Licencias de televisión… ¿y por casa cómo andamos?

Voltaire
El domingo 27 se extinguió la señal de Radio Caracas TV (RCTV). Así lo dispuso el presidente Hugo Chávez. Con ser perfectamente legal, la decisión del gobierno venezolano no deja de ser política. Es previsible que las protestas que la medida generó en todo el mundo impidan cualquier debate sobre el uso de unas frecuencias que no son propiedad de sus usufructuarios, sino del Estado. Lo que es una lástima, porque a pesar de que en Uruguay a nadie se le ocurrió tomar una medida semejante, también hay mucho para discutir.

Desde hace una semana los medios de comunicación del mundo entero informan que el gobierno venezolano “cerró” RCTV. Si se nos diera por ponernos puntillosos a la hora de emplear los verbos, habría que puntualizar que el Estado venezolano no cerró nada, sino que simplemente no renovó el uso de una frecuencia que el canal tenía desde el inicio de la televisión en ese país y que vencía precisamente el 27 de mayo de este año. Una potestad que tienen todos los Estados del mundo, porque las frecuencias para emitir son de titularidad pública y no fuentes para engordar el patrimonio de los propietarios de los canales o recursos para hacer política. Se supone que tienen fines sociales.

Sin embargo, lo que acabo de decir es apenas la mitad de la verdad, porque ni al más despistado se le puede escapar el carácter político de la decisión. No le renovaron la licencia a RCTV pero sí al resto de los canales de aire privados de alcance nacional, entre ellos Venevisión del magnate Gustavo Cisneros, que después de haberse opuesto a Chávez, fue domesticada y redujo los programas políticos a su mínima expresión. Con la decisión de sacar del aire a RCTV, el chavismo se asegura que casi todas las cadenas del país se comportarán “como se debe”: de los cuatro canales de aire de alcance nacional, dos (Venezolana de Televisión y la nueva TVes que reemplazará a la cesada RCTV) son chavistas sin atenuantes; y las dos restantes, privadas, hace rato que no tienen veleidades opositoras. Queda Globovisión, la única realmente opositora, pero transmite en una frecuencia de menor alcance y sólo puede sintonizarse en Caracas y Valencia, la tercera ciudad del país.

Hay que dudar, pues, de que con el fin de la concesión se vaya a “incrementar en Venezuela la libertad de expresión”, como dijo el presidente Chávez. Lo que se incrementará es el control del chavismo sobre los medios de comunicación. Anticipándome al previsible “argumento” de que en otros países de América Latina son los grandes grupos económicos los que controlan los medios, quiero decir que esa constatación no convierte la iniciativa de quitarle la frecuencia a RCTV en una cruzada libertadora.

La principal acusación de Chávez a RCTV son las inclinaciones golpistas de sus titulares y que su programación pretende lavarle el cerebro a los niños, lo que –atendiendo a los antecedentes del coronel bolivariano y a lo visto hasta ahora de la programación de Telesur– bien puede definirse como el primer chiste del socialismo del siglo XXI. Los adoradores de Chávez olvidaron la pretensión de democratizar los medios masivos de comunicación que tanto proclamaron y se dedicaron a celebrar la salida de circulación del canal “imperialista” y su recuperación por el gobierno revolucionario. De hacer caso a sus aspiraciones, no habría más alternativa que dejar la televisión en manos de los grandes grupos económicos o convertirla en instrumento político de los “nuestros”.


Tales parecen ser las únicas posibilidades que concibe el gobierno uruguayo, y en particular nuestro comisario de Comunicaciones, León Lev, tan devotos de la dictadura del socialismo real en tiempos pretéritos y tan libremercadistas en el presente: entre tomar alguna iniciativa con el riesgo de que se la confunda con inclinaciones estatistas (¡atrás! ¡dios nos libre y guarde!) y dejar todo como está, mejor dejar todo como está y que reinen las fuerzas vivas del mercado televisivo. Después se quejan, claro: recuerden la pataleta de Tabaré Vázquez a propósito de los medios que son opositores “pero no lo dicen” o los regulares lamentos de la izquierda por la falta de medios “propios” para hacer llegar su “mensaje” a la ciudadanía, lo que de paso permite sospechar que el presidente y la izquierda reducen el problema a un asunto puramente instrumental, es decir qué partido se le puede sacar a los medios (en lugar de centrarlo en lo realmente relevante desde el punto de vista político y social: la democratización de los medios masivos de comunicación).

Sea como fuere, lo cierto es que al gobierno, tan atento a respetar el “programa” electoral del Frente Amplio en lo que concierne a la Ley de Caducidad, parece habérsele traspapelado el parrafito de ese mismo programa que hacía referencia a la democratización de los medios de comunicación. Y, sobre todo, parece haber olvidado el monopolio de la televisión por aire y cable que ostentan tres grupos económicos y el eterno compromiso de la izquierda de alterar el paisaje de la pésima e ideologizada televisión de este país. De modo que jamás se lo podrá acusar de censurar a canales opositores, pero sí de no mover un dedo para terminar de una buena vez con ese monopolio empresarial y con una programación propia de cerebros infértiles. En rigor, si algo ha quedado demostrado en estos dos años de gobierno frenteamplista es la gran plasticidad de los canales de televisión, que, antes que instrumentos de una determinada concepción del mundo, como pretenden los teóricos de la omnipotencia de los medios, están más atentos a establecer buenas relaciones con el poder, con cualquier poder. Ya habrán visto que ahora no hablan más de gobierno de facto, sino de dictadura y descubrieron que había desaparecidos. Y también habrán constatado que la izquierda dejó de quejarse del tiempo desmesurado que se le dedica en los informativos de televisión a las alocuciones de los ministros.

