La reforma va

La política da para espectáculos de todo tipo. Algunos enaltecedores, otros bochornosos y la mayoría que no nos va ni nos viene. Que durante dos meses le saquen el IVA al asado y a la falda, como hecho político no me va ni me viene. Tampoco que se carguen garrafas de supergás de 13 kg con 8 kg, ni que en el MPP se arranquen las mechas discutiendo si un deudor rural es simplemente un deudor o es la sal de la tierra. Son ejemplos que podrían ser útiles para alguna escuela de administración como episodios clásicos de "crisis management".

¿Sube la carne?, ¿qué mejor que sacarle el IVA a los cortes más malsanos para hacerme el piola? ¿Se viene el invierno (quién se lo hubiera imaginado)? Respondo con una dureza escenificada y mando echar gerentes (pero no directores) de entes "autónomos", porque el pueblo está tiritando de frío y hay que hacer algo. A lo mejor saneo la economía de un ministerio o de una repartición del Estado, reduzco el gasto, mejoro la gestión, me libro de cargas del pasado, hasta mando a alguno en cana. Rutina. No hay nada de malo en esto, los gobiernos deben gobernar e improvisar cuando la realidad los desafía.

Pero este gobierno no es cualquier gobierno. Fue elegido no sólo por una mayoría cansada de los lemas tradicionales y de su estupidez, sino también por un núcleo fiel que mantiene viva la idea del "cambio", no como recambio de personajes, sino en un sentido más estructural. Izquierdistas hay de todo tipo. Yo hablo solamente por los que nos hemos resignado a vivir en una sociedad capitalista (por lo menos en los años que nos quedan por vivir) y que por seguir considerándonos de izquierda le apostamos al Frente Amplio. Aspiro modestamente al tipo de cambios estructurales que redistribuyen el costo del Estado de la forma más equitativa posible y que apuntan a sacarle a los ricos para darle a los pobres.

La reforma estructural más importante del primer gobierno de izquierda debería ser la reforma del sistema tributario, seguida de cerca por la reforma de la salud, a la cual está íntimamente ligada. La reforma tributaria no es obra de Danilo Astori, ni del ministerio de Economía, sino que es la opera prima del gobierno del Frente Amplio. Será el principal legado del primer gobierno de la izquierda, y de la suerte de la misma –-y de la reforma de la salud— dependerá que el Frente Amplio mantenga o no el poder. Es lo que espera el pueblo que lo votó, la convicción de que todos deben pagar impuestos y de que cuanto mayores sean los ingresos mayores deberán ser los aportes. Ni es la reforma ideal ni es tan ruinosa como pretenden sus críticos de derecha y de izquierda. Es perfectible, las franjas son pocas, debería incorporar todo tipo de deducciones que no contempla, debería estar acompañada de la total transparencia comercial de los monopolios del Estado, debería tender a gravar a los beneficios del capital de la misma manera que grava a los del trabajo, y así sucesivamente. Pero la reforma impositiva va, y los que la están implementando se están jugando sus cataplines políticos por algo que es bandera de toda la izquierda.

Me gustaría conocer el proyecto de reforma impositiva del senador Lorier, el que sin duda se basará en reducir al máximo la franja de ingresos imponible para sacarle mucho más a muchos menos. Pero ni Lorier ni Arismendi se juegan cojón alguno porque ni tienen botones clave de la economía para apretar ni nadie les permitiría ampliar su campo de acción. Son comunistas. Hasta Juan Castillo es comunista ¿a quién le queda duda de la pureza de sus intenciones por más primitivos que sean sus métodos?

Así como los comunistas quieren erigirse en la conciencia de la izquierda (con muy pocos méritos a cuenta de su pasado), hay una izquierda todoterreno que empieza a convertirse en un partido político a la vieja usanza. A la manera del MPP, cuyo abigarrado libreto mezcla sin ton ni son a Batlle y a Bolívar, "amplios" sectores de la izquierda le sacan el culo a la jeringa haciendo de cuenta que ser izquierdista es bajar precios, hablar con los productores y lograr excepciones tributarias a ciertos productos de consumo proletario. De la misma manera, legisladores del MPP claman para que se posponga la implementación de la reforma de la salud, algo propio de gente que no sabe a ciencia cierta quién conforma su electorado.

