Territorios rigurosamente divididos
Una grande entre las grandes reivindicaciones de la izquierda es la descentralización del Estado. Mientras sus líderes se contentan con mantener el tema de la devolución del poder a la periferia en el brasero de las declaraciones, la descentralización de la toma de decisiones se va convirtendo en uno de los jugos que nutren a las bases de poder del Frente. Esto no es simple retórica, sino una conclusión insoslayable de la nacionalización de la base frenteamplista, que hoy abarca a todo el territorio nacional e incluye a ese "interior" que siempre pareció tan lejano y sin el cual no se pueden ganar elecciones.
Desde que comenzó la gestión de Tabaré Vázquez se ha estado ensayando una suerte de descentralización de la gestión municipal en Montevideo, con resultados bastante discretos. Dejando a un lado que el proyecto de Vázquez tal como él lo encaró carece de contenido (como todos los proyectos de Vázquez), el primer problema que suscita la voluntad descentralizadora del Frente Amplio es que su interna tiende a manifestarse en la "interna" de la gestión descentralizada. El hecho de que en Montevideo no haya ninguna fuerza política organizada que pueda oponérsele contribuye a que esto ocurra. Por otra parte, sería realmente sorprendente que el partido que gobierna la ciudad estuviera dispuesto a entregar desinteresadamente parcelas de su poder sin que mediara una seria reflexión política, ya que la interna del Frente se presta a los procesos "de cocina", a los que están tan acostumbrados.
Sería mucho esperar actos voluntarios de devolución cuando en este país no existe ninguna norma constitucional que contemple la autonomía presupuestaria de las entidades territoriales que sí tienen importancia: las ciudades, los pagos, los barrios y las regiones. Desde el punto de vista territorial, este país está hecho tan al revés que confina a las entidades municipales a hacer trampitas con la patente de rodados para lograr granitos de autonomía. Porque, entiéndase bien, la autonomía no existe si no viene con soberanía presupuestaria.
Descentralizar no quiere decir abrir oficinas cibernéticas en cada barrio para hacer más fluida la relación administrativa que tiene el Estado con el ciudadano. Descentralizar es trasladar los centros de decisión hacia la periferia, y con ellos trasladar el control de los fondos que hacen posible la toma de decisiones. Lo importante no es emprender elecciones de juntas locales a todas luces "democráticas", sino emprenderlas en un marco legal que les otorgue el grado de autonomía presupuestaria que necesitan para cumplir sus funciones. Sin ella, carecen totalmente de sentido. También carece de sentido la tan publicitada movida sobre presupuestos participativos si esos presupuestos no están garantizados por la ley.
El reciente nombramiento de Enrique Rubio al frente de la OPP vino vestido con los ropajes de una reforma del Estado que contemplaría aspiraciones territoriales. Si ese proyecto tiene algo que aprender de los errores del pasado, miremos hacia la propuesta descentralizadora de Tabaré Vázquez en la IMM, la que fue y sigue siendo un truco publicitario que consiste en repartir cargos políticos sin ninguna autonomía presupuestaria. O sea, un premio consuelo no sólo para los politiquitos a quienes se han confiado los Centros Comunales Zonales, sino también para los barrios, que recibían la ilusión de alguna medida, cualquiera sea, de autodeterminación.
Además de volver a sembrar caña de azúcar en Artigas, las aspiraciones de la izquierda en lo que respecta al ordenamiento territorial y a las autonomías, brillan enteramente por su ausencia. La izquierda jamás debatió si es racional o no dividir el territorio en 19 parcelas chuecas que tienen poder para diseñar las chapas de los autos, pero que carecen de la potestad de organizar sus escuelas, sus hospitales o sus comisarías. Nunca se debatió en la izquierda la injusticia que significa que grandes centros urbanos como Bella Unión, Young, Juan Lacaze o Paso de los Toros, por nombrar sólo a algunos, no tengan un gobierno local que cuente con fondos garantizados por la ley para atender a sus problemas locales. Los departamentos, en muchos casos producto de reorganizaciones territoriales motivadas por fines tan espurios como tener dos bancas de diputado, en su mayoría adolecen de dos males incurables: no son lo suficientemente grandes como para manejar presupuestos que impliquen una verdadera descentralización y, sin ser urbanos tampoco son rurales, por lo que son incapaces de atender eficazmente al uno o al otro.