Desde el principio de los tiempos asistimos a la cantinela de la izquierda acerca del incontrolable poder de los medios de comunicación y de sus malas artes para persuadir a los ciudadanos de que crean en los reyes magos y de que se comporten como supuestamente no se comportarían de no ser por su prédica malévola. Dejemos de lado el simplismo llevado a la caricatura que hay detrás de esta idea acerca de los medios y las incongruencias con las que tiene que lidiar cada vez que los ciudadanos sí se comportan como supuestamente “deben” (por ejemplo, cuando el Frente Amplio ganó las elecciones o en un referéndum se aprobó una iniciativa que disgustaba al poder). En ese caso, la “teoría” de la omnipotencia de los medios se cae a pedazos.

La promesa de la izquierda de democratizar los medios masivos de comunicación ha caído en un pozo negro; y al parecer no hay candidatos para rescatarla. No hace falta ser un analista perspicaz para darse cuenta de que éste es el “peor” momento para pedirle al gobierno que rinda cuentas en esta materia. Cualquiera podría confundir una eventual revisión de los criterios con los que se otorgan las ondas de radio y televisión con un imperdonable intervencionismo de corte chavista. Por eso tal vez sea bueno recordarle a los (ir)responsables de la política de comunicaciones que se pueden tomar muchas iniciativas sin caer en la tentación del control de los medios, que se puede terminar con el amiguismo de anteriores gobiernos a la hora de repartir licencias de radio y televisión sin estatizar orwellianamente los medios.

Por ejemplo, se podría poner fin al escandaloso oligopolio de tres grupos económicos sobre la televisión abierta y por cable, que en el caso de esta última y en Montevideo es un monopolio, ya que una sola empresa brinda el servicio, con todos los abusos que conlleva. ¿Por qué no se podrían volver a adjudicar esas frecuencias con criterios que tengan en cuenta la pluralidad que existe en la sociedad? ¿Por qué no se podría convocar a los mandamases de la televisión y avisarles que una señal quedará en sus manos y que las otras dos se licitarán o entregarán, no al gobierno ni a una comisión de expertos “progresistas”, sino a instituciones u organizaciones representativas de la sociedad civil sobre la base de criterios que atiendan al interés social?

Si las frecuencias son, como nadie niega que son, propiedad pública y no de los dueños de los canales y emisoras de radio, ¿qué impide, además, que el Estado intervenga en el uso que los adjudicatarios hacen de las mismas? Si esos medios tienen, como se supone que deben tener, fines sociales y educativos, en lugar de ser meros engranajes puestos al servicio del lucro privado, entonces las autoridades pueden –y deben– intervenir para regular sus contenidos. Y si en nombre de la libertad de mercado, alguno se solivianta por ese intervencionismo de baja intensidad, entonces habrá que decirle que si su única inquietud es ganar dinero, debería abrir una fiambrería en lugar de disponer de una señal de TV. Con excepción de una eventual conspiración contra el necesario clima de inversión, no se ven motivos para que el comisario Lev no haya tomado ya cartas en el asunto para, por ejemplo, hacer cumplir las normas que regulan el tiempo máximo de publicidad que debe haber por hora de emisión. O para impedir que la programación siga sometida pura y exclusivamente al criterio del rating, a la dictadura del entretenimiento y a las demás formas de la banalidad imperantes, todo en nombre de un inverificable deseo de la “mayoría”. Quienes no somos adictos a Gran Hermano ni queremos que Jorge Travieso nos cuente “cómo está el mundo” también tenemos derecho a tener una televisión de calidad, que jamás podremos tener si la programación sigue sometida a la tiranía de los índices de audiencia y al humor de esos nuevos gurúes que son los directores de las agencias de publicidad. Si sigue siendo, en suma, un puro negocio.

Otra iniciativa que podrían tomar el gobierno y la municipalidad de Montevideo para democratizar la televisión (y de paso demostrar que se puede patear el tablero de la galaxia televisiva sin que a uno lo confundan con un dictador), es transformar a los canales estatal y municipal en auténticos canales públicos, cosa que está lejos de ocurrir en este país. En otras latitudes la televisión pública está sometida a controles legislativos, en su dirección hay representantes de todos los partidos y a veces de los trabajadores, y el director de la misma necesita venia parlamentaria. Aquí, por el contrario, el canal del Estado es una suerte de botín que se atribuye el gobierno de turno. Es una tradición de larga data que no corresponde achacarle a la izquierda, pero hacer algo para modificarla demostraría que este gobierno no va a perseguir, ahora que le llegó 'el turno', el mezquino ideal de tener una televisión adicta, algo así como la “televisión progresista”.

Respuestas

Bueno, no estamos tan mal, en el parlamento están discutiendo un proyecto de ley de radiodifusión comunitaria, que permitiría una asignación bastante más justa del espectro de radiofrecuencia, destinando una buena cantidad a iniciativas sin fines de lucro.

Apoyo sin reparos la idea de licitar aunque sea una de las tres señales de televisión abierta con el propósito expreso de excluír del juego a las tres empresas del cártel actual. Que se arreglen entre ellas para repartirse las dos señales restantes, lo que no sería mucho pedir ya que suelen arreglarse entre ellas para todo lo demás.

El problema, estimado Voltaire, es que esperando en el umbral de tan encomiable iniciativa se encuentra nada menos que Federico Fasano. Se necesitaría poco menos que un artículo en la Constitución para negarle un "derecho" que hace años reclama a los cuatro vientos y que tantos méritos cree haber acumulado para que le sea otorgado. Imaginemos por un momento una versión de Gran Hermano pergeñado en La República. Vendría al caso aquello de que "mejor malo conocido que bueno por conocer".

¿Y vos que tenés contra Fasano, Moore?

A mí me parece abyecto, pero ¿tiene menos derechos que las flias que tienen los canales 4, 10 y 12?

Si el dìa de mañana el gobierno se decide a redistribuir las ondas ¿Con qué criterio hay que otorgarlas? ¿a quién?

Licitarlas, como se propone n ustedes, no me parece del todo correcto, porque entonces la obtendrían los grupos empresariales... sería un asunto de plata. ¿A quién darselas y qué exigirles a cambio?

