Líneas de emergencia en vísperas de la invasión
La historia registra las invasiones bárbaras del Occidente europeo, la invasión napoleónica de la Península Ibérica, las invasiones inglesas del Río de la Plata, la invasión soviética de Checoslovaquia, la invasión norteamericana de Panamá, entre otras muchas. A esa lista hay que agregar ahora la “invasión piquetera del Uruguay”.
Cuando los futuros historiadores consulten las hemerotecas encontrarán en los diarios uruguayos de estos días profusa información sobre los detalles que precedieron a la invasión y las características de la misma. Desde hace dos semanas los periódicos, radios y canales de televisión más importantes de este país abren casi cada día sus ediciones con notas de alarma sobre la violencia que se instalará en el país una vez ocurrida la invasión y sutiles llamados a prepararse frente a la agresión. “Con fiestas y banderas Fray Bentos enfrenta a piqueteros”, titula El País del sábado 1 de setiembre. “Gualeguaychú, territorio hostil para los uruguayos”, dice por su parte El Observador, mientras que en La República se puede leer “Intendente de Gualeguaychú encabeza cruzada hacia Fray Bentos”. Todos sin excepción se hacen eco de declaraciones de altos funcionarios uruguayos hablando de los estrictos operativos de seguridad previstos para hacer frente a las hordas entrerrianas. Un ex vicepresidente echa gasolina en la hoguera: está indignado porque unas “lanchitas deportivas” de ambientalistas “le tomaron el pelo” a la gloriosa Armada nacional durante una protesta fluvial contra la inauguración del puerto de la empresa Botnia por el que se exportará la celulosa producida en Fray Bentos.
Esta es la atmósfera que se respira por estas horas en Uruguay en vísperas de la invasión. Después de atizar la fiebre nacionalista, un canal de televisión y varios periódicos difunden la idea de que tal vez la protesta de los ambientalistas argentinos no esté amparada por la ley. Es que hay partidarios de no dejarlos entrar. Sí, muchos de los que desde hace tres años protestan, con razón, por la violación del derecho a la libre circulación entre países del MERCOSUR, ahora sugieren que no hay que dejar entrar a los marchistas argentinos. El jefe de Policía de Río Negro fue más lejos incluso y se inventó un artículo de la Constitución para hacerle decir algo que no figura en ningún lugar: que “los extranjeros tienen prohibido manifestarse en Uruguay”. Inspirado tal vez en Jorge Batlle, quien sin miramientos legales propuso lisa y llanamente impedirles el paso. Es que en tiempos de guerra, siempre se producen daños colaterales. Y los derechos democráticos pueden ser uno de ellos.
Siguiendo el sendero abierto por Mauricio Rosencof, el intendente de Colonia sugirió que no estaría mal pegarles un buen chapuzón a los ambientalistas. A pesar de su rostro siempre compungido y sus gestos pesarosos y contritos, el intendente de Río Negro dice que le parece muy buena la idea de poner una bandera nacional en cada casa de Fray Bentos.
De modo que aquí estamos, en pleno clima bélico, con la prensa y los políticos organizando la resistencia nacional contra el ocupante. Escribo estas líneas desde mi casa con la esperanza de que los futuros historiadores encuentren en este blog algunos elementos de juicio por si les interesa narrar cómo vivió un ciudadano de a pie las horas previas al ingreso de las falanges ambientalistas. Después de instalar bolsas de arena y celulosa frente a las aberturas de mi casa, me dispongo a preparar ollas con aceite hirviendo para lanzarlas sobre la cabeza del primer piquetero que se asome por aquí, acumulo víveres para un mes por si el asunto se desborda más de lo que está (lo que en principio parece difícil… pero hay que estar preparado para todo), tengo un pabellón nacional sobre la mesa para abrazarme a él, por si las circunstancias exigieran algún acto heroico, compré una radio a pilas de modo de no perderme las instrucciones del mando nacional en caso de que se corte la electricidad.
Son horas de tensa espera las que preceden al ingreso del ejército piquetero. Me acabo de enterar de que el subsecretario del Interior comandará un estricto control de vehículos en la frontera, que se establecerá una zona de exclusión en torno a la fábrica de Botnia y que unidades especializadas de la Policía de Montevideo ya fueron despachadas hacia la frontera con Argentina en Río Negro. Mientras tanto, todos los que tengo cerca están a la expectativa de las iniciativas que puedan tomar los gobiernos para reducir la tensión. En situaciones como ésta es cuando se ven los auténticos líderes. Pero parece que Tabaré Vázquez y Kirchner están ahora demasiado preocupados por el curso que han tomado los acontecimientos y no hacen otra cosa que pedir calma, que, como se sabe, es lo más atinado que se puede hacer en vísperas de cualquier guerra o invasión. Algunos de mis vecinos sospechan que ya no saben qué carajo hacer frente a una situación que ellos mismos han alimentado con su pasividad o declaraciones patrióticas y que ahora se les ha escapado decididamente de las manos.
Pero siempre queda una última esperanza de reducir la histeria reinante y abocarnos a las causas (ya olvidadas) de este conflicto. La acaba de sugerir churchillianamente el intendente Omar Lafluf: “oremos para que el domingo no pase nada”. No parece el mejor instrumento diplomático para resolver el asunto, pero algo es algo. Así que en ausencia de ideas e iniciativas, ¡oremos, caros compatriotas, oremos!
Respuestas
estimado Voltaire: mientras te leo no puedo creer que hayamos hecho las cosas en forma similar! también acopié bolsas de arena y celulosa y tengo 8 ollas de 20 litros con aceite esperando tirarlas por el balcón de mi dormitorio, cual una Julieta desechada....
