Semántica criolla
Sentados sobre la bancada de ladrillos que rodea la plaza, dos hombres mayores, vestidos de mamelucos manchados, finalizan su desayuno. En el suelo, frente a ellos, gruesas palomas de reflejos azúl metalizado se disputan unas pocas migas.
Súbitamente, un escuálido gorrión de plumas deshilachadas se escabulle corriendo entre las patas de las palomas y alza vuelo con la miga más grande en el pico.
-¡Mirá! Mirá qué hijo de puta el gorrión ese, bó, comenta a su compañero en un arranque de entusiasmo uno de los dos operarios, mientras el otro le contesta con una media sonrisa admirativa.