Primero habría que tener claro y licitar de una buena vez los reales intereses sociales y su representatividad y no "elegir" por la sociedad. La pobre sociedad bascula entre buscar su representatividad y dejarse seducir por el rating, el cual ya es una delgada línea roja. Los intereses sociales hoy poseen una falta de creatividad y atractivo a nivel de los productos comunicacionales que poco y nada pueden hacer contra el histórico y sabio quehacer de los creativos de turno. Como siempre, también hay excelentes creativos del otro lado del río que esperan ansiosos una oportunidad. Pero en su lugar, continúa el Sr. Rosencoff (por ej) y sus allegados que -como siempre- no largan su poder "etario" para dejar libre el camino a los jóvenes; esos lánguidos jóvenes que llenan las universidades con pocas esperanzas de volcar lo que el Estado ha gastado en ellos o deciden probar en estos lados. Parece que seguimos apostando a lo que el derecho de "antgüedad" otorga y si continuamos en ese sendero no nos distinguiremos del resto.

Me sumo a la inquietud de Frank y Fátima. Estamos todos, al parecer, de acuerdo en que revocarle las licencias a los canales de televisión no sólo es legal, sino también legítimo.

En lo que parece que hay más problemas es en qué hacer con ellas, cómo redistribuirlas. Licitarlas en el sentido tradicional de una licitación, es decir de entregarlas al "mejor postor", no me parece (al igual que Frank) la mejor idea. No estamos ante una terminal portuaria.

A mí se me ocurre que habría que hacer un llamado de ideas y proyectos sobre la base de unas condiciones (generales obviamente) sobre:
- contenidos que definiera el ministerio de Educación y Cultura; léase: finalidad de la programación, límite de publicidad. No quiero decir que el Estado tenga que definir la programación (lo aclaro porque si no va a saltar alguno diciendo que quiero que el Estado controle los medios), sino la finalidad de la misma: ¿debe informar, educar, divertir, ayudar a pensar? ¿o un poco de todo eso?

- por ejemplo: que contribuya a ampliar el ámbito del debate ciudadano, que transmita (es un ejemplo apenas) los debates parlamentarios, y que garantice el acceso de todos los puntos de vista políticos que existen en la sociedad.

- forma de fiscalización por parte de algún organismo independiente que permitiera verificar el cumplimiento de esas condiciones

- no soy un experto en estas lides, pero lo que trato de decir es que la televisión abierta, cuyas ondas son de titularidad pública no se pueden otorgar alegremente a una empresa para que haga lo que quiera con ella, ¿no?

Ahora bien, todo esto es importante pero hay un problema añadido: NO CUALQUIERA puede montar un canal de tv. Hay que tener guita para bancar la infraestructura. Entonces quienes podrían ser los aspirantes a acceder a esas licencias? Empresas, organizaciones sin fines de lucro como ONGs? sindicatos? mov. sociales.

Esto último son preguntas

Claro que tengo algo contra Fasano. Es el inventor del periodismo del periodismo uruguayo amarillo "de izquierda". Sería un buen epitafio para un izquierdista muerto, pero pa trompeta, no ayuda.

Creo que por aquí van las cosas. Coincido con Ricardo en que hay suficientes motivos para revocarle (o no renovarle) las licencias a los canales de TV. El monopolio que tienen no resiste el menor análisis (en esto coincidimos con la medida que tomó Chávez), pero el asunto es con qué criterios re-otorgamos las ondas para que no se transformen en otro monopolio del partido oficialista (en esto no coincidimos con Chávez).

Además de los ítems que plantea Ricardo, hay más ideas circulando. En algunos países se creó la figura del Defensor del espectador, por ejemplo.

No soy un experto en el tema, pero ¿no se podría crear una comisión de gente independiente e idónea, con experiencia en el ámbito de los medios de comunicación precisamente para que defina esos criterios que el Estado debería tener en cuenta a la hora de otorgar las ondas de radio y TV? Creo que ya hay unas cuantas personas con experiencia en este país que han trabajado en el tema y que muy bien podrían integrar esa posible comisión.

Claro que antes de definir legislación alguna hay otra discusión que también nos debemos: ¿la finalidad de la tele es "divertir"? ¿inclinarse ante la vulgaridad y banalidad imperantes en nombre de los "deseos del pueblo"? ¿o debe hacer alguna contribución a la cultura, a la educación ciudadana, a la difusión de la información a la que tienen derecho los ciudadanos?

Es verdad lo que dice fer. Se acaba de aprobar en el Parlamento una ley sobre radios comunitarias que, según la organización Reporteros sin Fronteras, es un ejemplo a imitar en materia de democratización de los medios masivos.

Cuando se toman iniciativas loables hay que reconocerlo también.


Sí, creo que lo que no se entendió que la televisión también es una radiofrecuencia.

El texto aprobado está acá:
http://legislaciones.amarc.org/URU_Proyecto_Ley_Radiodifusion_Comunitaria_05062007.pdf

Le sigo contestando a Frank sobre lo que tengo contra Fasano. Además de publicar un diario mal escrito y mal intencionado, lo ha colocado como prensa paraoficial, que se cree llamada a publicitar los logros del gobierno y a esconder sus errores. Por ejemplo, ayer (17 de junio) titulaba: "Alivio, se normalizó el suministro de supergás". Hoy, 18 de junio, 15hs, ningún distribuidor de supergás atiende el teléfono. Ancap sí lo atiende, por el 1345, pero para informar que no están autorizados a tomar pedidos. Con los dedos entumecidos por el frío, les comento que no estoy enteramente aliviado, a pesar de los esfuerzos de La República.

otra vez arroz!!!!!!!!!que pasó ahora?????
No es la primera, ni la segunda vez que intento responder a un post que misteriosamente se desvanece en el cyberespacio.
Agradecería que esta vez no contesten que esto es un espacio anónimo que manejan como se les da la gana. Está claro y a la vista.
Ni que salgan con que es problema de explorer o mozilla. No se trata de problemas técnicos. Más bien son problemas de oportunidad.
Es obvio que nuevamente se ha mandado el post a "taller" para ser reparado o deshechado o cambiado.
Lo curioso es que esta vez no me voy a quejar, la calentura vino bien y ya casi me olvidé del supergás.
Pero "por favor,nunca más!"

