que leí fue un análisis (bastante compartible por cierto) de lo mal que manejó el gobierno uruguayo el conflicto, de su incapacidad (no desde que empezaron los cortes de puentes, sino desde siempre, desde que empezó la controversia) para ver que las preocupaciones de la población de Entre Ríos eran legítimas. (¿Se acuerdan cuando Tabaré preguntó en qué Universidad habían obtenido el título de ecologistas los asambleístas?). Esa misma incapacidad, sostiene Jelen, se apoderó de la mayoría de la sociedad uruguaya. Ese modo primitivo y simplificador de pensar, sazonado con una buena dosis de patriotismo, ha CONTRIBUIDO (contribuido, no digo generado) a encarajinar aun más todo el conflicto.

No me parece que en la columna de Jelen se afirme en ningún momento que la asamblea de Gualeguaychú tenga razón. Lo que sí se afirma es que tal vez de este lado deberíamos dejar de pensar que tenemos “toda” la razón. Es, centralmente, una invitación a pensar. No vi en toda la nota la menor intención de pedir disculpas por exabruptos de algunos ciudadanos uruguayos. En lugar de inclinarse tan fácilmente por el adjetivo hubiera sido de lo más interesante que Curzio dijera algo del CENTRO del artículo de Jelen.

Da la impresión de que para Curzio las actitudes democráticas, templadas y razonables no son un acervo político-cultural que merezca defenderse. Parece que pensara que son una peste de la que hay que deshacerse... cosa de maricas. Las ataca con descalificaciones (“fi-fí” y otras) y se indigna con los que SUPUESTAMENTE lamentan la pérdida de civilidad. Entonces, ¿cuál es su idea de cómo se hace política?, ¿al grito de la tribuna?

Lo paradójico de todo esto es que el señor Garat termina defendiéndose de las acusaciones de Curzio. Parece decir: ‘no te confundas, no tengo nada que ver con los fi-fí demócratas, soy re-maluco’. Hay una gris, rutinaria y mediocre autocomplacencia de los uruguayos con su democracia que me fastidia. La ven como una panacea, como la última estación de la historia y no aprecian los síntomas de su agotamiento, rutinización y burocratización. Pero ojo, me apunto a superar esta democracia con otra más democrática (si cabe la aparente redundancia) no por alguna fórmula que la desprecie o le rinda tributo al “sentir del pueblo”.

Admito que perdí el examen de la escuelita de dialéctica de Ricardo. Trataré de estudiar y poder llenar el fomulario correctamente: Lo que pasó en la Plaza Independencia ¿está MAL o está BIEN?.

A eso se reduce esto, el recibir pullas para que confiese si me parece bien o mal. No en vano Voltaire me preguntaba el 8 de febrero:

"Acaso Curzio lo cita como ejemplo de que se merecían lo que recibieron?"

Y Ricardo me reclamaba más tarde "que pusiera de acuerdo conmigo mismo".

Si les dijera que me pareció gratificante que las "asambleas del pueblo", incluida la octogenaria, se hayan ido sin haber recibido un solo golpe, lo confieso, me gratificó. Claro que los asambleístas venían a hablar ("primero te quemo el rancho y después vengo a hablar"), pero no había mucha gente dispuesta. Una enseñanza que puede sacarse de todo esto es que los asambleístas de San Telmo, si de verdad quieren decir su verdad, deberían desembarcar en el puertito del Buceo la próxima vez.

La intervención de Curzio es un buen ejemplo del arte de andarse por las ramas. Cualquiera que lea mi último post puede constatar que nada de lo que allí se dice es abordado (ni respondido) en las últimas líneas de Curzio.

No le pedía a Curzio que estableciera dónde está el bien y dónde el mal (esa es una tarea para la que ya tenemos a cerca de 3 millones de voluntarios, así que no necesitamos uno más).

Simplemente quería que me dijera 1) dónde reside el carácter bochornoso del artículo de Jelen, 2) que aclarara cuál es su idea acerca de los hábitos democráticos de la mayoría de los uruguayos... ya que algunas apelaciones despectivas (fi-fí, "tontos") me dejaron algo confundido; y 3) que --atento a su idea de que la tiranía de la muchedumbre es tan peligrosa como la de un individuo-- nos explicara qué piensa de esa masiva "calentura" de las masas contra los argentinos que menciona una y otra vez.

Pero veo que no he tenido el menor éxito.

No se sabe bien como va a terminar esta discusión, me imagino que por cansancio, como casi todas. Siempre hay alguno que piensa que la verdad emerge después de mucho perorar. En lo que a mí respecta, este tema está agotado.