La reforma impositiva es un proyecto del Frente Amplio, aprobado con relativo consenso de la bancada del Frente, y es un paso en la dirección correcta. Los que lo votaron y ahora quieren sacar réditos políticos del descontento de la clase media, deberían recordar que de noche todos los gatos son pardos.

Respuestas

"hay una izquierda todoterreno que empieza a convertirse en un partido político a la vieja usanza"

En realidad, creo que es aun peor que eso, hay un monton de politicos "de izquierda" que actuan pensando mas en mantenerse en el gobierno que en hacer los cambios que el pais necesita. (creo que estaba implicito en lo que dijiste, pero queria explicitarlo). Deberian importar poco los reditos politiqueros que saquen los Heber, Sanguinetti & cia. Si nos debe importar hacer los cambios qu sean necesarios (vos nombras 2 que son clave) de un modo tal que sea practicamente imposible volver a la situacion anterior, aun perdiendo las elecciones.

una pregunta a Zolano: decis textualmente: "Si nos debe importar hacer los cambios qu sean necesarios (vos nombras 2 que son clave) de un modo tal que sea practicamente imposible volver a la situacion anterior, aun perdiendo las elecciones".

Si realmente se perdieran las elecciones, creès que es por que la gente quedó conforme con los cambios?

Si hiciera falta una prueba más de la perfidia de Tabaré Vázquez, ese líder improbable de una izquierda tan variopinta que lo aceptaría a él como miembro, contemplemos su anuncio sobre la modificación de las franjas del IRPF. Menudo paseo que se manda el presidente, que acompañó la reforma tributaria y que ahora descarga todas las culpas sobre su ministro de hacienda.

Realmente empiezo a creer que Tabaré Vázquez quiere pasar a la historia de la manera que sea. Quizás no haya entendido que ya lo ha hecho y que que nos haría un gran bien a los uruguayos si no intentara profundizar sobre el tema. Ya es el Presidente, ya es el primer presidente de izquierda, y el primer intendente de izquierda, y todo esto sin ser de izquierda. Un gran logro, de donde se lo mire. Hasta tiene un hermano fascista que intenta educarnos sobre las drogas. Verdaderamente le hemos tolerado bastante, y debería sentirse satisfecho.

El anuncio del Presidente de que podrían modificarse las franjas del IRPF demuestra la magnitud de su deslealtad. En su afán de ser el interlocutor de las buenas noticias ningunea a su ministro de Hacienda y lo pone en el aprieto de tener que salir a defender al presidente por motivos enteramente políticos. Como un vulgar convicto de "insider information", Vázquez nos anuncia la buena noticia de que muchos de nosotros pagaremos menos impuestos, gracias a él. Más o menos al mismo tiempo surgen nuevas voces que reclaman la reelección del Presidente y que desvergonzadamente pretenden ganar puntos distanciándose de las reformas necesarias que son la colmna vertebral del programa de la izquierda. Surgen de bocas que hace tiempo deberían haber perdido toda credibilidad, bolches arrepentidos, bolches convencidos y alcahuetas en el verdadero sentido de la palabra ¿serán tan estúpidos? No lo creo, algo se traerán entre manos. El precio de la libertad es la eterna vigilancia.

una verdadera gauchada :)

en un viejo post de voltaire (algo así como la justicia de los impuestos y los impuestos justos) me dediqué largo y tendido a mostrar mi disconformidad (concordante con la gran mayoría de los integrantes de la clase media del país) con el piso del IRPF. Es lógico, es demasiado bajo.

Pero lo que me asquea y repugna en gran medida, es que el sumo tabaré se quiera hacer el buenito con los tontos que siempre pagamos, diciendo que ese piso hay que subirlo. LA GENTE CONSIDERABA QUE ERA UN MONTO BAJO, y lamentablemente, los únicos que se atrevieron a alzar apenas la voz fueron los de la oposición (seguro que para cuidar SUS bolsillos).

Si su intención es dejar mal parado a Astori, va por mal camino. Quien queda mal parado es el Frente Amplio, que sigue demostrando con sus marchas y contramarchas que en muchos aspectos no tiene la más p... idea de cómo hacer los cambios necesarios.

http://www.montevideo.com.uy/estaboca_nsarthou_51532_1.html


cualquier similitud con ideas frenteamplistas, es pura coincidencia.
(debería, en realidad, cuestionarme a qué FA corresponde: si al FA que recuerdo de las manifestaciones que iba de niña acompañando a mis padres o a este engendro que nos gobierna hoy día)

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