Obviamente curzio que no te preguntaba sobre tus gustos periodísticos (posiblemente coincidamos en que La República es como el diario oficial en la actualidad) e incluso puedo afirmar que me gustaría que en lugar de al periodismo (si es que así lo puede llamar), Fasano se dedicara al ajedrez o a la filatelia. Pero lo que preguntaba es que tenés en contra del derecho de Fasano a tener un canal de TV abierta. Si lo tienen quienes lo tienen en la actualidad, no veo por qué este señor no lo puede tener.

Que alguien del gobierno me lo explique


Adhiero a lo que comenta sissi.

Es más, creo que voy a hacer un blog que se llame "cuandocomentarnoesfacil", que funcione como una suerte de backup de éste: cada vez que cef postea, copiarlo (con indicación de origen, es claro). Si el post desaparece de cef, sissi, yo y todos los demás lectores que nos quedamos pensando en comentar y nos sacaron la oportunidad, podamos por lo menos cerciorarnos de que no alucinamos y, si queremos, actualizar ese diálogo tan malamente trunco.
Si a curzio o a voltaire se les ocurriera ir a comentar por ahí, una función randomizada haría que sus comments aparezcan y desaparezcan (para que lo vivan en carne propia).

Agrego que uno de los posts desaparecidos se llevó consigo a un comment de mi autoría, que jamás regresó.
Por favor, devuélvanmelo.


otrosí digo: desde la primera vez que leí este post me quedó resonando la frase "Con ser perfectamente legal, la decisión del gobierno venezolano no deja de ser política."

¿Qué decisión de un gobierno no es "política"?

Es claro que la insistencia en ese aspecto va dirigida específicamente a criticar a Chávez y a opacar lo bueno de su acción y de otras de su gobierno, que las tiene, aunque les pegue en el forro a muchos.

A esta altura, creo que lo que no les gusta de Chávez es que sea medio pardo y se vista de milico, pero además, que sea rico y poderoso, de izquierda y democrático: la gente lo vota y lo vuelve a votar. Es decir, lo principal parece ser desmarcarse de esa apariencia, como cuando distinguen a los planchas por su vestimenta.

Y qué casualidad, justo la CNN "se equivocó" de tape y pasó unas imágenes que no correspondían a los hechos. Errar es humano, pero la CNN, por más que hable y hable, no es humana. ¿Alguien recuerda otra equivocación similar de esa cadena?
Sin embargo, ese "error" fue perdonado y olvidado.

Pero a Telesur hay que darle y darle, aunque me gustaría saber cuántas horas de programación ve Voltaire de una y otra cadena, como para saber en qué basa la comparación.

¿Leíste el librito de Britto García sobre el golpe mediático que hubo en Venezuela? Lo publicó Le Monde, no es de la imprenta Bolivariana, viene de EUROPA, hacia donde algunos de por acá no dejan de mirar y mirar y mirar.

(Y probablemente es donde terminen sus días, gracias a sus dobles nacionalidades y las mejores jubilaciones de allá. No me extrañaría nada...)

Chávez debería haber clausurado la cadena inmediatamente de repuesto en el poder, es lo que hubiera hecho cualquier presidente europeo democrático ante un hecho así.

Y seguro que acá estaríamos leyendo que es justo, que estaba bien, que atentaban contra la Democracia. (sí, con mayúsculas, a lo milico).

La verdad, me embola tanto antichavismo, tanto anticastrismo, como si lo que no es democrático no tuviera más remedio que ser totalitario.

Hasta tuvimos que leer que los tupas tenían un proyecto igual al de los milicos, en términos de totalitarismo, en tanto totalitarios.

Durante años leí con admiración los artículos que Voltaire publicaba en otros medios y con otros nombres. Era de la generación de mis primos mayores, los que entendían, los que nos tenían que explicar el mundo a los pobres taraditos educados en dictadura.
Pues en las clases de moral y cívica nos decían lo mismo que ahora nos dice voltaire: los nazis, los fachos italianos, la urss, cuba, china, eran todos lo mismo, en tanto regímenes totalitarios.

Maldita izquierda yuppie, izquierda kool.

ps. ya sé que Voltaire no me contesta, alguna vez le hice la trampa de cambiarme de nick, ahí sí contestó. me queda claro, entonces, que es personal.

Por una cuestión de decencia, en tanto sé que él sabe quién soy, sigo identificándome.

Igual, cef no es una democracia, así que vaya a saber si mi comment no va a parar al basurero en un rato.
Aclaro que eso no me molestaría en lo más mínimo.
Tampoco me molestaría que no me conteste nadie, esto es un blog, no un boliche.

Saludos.


Solidaridad con fer. Claro que le gustará que alguien le conteste aunque diga que no lo importe.
Pobre fer, esto de la democracia y de las libertades, le embola. Antes estabamos mejor, protegidos, acurrucaditos, instalados en la sencillez del mundo blanco-negro, de las certidumbres de buenos y malos. Ahora estamos a la intemperie, fer, pero con la convicción de que es posible tener ideas diferentes y variadas sobre como se contribuye mejor a un mundo mas justo y más feliz, algo que no terminan de aceptar personajes como Chavez y Fidel, siempre con la arrogancia por delante de creer que ellos tienen el monopolio de las ideas de justicia, de desarrollo y de equidad, o sobre como se construye una sociedad mejor. Solo eso debemos pedir: que no se meta preso o se acuse de enemigo de la patria al que disienta o tenga ideas propias sobre como se construye la buena sociedad.

