Acerca de Guachas Gauchadas
Crecimos a la sombra de "la gauchada". Hoy mismo escuché a alguien reclamar que se le hiciera "una gauchada", como pidiendo solidaridad, perdón o bondad.
Crecimos a la sombra de "la gauchada". Hoy mismo escuché a alguien reclamar que se le hiciera "una gauchada", como pidiendo solidaridad, perdón o bondad.
El tamaño de las alas de la gorra del teniente general Bonelli es inversamente proporcional al poderío de la FAU, pensé, mientras le escuchaba la misma cantilena de todos los comandantes en jefe. Confieso que esperaba algo más original de este joven oficial.
Sentados sobre la bancada de ladrillos que rodea la plaza, dos hombres mayores, vestidos de mamelucos manchados, finalizan su desayuno. En el suelo, frente a ellos, gruesas palomas de reflejos azúl metalizado se disputan unas pocas migas.
Súbitamente, un escuálido gorrión de plumas deshilachadas se escabulle corriendo entre las patas de las palomas y alza vuelo con la miga más grande en el pico.
-¡Mirá! Mirá, que hijo de puta el gorrión ese, bó, comenta a su compañero en un arranque de entusiasmo uno de los dos operarios, mientras el otro le contesta con una media sonrisa admirativa.