Escribí un post deplorando la gratuidad y ligereza de un par de artículos de la diaria. Si me voy por las ramas (otra materia que perdí en la escuelita de dialéctica), es porque no habiendo cura conocida para ciertas diferencias de opinión, lo mejor sería emprenderla por otro costado. Algo diferente a mi desacuerdo con un periodista que tilda a unas gentes normales y corrientes de "subnormales", o con un editorialista que en un ataque de remordimiento ajeno, se rasga las vestiduras inventando victorias del modelo piquetero en el arte de derribar gobiernos, lo que es una falsedad, porque los piqueteros no son sino una de las criaturas que salieron de la caja de Pandora que inventaron los peronistas para derrocar a De la Rua. "Los estimula el poderío del adversario" dice Marcelo Jelen, pero no se refiere a la Gendarmería, ni a las tropas de choque de la Policía Federal, ni al gobierno provincial, ni al gobierno federal. Se refiere a una transnacional "muy fuerte", al Banco Mundial, al pérfido gobierno del Uruguay y al resto del retablo del demonio, al que ahora se le agrega, gracias a los subnormales de la Plaza, el subnormal pueblo oriental.

El editorial en sí mismo es apenas una opinión bastante poco interesante. Pero apareciendo así como apareció, en la estela de los sucesos de la Plaza Independencia, es un acto de contrición que aunque admito no merece la calificación de abyecto, la de bochornoso se la tiene bien ganada.

Una de las vías por las que se agotan las discusiones es cuando los polemistas que intervienen no prestan la menor atención a los argumentos ajenos y siguen obsesivamente aferrados al propio. Nunca pensé que una discusión de este tipo fuera a saldarse con una síntesis armoniosa entre posiciones antagónicas, pero al menos esperaba que los reparos que uno pone a determinadas afirmaciones no rebotaran como en un frontón o fueran directamente ignorados... porque en ese caso el diálogo es propiamente un diálogo de sordos.

Aunque otras veces discrepé con Curzio cuando quiso poner punto final a una polémica porque consideraba que no había nada más que decir, en este caso coincido con él, pues al parecer los argumentos empiezan a repetirse.

Hablando de cajas de Pandora, vaya caja que han abierto los "ambientalistas" de Gualeguaychú en el ámbito interno de la política argentina. Al estar claro, de acuerdo con las señales que envía Kircher, que las causas ambientales merecen toda la tolerancia de la opinión pública (por no hablar de las fuerzas del orden), los vecinos de Brandsen han decidido adoptar los métodos de sus hermanos gualeguaychuences y cortar la ruta a Mar del Plata en desacuerdo con el plan de establecer un basurero municipal en su entorno. Se equivocaban. Los temas ambientales son de recibo del gobierno argentino siempre y cuando sean "funcionales" a sus intereses. Los terminaron reprimiendo, hubo gases, heridos y detenidos. Tanto los uruguayos como los vecinos de Brandsen somos rehenes de las chances electorales de una especie de mujer araña que deriva su prestigio del hecho de ser la esposa del próximo gran peronista.

Vamos a terminar creyendo que los argentinos, del primero al último, son de la pesada. Que entienden la política como la capacidad de meterle la pesada al adversario de turno, tal y cual nos están metiendo la pesada a los uruguayos. Estoy convencido que el gobierno argentino no permitirá la puesta en funcionamiento de la planta de Botnia antes de las elecciones, por la simple razón de que una vez que quede claro que los argumentos apocalípticos de los asambleístas no se ajustan a la realidad, se verán en la imposible obligación de admitir que estaban errados y que jodieron a medio pueblo al santo botón.

De ahí la necesidad de seguir el ejemplo de los chilenos y dotarnos de una fuerza aérea invencible, para lo que no se necesita mucho porque nadie en su sano juicio permitiría que los argentinos adquieran armas de verdad.

Justo, la inversión que necesita y puede hacer Uruguay: un par de bombarderos stealth que saldrán, yo qué sé, la mitad del PBI uruguayo cada uno....

Ahora y hablando en serio, me pareció muy interesante una nota publicada en Brecha a un muy pedante académico argentino que, sin embargo, dice algo que he podido comprobar y de lo que los uruguayos -gracias a la propaganda intensiva e interesada- somos inconscientes: la opinión pública argentina está en su gran mayoría a favor de los reclamos de las asambleas.

Desde acá se ha confundido el rechazo que tienen particularmente los porteños a los piquetes con el rechazo a los reclamos de Gualguaychú, con los que están mayoritariamente de acuerdo. Eso en cierta forma explica la imposibilidad de Kirchner de reprimir los cortes de ruta. De hecho el que sí haya reprimido algunos reclamos similares en el interior de Argentina no se debe tanto a un doble discurso sino justamente al miedo a que cualquiera de esos conflictos alcance una fuerza similar a la de las asambleas entrerrianas.