Por suerte tenemos entre nosotros a un abanderado de la línea proletaria-chavista-castrista como Fer (por lo visto en su cosmovisión todos los que critican a Chavez y a Fidel Castro son pequeñoburgueses financiados por la Unión Europea). Es extraño esto, Fer parece haberse enterado de las malas intenciones de Voltaire tres semanas después de escrita la nota principal. ¿Por qué reaccionó con tanto retraso a las malas artes de un enemigo de la revolución? ¿Otras tareas habrán demandado estos días sus energías proletarias?

El blog Cef, además de anti-chavista y pequeñoburgués parece que ahora es anti-plancha. ¡Y racista! No les gusta Chavez porque es pardo. (¡!!???) Mirá que son jodidos, ustedes los de CEF. Ya no sé qué estamos discutiendo. ¿Qué es esta idiotez? Fer hace un juicio de intenciones, típico del más rancio izquierdismo carente de argumentos. ¿Ya recibieron el cheque en euros, muchachos?

No sé qué dirán curzio y voltaire, pero a mí me parece que Fidel y Chavez no son lo mismo. Fidel es un dictador sin paliativos. Y en este sitio nunca vi que nadie acusase a Chávez de dictador. Tiene vocación bastante autoritaria y el control de los medios al que aspira es un buen ejemplo de esa vocación, pero sí que es un gobernante legítimo y legal. ¿Pero no se puede criticar a los gobernantes legales? ¿Fer nunca criticó a Sanguinetti o a Lacalle?

Ya que se indigna por las críticas, le preguntaría a un genuino representante de la izquierda grasienta y proletaria (como evidentemente es fer) qué piensa de la dictadura fidelista o si la URSS y China no fueron regímenes totalitarios. Y te dejo fer, que me tengo que ir a cobrar el cheque a la delegación de la UE. Chau

No entiendo qué tiene de extraño demorar tres semanas en comentar. Además, el primer comment de todos es mío, sobre la ley de radios comunitarias, y el que puse después comienza diciendo que la frase me había quedado dando vueltas.
¿Cuál es el timing adecuado para reaccionar?

El epíteto que me asigna Frank, abanderado de la línea proletaria-chavista-castrista tiene como función etiquetarme y, así, reducirme a esa adjetivación. Se llama argumento ad hominem, es bastante berreta como recurso retórico (no es más que un insulto) y se supone que es de los que más critican los defensores de la argumentación racional. Ya que sos el alcahuete de Voltaire, por lo menos leelo con más atención, Frank.
Las dos preguntas retóricas que siguen, además de mostrar un claro desprecio hacia mi persona y mis supuestas actividades, incluyen sintagmas que yo nunca utilicé (“enemigo de la revolución”, “energías proletarias”).
Es decir, el único fin que persigue el primer párrafo de Frank, es insultarme a través de ironías y simplificaciones. Cero argumento, pura adjetivación denigrante.
Siguiendo con su textículo, habrá que pedirle a algún experto en inferencias que me explique cómo se concluye que en mi cosmovisión todos los que critican a Chavez y a Fidel Castro son pequeñoburgueses financiados por la Unión Europea. Además de ser otro argumento ad hominem, con el único fin de ridiculizarme, es bastante atrevido: ¿Qué sabe Frank de mi cosmovisión? ¿Cuántas cosas dichas, escritas o hechas por mí conoce?

Lo que traté de señalar y obviamente no le quedo claro a Frank es que hay gente que no admite que Chávez pueda hacer nada bueno, todo lo que hace es malo ya que él es malo y sus intenciones peores. Para aclarar, yo creo que hace cagadas como el que más, pero también hace cosas loables, que aquí mucha gente trata de olvidar continuamente.
En este caso, el ejemplo de esa actitud está en los primeros párrafos del post de Voltaire. No puede negar que no renovar la concesión a RCTV es totalmente legal y es prerrogativa del gobierno. Pero inmediatamente hace un juicio de intenciones típico del antichavista de alma, de modo que quede claro que el paracaidista está lleno de malas intenciones, aunque haga cosas deseables que se hicieran incluso en este pobre país. Y, por supuesto, para que quede claro a qué bando pertenece él, no sea que por defender una acción de Chávez lo vayan a tildar de “chavista”. Voltaire cree que sus lectores somos inferiores a él, parece. Bueno, el narcisimo es característico de los periodistas y los blogueros, hay que fumárselo y listo.
Acerca de las acusaciones a Chávez realizadas en CEF, no voy a revisar todo el blog, pero recuerdo, Frank, un artículo de Curzio en el que lo comparaba con Hitler (por lo menos), cuando le aprobaron los poderes especiales (algo que además, tengo entendido que en Venezuela lo han hecho gobiernos de todo pelo y color).
Y no soy un genuino representante de la izquierda grasienta y proletaria. Para empezar, no sé a qué izquierda se refiere ese sintagma tan despectivo (por lo grasiento). Yo no soy grasienta ni proletaria, mal podría representar a un conjunto de personas con esas características. Es otro insulto de Frank, sumado a considerar que lo que digo es una idiotez, sin argumentarlo, por lo que el significado de su texto puede resumirse a: “Fer es idiota”. Sí, a veces lo soy, Frank, pero está por verse si vos te hacés el idiota o lo sos realmente.
Y ya expliqué que me enseñaron en el liceo que Cuba es y URSS y China fueron regímenes totalitarios, es verdad. Lo que me parece de idiota irredimible es ser incapaz de ver la enorme cantidad de cambios positivos que significaron las revoluciones populares que instauraron esos regímenes. Y también es de idiotas la ecuación no-democrático=totalitario, es demasiado general y vacía, además de falsa. Justamente, como no creo que todo sea blanco o negro, como sugiere Espino, me molesta cuando las personas que considero inteligentes reducen las situaciones históricas y políticas a esa oposición.
Por último, creo que me merezco preguntarle a Frank: ¿vos sos un chupamedias de cef, el patovica de cef o me conocés y estás caliente conmigo por alguna razón no explicitada? Si no querés contestar en público, podés escribirme a ferfrequent@gmail.com.

“La insistencia en ese aspecto va dirigida específicamente a criticar a Chávez y a opacar lo bueno de su acción”.