No hay reforma verdadera del Estado que no abarque también la devolución de la soberanía desde lo central hacia lo periférico, y que incluya la asignación de recursos por la vía constitucional.
Me tocó alguna vez hacer estudios sobre federalismo. El Uruguay es demasiado chico para plantearse en este momento la adopción de una estructura federal, pero no es demasiado chico para aprender de los ejemplos de buen federalismo que existen en el mundo. El buen federalismo significa asignar recursos de la manera más minimalista posible, contemplando en cada caso las diferencias regionales. Sería más racional y democrático, por ejemplo, que hubiera "regiones" diseñadas para que puedan ocuparse por sí mismas de la educación básica, de la seguridad y de la salud. ¿A alguien le cabe duda que algunas regiones harían mejor uso de los recursos asignados a la educación primaria que la que hacen la sarta de carcamanes (izquierdistas, eso sí) que hoy la manejan a nivel nacional? ¿Existe alguna duda de que lo harían con mayor dedicación, esfuerzo y orgullo que lo que pueden hacerlo hoy las autoridades de Pimaria? El zar de la educación en Uruguay hoy en día es un tal Yarzábal, que si no es un bolche arrepentido anda cerca. Arrepentido o no, sigue requiriendo que unos párvulos de ocho años le "prometan" algo a la bandera. Vaya cambio. Si la educación no estuviera en manos de tales aparatos quizás no sería tan fascista. Como digo educación digo hospitales, policía, obras públicas. Digo todo lo que pueda hacerse a nivel local mejor de lo que se puede hacer a nivel nacional.
No tengo nada contra Enrique Rubio, pero dudo que esté pensando en algo más sofisticado que incorporar tecnología y crear hermosas oficinas plurifuncionales que implementen las grandes ideas de Tabaré Vázquez en cada pueblo y ciudad, usándolas como depósito de favores políticos, tal y cual lo han venido haciendo los partidos tradicionales que tanto criticamos.
Respuestas
Estimado Curzio: comparto plenamente tu exposición. Sólo quiero aclararte un error: el Dr. Luis Yarzábal no es un bolche arrepentido, es más, nunca fue bolche. Era un integrante activo del MLN Tupamaros, y cuando le avisaron que estaba requerido, logró irse del país. Ya en Uruguay se perfilaba como un buen investigador en medicina, pero fue en el exterior donde realizó sus mejores aportes, sobre todo en el área de la inmunología.
No se cuál será su opinión sobre la jura de la bandera. Te prometo que la próxima vez que lo vea le pregunto.
saludos
Autor: margarita | Junio 15, 2007 9:09 PM
No es bolche arrepentido, entonces, pero anduve cerca. Ahora entiendo porqué hay tan pocas infecciones en las escuelas, ya que al frente de la educación han puesto a un inmunólogo. Deberían poner un maestro al frente de ASSE, para compensar. Alcanza con que sea militante del sector que se apropió de ese ministerio.
Autor: Curzio Moore | Junio 17, 2007 10:18 PM
Tal vez fue un error de mi parte, pero omití decir (por que no es mi interés transformarme en la defensora de Luis Yarzábal), que en sus años en el exterior además de dedicarse a la inmunología, supo quemarse las pestañas estudiando y trabajando en referencia a la educación, sobre la cual ha escrito numerosos artículos. A modo de ejemplo, te cito algunos:
Yarzábal L
Impactos del neoliberalismo sobre la educación superior
Cipedes, No. 4, Separata da Revista Avaliaçao, Vol.6, pp. 9-15 Sao Paulo, Brasil (marzo 2001)
Yarzábal L
Las universidades públicas ante los desafíos de la sociedad del conocimiento y el desarrollo humano sostenible
En: Memoria de Primera Cumbre Iberoamericana de Rectores de Universidades Estatales. Colección ExtremAmérica. Edición: USACH/CEXECI/AUGM, pp. 35-46 Santiago, Chile (2000)
Yarzábal L
Globalización neoliberal y educación superior
En: Universidad Iberoamericana. Globalización e identidad. Colección ExtremAmérica. Edición CEXECI/AUGM, España, pp. 25-34 (1999)
Yarzábal L
Plan de acción para la transformación de la educación superior en América Latina y el Caribe
En: Universidad Iberoamericana. Globalización e identidad. Colección ExtremAmérica. Ediciones CEXECI/AUGM, España, pp. 89-10 (1999)
Estas publicaciones fueron hechas desde que es investigador asociado del PEDECIBA. No me dediqué a ahondar sobre su vida en Francia y Venezuela, pero supongo que buscando en el Google algo podrás encontrar. Si te puedo decir que, una vez vuelto al Uruguay, intentó trabajar, pero creo (en mi más humilde entender) que lo hastió la burocracia y la lentitud de nuestra Universidad, no encontrando nada mejor que hacer que irse a trabajar a la UNESCO como director del CRESALC (Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe).
