Territorios rigurosamente divididos
Una grande entre las grandes reivindicaciones de la izquierda es la descentralización del Estado. Mientras sus líderes se contentan con mantener el tema de la devolución del poder a la periferia en el brasero de las declaraciones, la descentralización de la toma de decisiones se va convirtendo en uno de los jugos que nutren a las bases de poder del Frente. Esto no es simple retórica, sino una conclusión insoslayable de la nacionalización de la base frenteamplista, que hoy abarca a todo el territorio nacional e incluye a ese "interior" que siempre pareció tan lejano y sin el cual no se pueden ganar elecciones.