“A esta altura, creo que lo que no les gusta de Chávez es que sea medio pardo y se vista de milico, pero además, que sea rico y poderoso”, “lo principal parece ser desmarcarse de esa apariencia, como cuando distinguen a los planchas por su vestimenta”.

“No me extrañaría nada que terminen sus días (en Europa) gracias a sus dobles nacionalidades y las mejores jubilaciones”.

“La verdad, me embola tanto antichavismo, tanto anticastrismo”.

“Maldita izquierda yuppie, izquierda kool”.

Todo esto dice Fer, aunque luego –insólitamente- niega que juzgue intenciones. Se indigna por todo lo que se dice en este blog de Fidel y de Chávez. Le embola, se indigna, le molesta, pero no rebate ninguno de los argumentos que se utilizan aquí para criticarlos. Recuerdo un artículo sobre Fidel, bastante fundamentado. ¿Te parece anti-fidelismo barato también?

Lo de izquierda grasienta iba, es evidente, porque vos estás en contra de la izquierda yuppie y cool. Por eso me imaginé que por oposición eras parte de la izquierda proletaria y grasa. (Fogonero quizás, CI?).

Y no, no es que sea alcahuete de CEF, ni tengo la menor idea de tu identidad. Lo que sí sé es que es imposible resistirse a la tentación de contestar a las boludeces que decís. Por ejemplo, como en el liceo durante la dictadura te enseñaron que Cuba y la URSS eran totalitarias vos ahora, en lugar de ponerte a pensar, decís todo lo contrario. Es una forma de “razonar” típica de esos izquierdistas, que cada mañana leen el diario para ver qué dijo la derecha y así salir a decir exactamente lo contrario. Si, tenés razón, eso no es de izquierda proletaria, sino de esclavos mentales.
Te prometo qe no escribo más.

Estimado Frank,

No tengo ninguna fórmula para mantener a Fasano alejado de las ondas. Fasano es, como dicen los ingleses "an act of God", como podría ser un tornado que va chupando graneros y 4x4s, para arrojarlos lejos y vueltos mierda (al decir de los colombianos). Fasano es tormenta que anuncia, y para seguir parafraseando, es un "maremoto de intentos". Y cuando viene tormenta, mi pobre tierra querida, le hace lugar a cualquiera. Del vacuno a la crucera, del trigo limpio a la ortiga

y no hace falta que diga
que, cuando hay inundación
el alacrán, el ratón
–bichos que no lo merecen–
hallan que ella le ofrece
hasta el último albardón.

Por eso le temo a Federico Fasano.


Vamos a hacerla fácil:
1. Nunca negué que yo juzgara intenciones.
2. Sí que critico que V. juzga -y sin fundamentar- las intenciones del gobierno venezolano. Por ejemplo, lo llama "chavismo" y dice que va a "controlar" los medios de comunicación. Al mismo hecho se lo puede describir como: "ahora en venezuela hay un canal de tv abierta que usufructúa el Estado". Las malévolas intenciones del coronel nunca fueron debidamente fundamentadas (apenas algo que "se ha visto" de Telesur, no se sabe qué cosa vio quien sea que vio). Pura descripción arbitraria de hechos y prejuicios acerca de lo que se piensa hacer con el canal.
3. El asunto de la "tentación irresistible" que te provocan las "boludeces" de un "esclavo mental" corre por cuenta de tus fantasías. Hablalo con tu terapeuta, no conmigo.

Permiso señores, no me voy a quejar, quisiera desviar un poco el tema y sobre todo el tono de algunos de los últimos comments.

Me interesa volver sobre el punto de la legalidad de la decisión de Chavez.
Nadie puede discutir que su decisión es legal, y en eso estamos todos de acuerdo. Bien, pero eso puede no resultar suficiente.
Chavez toma decisiones propias de un dictador que opera dentro de un marco de legalidad. Para no pudrirla desarrollando un punto que ya se ha debatido en este mismo blog, adjunto un par de citas y links a notas que me interesaron y explican con mayor elocuencia lo que acabo de decir.

http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro-en-la-red/opinion/articulos/tecnica-bolivariana-del-golpe-de-estado/(gnews)/1172466000, se hace un interesante análisis del gobierno de Chavez y el "socialismo del SXXI" a partir del libro: "Técnicas de golpe de estado" (1931). (*)
En ella se ejemplifica con el "chavismo" un golpe de estado moderno, un golpe de estado desde la legalidad.

Más o menos en la misma tónica: http://www.eud.com/verbigracia/memoria/N238/apertura.shtml
“Dos siglos después, los golpes de Estado utilizan el mismo camuflaje. Modificar la legislación vigente, mediante "revoluciones parlamentarias", plebiscitos y referendos. Una cita del escritor Antonio Tabucchi resume la paradoja. "La debilidad y grandeza de la democracia es que quien llega al poder gracias a unas normas democráticas puede cambiarlas".….
….En el caso venezolano, adueñarse de las instituciones del país, sin apartarse de la sombra de la legalidad, necesitó de un procedimiento que requirió de tres años para completarse. Hugo Chávez lo definió, durante una rueda de prensa en Francia (en Venezuela no acepta preguntas y se limita a monólogos transmitidos en cadena nacional), como un "proceso genuino y democrático". En contraposición, el intelectual lo definió como una "dictadura legal", tal como lo declaró poco antes de morir.”

A que viene esto? a recalcar que no necesariamente algo legal es justo o legítimo. Desde la legalidad también se pueden perpetrar injusticias y desde la legalidad también se puede servir a intereses personales y espurios.
Chavez no es santo de mi devoción. No por pardo (no soy precisamente blancanieves), ni por milico, ni siquiera por plancha. Simplemente por totalitario, ególatra, y tirano.