Curzio, sabés muy bien que estoy muy molesta con muchas de las personas de este gobierno, pero justamente Yarzábal es uno de los pocos tipos que no me dan mala espina. No intento debatir contigo sobre la idoneidad o no que pueda tener para ocupar el cargo que ocupa, sólo te puedo decir que no es un Bengoa cualquiera, antecedentes en el tema tiene.
Y ahora te pregunto: qué sector se apropió del Ministerio de Educación y Cultura? Por que no tengo idea a quién responde Brovetto.
Autor: margarita | Junio 18, 2007 6:45 PM
Mirá Margarita, lamento haber mencionado a Yarzábal en una nota sobre ordenamiento territorial. Debido a una apreciación subjetiva de mi parte (lo encuentro algo soviético en su apariencia) me pareció apropiado usarlo como ejemplo del centralismo que domina la organización política del Uruguay. Según tus datos, el hombre se ha preocupado por el tema, y no me atrevería a ponerlo en duda.
Volviendo al tema de la organización territorial del Uruguay, aprendí que la Constitución solamente hace una excepción específica a los derechos de las intendencias municipales, y es en lo referido a la seguridad pública. En el plano de la salud y la educación dice, artículo 275, inciso 9 (atribuciones de los intendentes): "Velar por la salud pública y la instrucción primaria, secundaria y preparatoria, industrial y artística, proponiendo a las autoridades competentes los medios adecuados para su mejoramiento." En la mayoría de los casos, la envergadura y la capacidad financiera de los departamentos es cómicamente inadecuada para ejercitar efectivamente ningún derecho de más peso que el de "proponer".
Es sorprendente la cantidad de particiones y desmembramientos que han sufrido los departamentos a partir de 1830. Maldonado una vez comprendió a todo el departamento de Rocha (algo por lo demás razonable) y parte de los de Lavalleja y Treinta y Tres. San José incluía a Flores y a Florida, Cerro Largo a buena parte del de Treinta y Tres, y Paysandú, nada menos que a la totalidad de Salto, Artigas, Tacuarembó y Rivera, además de sí mismo. Por lo general estas particiones se debieron a lo que se percibía como abandono, y todas se dieron en el S XIX, mucho antes de la invención del teléfono celular.
Autor: Curzio Moore | Junio 22, 2007 5:19 AM
Hacía años que no leía CEF, de allí lo atrasado de mi comentario:
Ta, macanudo. Aceptemos que Yarzábal es una persona muy formada en educación... pero educación universitaria. Él, justamente, preside un organismo que se dedica a la enseñanza primaria, secundaria y técnica, y ahora, a la formación docente. De esas realidades no demuestra tener ningún conocimiento ni experiencia. Así que lo lamento, no es idóneo en el cargo que desempeña.
No dudo que sea una buena persona, quizá se desempeñe mejor que muchos idóneos, pero...
Lo mismo cabe decir de su segundo, ahora renunciante, el Prof. José Pedro Barrán. Talentoso y laborioso historiador, que desde que fue destituído en el año 1979 no volvió a pisar un liceo. Se dedicó a plena a la investigación y volvió a la docencia en 1985 cuando ingresó a la Facultad de Humanidades. El CODICEN nombrado en 2005 tenía como presidente y vicepresidente a dos personas sin conocimiento de su materia.
Autor: El mulato de la playa | Julio 21, 2007 9:35 PM