Ah bueno, si la opinión pública argentina está de acuerdo con los reclamos de los asambleístas, entonces tienen razón en imponer sanciones económicas al Uruguay, por más ilegales que sean. Todos sabemos que la opinión pública de ese país es siempre ecuánime, justa y equilibrada.

Y ahora veo porqué Kirchner tiene razón en tolerar esos cortes y no tolerar los otros ¡es por el bien de todos nosotros, para que no se dispare la opinión pública argentina y empiezen a quemar gente en las rotondas! Clarísimo. Confieso que me había enceguecido la propaganda uruguaya. Ahora me doy cuenta que Botnia creará un infierno ecológico completamente irreversible del que no habrá salida, aunque la planta cierre apenas esos temores sean confirmados.

Y para acabar con la pavada, dos escuadrones de F16 como los que le compró Chile usados a Holanda, costarían muy poco más de lo que costó el plan de emergencia. Porque armados estamos, la FAU mantiene dos escuadrones de matagatos A-37 cuyo único rol posible es la contrainsurgencia (yes, you).

No se trata de atacar ni de reprimir a nadie. Ante una agresión económica similar por parte de Argentina en los años cincuenta, el gobierno uruguayo de la época optó, por las dudas, por adquirir los mejores cazas disponibles, los F80 Lightning, uno de los cuales todavía se puede ver como recuerdo cerca del radar del aeropuerto. No es enteramente una cuestión de guita, es principalmente una cuestión de si alguien te va a vender ese tipo de tecnología o si vas a tener que comprarle blancos de práctica volantes a los rusos. Una cuestión de currículum, por así decirlo.


la fuerza aérea finlandesa no tiene F16, pero sí F18. ¿Te sirve, Danielito?

Bueno, el discutir sobre la posibilidad de emplear un porcentaje similar al de los gastos de educación en comprar aviones F-16 o considerar siquiera que Uruguay puede utilizar una fuerza de disuasión militar en un conflicto con cualquier país mayor que Surinam sin que los del otro lado se desgracien de la suerte, supera mis posibilidades de debate y mi amor por la ciencia-ficción.

Ahora, de lo que si me puedo animar a debatir -es decir un tema con algún contacto con la realidad objetiva- es sobre las posibles causas y motivos del comportamiento del administración Kirchner y su doble vara para medir manifestaciones ambientalistas. No tiene nada que ver con quién tiene la razón o quienes son los buenos de la película.

Es sólo plantear que el costo político de la apertura forzada de las rutas, por más que sea un derecho de la otra parte, es uno de esos costos que ningún gobierno está dispuesto a pagar así como así. Y que el reclamar una política represiva en contra de una población con mayoría movilizada y con la opinión pública a su favor, es algo que ni Tabaré, ni Sanguinetti, ni Bush harían nunca, menos un presidente de orientación populista y afecto a los gestos simbólicos como Kirchner.

A lo que voy es que no tiene nada que ver con lo que está bien o lo que está mal: el asunto es que, como están las cosas, pedirle al gobierno argentino que abra las rutas a la fuerza (o al menos la ruta de Gualeguaychú, que es la más movilizada) es tan poco realista como el reclamo de los ambientalistas de mover una fábrica que está completa en un 80%.

Si, debe ser por eso que no se le puede pedir al gobierno de Sudán que intervenga en Darfur.

La prueba de que el gobierno argentino no interviene no porque no puede sino porque le sirve no intervenir y echar leña al fuego a un conflicto que es una "causa nacional", que que no hace nada por impedir los cortes en Colón y Concordia, que no tienen poblaciones movilizadas sino más bien desacuerdo en lo que respecta a aplicar estas medidas.

Concedo que reprimir el corte de Gualeguaychú a esta altura puede ser difícil para Kirchner, pero no pasaría absolutamente nada si se impidieran (ya no reprimieran) los otros cortes. Reitero que en eso radica la prueba de que los cortes simultáneos de los tres puentes son prueba de una agresión directa del Estado argentino hacia el Uruguay. Con el agravante de que no se preserva el derecho del Uruguay por causas políticas internas y mezquinas. Me hartan los uruguayos, que éramos tan cultos, que tratan de justificar por todos los medios una agresión desembozada e injusta de nuestro gran hermano.

Con respecto a la disuasión militar, respeto tu ignorancia sobre el tema, pero te aseguro que los famosos F16 serían efectivamente disuasorios para un país que aparte de su constante y aleatoria agresividad hacia sus vecinos, es, militarmente hablando, un tigre de papel.

Y no fer, nadie le venderia F18s a ningún país latinoamericano. Además, sería como salir a matar una perdiz con un bombardero. Finlandia los tiene porque una vez fue, y hasta cierto punto lo sigue siendo, un "frontline state".

machos de ambas orillas

mi orgullo es que tenemos
"un empleado del mes"
de repsol-ypf
y uds.tambien tienen su "empleado del mes"
de botnia.-
besitos

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