En el Libro Blanco sobre RCTV, publicado por el Ministerio del Poder Popular para la Información y Comunicación, impreso en la República Bolivariana de Venezuela, se detallan razones y fundamentos para el cierre de la susodicha cadena. Una masa que se consigue en la web y que seguramente aquel que se lo fume compartirá algunos de los argumentos allí expuestos.
Puedo estar de acuerdo con lo que motivó el cierre RCTV. Incluso como se dijo aquí, si se hubiera hecho en abril del 2002 nadie hubiera pateado. Pero creo que la cosa es completamente extemporánea y desigual. Si cierran RCTV, un canal que fomentó e hizo un golpe de estado, principal argumento esgrimido, deberían cerrar también Venevisión, Globovisión, Televen y todos los canales que se comportaron igual de mal aquellos días de abril, de hace 6 años. Pero la vida da vueltas, y algunos cambian de bando… Y hacerle reverencias hoy a Chavez evidentemente genera méritos. Por lo menos los suficientes como para que te mantengan en el aire.

Aclaro que nunca vi ni un minuto de Radio Caracas TV y dudo mucho que vea alguno de TVes. Pero si repasé algunos contenidos de programación de ambas cadenas y creo que los venezolanos se tienen que fumar la misma vaina-en buen venezolano-, solo que con el agregado de un camuflado "Aló presidente" a todo color.
Es decir, no hubo una modificación de fondo de la programación, no se pasó de una basura local de entretenimientos, telenovelas , shows mediocres e información sesgada (les suena?), a una linea editorial tipo BBC (por nombrar algo que supongo muchos estaremos de acuerdo en destacar como bueno o deseable de ser consumido en la pantalla chica)

Resumiendo: considero a Chavez un dictador encubierto en la legalidad. El cierre de RCTV es a mi gusto una “medida ejemplarizante” (hacete el vivo conmigo y vas a ver lo que te pasa) propia de la egolatría del presidente. Propia del accionar de los tiranos.
Y por último, no se sucedieron cambios de fondo en la programación que indiquen una real preocupación por los contenidos.

Perdonen lo extenso, saludos

(*)Un clásico de Kurt Erich Suckert o Curzio Malaparte (contrafigura irónica de Napoleón y tocayo de Moore) donde se hace una crónica y el análisis de algunos cruciales episodios de la historia: desde el primer golpe de Estado moderno, el del 18 Brumario de Bonaparte, hasta el fascista de Mussolini de octubre de 1922, pasando por la revolución de octubre de 1917. Y se analizan figuras como Bonaparte, Lenin, Trotsky, Mussolini, Hitler, Kapp, Pilsudski, Primo de Rivera


Gracias, sissi, por cambiar el tono del debate. Trataré de ser breve:

1. coincido contigo en que es erróneo identificar lo legal con lo justo, pero no se necesita ser un "dictador legal" para actuar injustamente desde la legalidad: acá tenemos al "pibe anti-Bush" legalmente procesado, con las debidas garantías, por un delito contemplado por la ley (sedición) en un acto totalmente legal pero particularmente injusto: lo que hizo fue romper la vidriera de una casa de hamburguesas.
Ese tipo de cosas lamentablemente pasan en muchos lados, está lleno de ONGs que se ocupan de denunciar esos abusos, pero no por ello se considera a los gobiernos que los perpetran como dictatoriales. Tal vez haya que hilar más fino.

2. "creo que la cosa [la suspensión de la concesión a RCTV] es completamente extemporánea y desigual".
No estoy de acuerdo en lo extemporáneo: la suspendió cuando vencía, si lo hubiera hecho en 2002 habría sido un gesto tiránico, a menos que antes pasara por la justicia. No lo es ahora, justamente porque es legal. Acerca de la actitud "desigual" respecto de los demás canales de TV, no recuerdo cuál hizo qué (está todo en el libro de Britto García, pero lo leí prestado y hace tiempo). Tengo idea, sin embargo, que uno de los canales se dedicó a pasar telenovelas durante todo el día, pero otro directamente pasaba información ya no "sesgada", sino directamente falsa, al estilo de lo que hizo ahora la CNN (hacer pasar una manifestación mexicana por una venezolana de defensa a RCTV). Es decir, hubo quienes jugaron realmente sucio.

3. "El cierre de RCTV": nadie "cerró" RCTV ni prohibió que siga sus actividades televisivas. Simplemente tendrá que pasarse a cable o conseguir otras formas de difusión. Esto es importante, porque cerrar, clausurar, suspender un medio de comunicación es bastante jodido, pero no lo es el retirarle una concesión cuando ésta vencía. ¿Vos considerarías "tirano" al intendente que tuviera los huevos para devolverles el club de golf a los montevideanos?

4. "no hubo una modificación de fondo de la programación"
Te creo, pero me parece apresurado juzgar los cambios. TVCiudad es por lejos el mejor canal uruguayo, y es muy bueno. Pero recordemos que los primeros largos meses sólo pasaban video clips...

5. Chávez no es santo de mi devoción tampoco y me asusta más su geopolítica "expansionista" que cualquiera de sus otros defectos. Es difícil ser abogado del diablo, pero es casi una vocación para mí y por otra parte, le encuentro cosas buenas a su gobierno.

El último elogio de Chávez: a la Unión Soviética!!! qué vocación democrática!

El "pibe anti-bush" o la muchacha procesada por aborto son sin dudas abusos legales condenables pero no tiránicos. Son actos de reverenda "hijoputez" más que de tiranía. (condición necesaria pero no suficiente para un tirano).
Cuando sostengo que Chávez es un tirano legal no lo hago solo por el episodio de RCTV. Lo hago por la paulatina disolución de la independencia de los poderes públicos que Chávez ha procesado en los últimos años, con el (para mi obvio) fin de perpetuarse en el poder.
Traté de hilar fino sin extenderme demasiado y por eso los remití a una nota de Doménico Chiappe, escritor y periodista peruano-venezolano (segundo link de mi anterior comment)que detalla mejor la historia reciente de Venezuela

Hay además otro hecho curioso del que se ha hablado poco o nada y es el siguiente: Chávez no renovó la concesión vencida a rctv argumentando su condición golpista.
“No habrá nueva concesión para ese canal golpista de televisión que se llamó Radio Caracas Televisión. (…) no se va a tolerar aquí ningún medio de comunicación que esté al servicio del golpismo, contra el pueblo, contra la nación, contra la independencia nacional, contra la dignidad de la república, Venezuela se respeta”.
Es gracioso o al menos sorprendente que esto lo diga un tipo que hace 15 años (febrero de 1992) intentaba un golpe de estado contra un gobierno democrático (la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez). En fin parece ser que como tantos apuesta a la mala memeoria de la gente...

En cuanto a lo del club de Golf, no sé que significa exactamente “devolvérselo a los montevideanos”. Está vencida la concesión? Hay incumplimientos en las contrapartidas? Se convertiría en Club Municipal de Golf? O se le cambiaría el destino? Se licitaría una nueva concesión a cambio de nuevas y mejores contrapartidas?
Dependiendo de la respuesta consideraría tirano, imbécil, cretino o preclaro al intendente que lo hiciera. Pero esto es motivo de otro post.
Volviendo al tema de este post, y aún cuando lleguemos a acuerdos sobre el golf, el uso de un medio de comunicación y poder y el de un espacio público no son comparables.

No dudo que TV ciudad sea el mejor canal uruguayo. No así TVeo, canal 5 que sería el equivalente a TVes. (TV abierta). Pero de acuerdo, démosle más tiempo y en unos meses salimos de dudas con respecto a la nueva programación.

Por último, tengo mucho mas dudas que certezas respecto al otro tema que plantean Ricardo y Voltaire, es decir qué hacer en el caso de que acá no se le renovara la licencia a algún canal de televisión abierta y por lo mismo hubiera que definir nuevos contenidos. Pero me queda claro que si el modelo a emular fuera el de Tveo -dirigido por Sonia Breccia casulmente mujer de Federico Fasano- yo preferiría cortarme las venas con el caño de Tinelli.

saludos

El espectro de ondas de radiofrecuencia de televisión ES un espacio público, y en ese sentido es comparable a cualquier otro espacio público: el Estado lo administra y debe hacerlo pensando en el “bien público”. Ese espectro no es el medio de comunicación, es el canal físico por el cual “circula” el medio, que en este caso es la emisora de TV.
Sus concesionarios insisten en que los televidentes olvidemos ese “detalle”, pero como ya se dijo varias veces en este blog, las adjudicaciones no son de por vida (aunque aquí son los mismos desde el 59, el 61 y el 62).

Chávez estatiza todo lo que toca, ya se sabe, es lo que dijo que iba a hacer, además, por eso lo votaron. ¿Cuál es el problema con que estatice un canal de TV? Que es Chávez, pues, y todos están atentos a sus “malas intenciones”. Por lo menos tiene una política explícita, ¿cuál es la política comunicativa de los canales privados? Aparentemente, taparnos de publicidad, hacernos consumir los enlatados baratos que consiguen, llenarnos de miedo en los informativos, sesgar la información malamente para el lado que se les antoje (casi siempre hacia la derecha), pretender que son un espejo de “la realidad”.

Por otra parte, creo que es evidente que cualquier programa de TVeo es superior a cualquier programa de Tinelli. Todo bien con tenerle bronca a Fasano y a Breccia, pero tampoco la pavada. “La noticia y su contexto” es el mejor informativo de la tele abierta, tienen ciclos de cine en convenio con Cinemateca, no tiene larguísimas y frecuentísimas tandas, pasan programas de TVCiudad –así pueden verlos los que no tienen cable- y también pasan programas de Telesur ; )
¿Los contenidos de la programación del 4, el 10 o el 12 son mejores que los del 5? ¿Según qué parámetros?

Pregunta para los adalides de la libertad de expresión y demás vigilantes de la democracia:
¿Por qué aquí no hubo ningún revuelo cuando el Congreso mexicano aprobó en 2006 la llamada “Ley Televisa”, que beneficiaba escandalosamente a Televisa y TVAzteca?
¿Por qué ahora, cuando la Suprema Corte de Justicia mexicana invalida varios artículos de esa Ley, tampoco hay conmoción?
Y no era una pavada, uno de los artículos fue derogado, por unanimidad porque “vulnera seis preceptos de la Carta Magna que tienen que ver con los principios de libertad de expresión, igualdad, rectoría económica del Estado sobre un bien público, utilización social de los medios de comunicación y la prohibición de monopolios.”
¿Quiénes se encargan de “filtrar” esa información? ¿Por qué todos salen a denuciar que Chávez viola la libertad de expresión pero callan cuando lo hace el Congreso Mexicano, originalmente vía una ley del ex-presidente Fox? ¿Está mal estatizar pero está bien regalar bienes públicos?

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La contracara de la libertad de expresión, ¿no es el derecho a la información?

Sobre “Ley Televisa”:
http://legislaciones.amarc.org/07-06-06-MexicoTiroDeGracia.htm

acabo de leer en "La Vanguardia" que RCTV comienza a emitir por Direct TV y por cable a partir de hoy.
Lo que me pareció espantoso fueron las declaraciones del ministro venezolano de Telecomunicaciones, Jesse Chacón, que, textual de La Vanguardia "afirmó el viernes pasado que la reanudación de las transmisiones de RCTV desmiente la versión de que el gobierno había cerrado esa emisora".
sobran los comentarios.


petisa: nunca cerraron a RCTV, la prueba es justamente que puede transmitir por cable. Lo que pasó y que se dijo aquí n veces es que no le renovaron la concesión para seguir usufructuando una onda de televisión que administra el Estado, en TODO el mundo, no sólo en la patria bolivariana.

El asunto de las palabras y su significado no es menor, al revés, a veces se trata justamente de eso.

Donde te descuides, el que ahora transmita por Direct TV tal vez signifique que llegue a más gente, con lo que el asunto de la libertad termina volviéndose bastante confuso, ¿no?

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