Y quiero que conste para los futuros historiadores, la mía fue una iniciativa absolutamente individual, recordando cómo fue que los orientales resistieron las invasiones inglesas...
en fin, mi estimado Voltaire, me encanta la fe que te tenes de que este blog quede en el ciberespacio por muchos años!!!
un abrazo desde la heroica resistencia de Montevideo.:)
Autor: la petisa | Septiembre 2, 2007 12:04 AM
Por un lado los pérfidos piqueteros de Gualeguaychú, con el respaldo de su gobierno federal y por el otro los recios orientales, impermeables a las provocaciones pero listos a no dejar que nadie se aproveche y tome sobriedad por debilidad.
No hay lugar para el asombro ante tanta estupidez, porque esta estupidez en particular vende diarios y genera clics en los sitios. Pero también hay cien mil entrerrianos y millones de argentinos de punta contra treinta mil fraybentinos y tres millones de uruguayos, todos trenzados "por la vida".
Voltaire le presta demasiada atención a los medios y se olvida que la perfidia de los medios no alcanza a explicar enteramente la relación que existe entre la agitación mediática y lo que sucede en la calle. El "ciudadano de a pie" existe, y aunque podamos burlarnos de él, no siempre podemos evitar que sea una de las ruedas de la historia y como decía un profesor que tuve, "la historia canta". No creo que el ciudadano de a pie empiece ya a cavar trincheras. Dejaremos, por suerte, una vez más pasar esta oportunidad de agarrarnos a los bifes. Algunos habrá que pretendan que suceda alguna cosa desagradable, pero creo que no será esta vez.
El problema es que muchas veces los países se han agarrado a los bifes con trágicas consecuencias, y que muchas veces lo han hecho en circunstancias improbables. La manifestación del domingo 3/9, con ciudadanos de un país cruzando al otro en medio de una guerra de opinión, es un paso hacia adelante en una escala que solo puede calificarse de violenta. Me pregunto cuantos antecedentes existen de una provocación a esta escala en el último medio siglo, y cuantos países han permitido este tipo de penetración en sus fronteras. Sobre todo me pregunto hasta cuando un país puede permitírselo sin dejarse caer en una situación que no tiene vaivén.
Sin una resolución a la vista ¿hasta cuando puede continuar un conflicto de esta naturaleza sin que se manifieste tarde o temprano en hostilidad lisa y llana? No es un tema menor, y mucho menos motivo de chanzas y chascarrillos.
Autor: Curzio Moore | Septiembre 2, 2007 7:03 AM
un poco siguiendo a Curzio, desde Montevideo no tenemos una visión cabal de cuán dañino ha sido el accionar de los piqueteros en la sociedad fraybentina.
Independientemente de si están amparados por la razón (algo que, en referencia a la contaminación sólo el tiempo lo dirá) estas personas actuaron de hecho atentando contra las libertades de cientos de miles de ciudadanos de todas partes, no sólo uruguayos. Cerrar un puente internacional no es cosa menor.
Además, las continuas agresiones no están vinculadas únicamente al piquete del puente (del que, por otra parte, se sienten dueños). Recordemos que "Nadie pasa por aquí"...pero fueron numerosas las denuncias por coima para poder pasar.. o, en una medida demagógica pasaron los "pibitos" que iban a un campeonato de baby fútbol (o estaba arreglado $$$ el paso?); pero ahora pasan todos en patota, anunciándolo además con bombos y platillos, y, como dicen manifestarse en forma "pacífica" asumen que no deberían cortarles el paso, e incluso ser recibidos por los orientales con aplausos y reverencias, cual salvadores de la patria.
Tengo una compañera de trabajo que vive en las afueras de Fray Bentos, y a la que, por razones laborales, estoy viendo todos los miércoles. Como intentando hacer chanzas con la situación, siempre le pregunto " y cómo anda el piquete?". No puedo reflejar con palabras la sensación que me produce escucharla. Ella quería mucho a los argentinos. Ahora, pasa por momentos del odio al desprecio. No se cuál de los sentimientos prima más. "No sabes, desde que no vienen a veranear a Las Cañas, está mucho más limpio, los mugrientos tiraban los pañales por la ventana de los coches"!..."Nos comimos siempre toda su mier.. y nunca nos quejamos...sabías que los vertidos del saneamiento, por las corrientes del rio, terminan en nosotros?"...y así como estas cientos.
Pero la peor es la del barco "Rosita", (una embarcación argentina de la que olvidé su función en el río), que se dedicó a romper el muelle de la ciudad de Fray Bentos. Cada vez que atracaba golpeaba mal al mismo. Fue un tema muy sonado por allá, del que volveré a indagar este miércoles.
Como corolario, esta situación ha generado mucha bronca y rencor, los que difícilmente sean olvidados en un corto plazo. Recordemos la famosa encuesta en liceales hecha por la UBA y de la que tanto eco se hicieron los medios locales. Ya en los adolescentes de Buenos Aires (ni siquiera entrerrianos!) los uruguayos están mal vistos.
Lamento mucho que nuestros gobiernos (tan izquierdistas que se dicen!) no hayan puesto un coto mucho antes a todo esto.
Autor: margarita | Septiembre 2, 2007 10:55 AM
los que querían una guerrita patriótica contra Argentina se van a tener que quedar con las ganas, porque este conflicto se encamina a una solución.
Entre los que agitaban las aguas, se encuentra la oposición y cierta prensa porque para ellos lo más importante es desgastar al gobierno. son unos irresponsables y obviamente unos reaccionarios, porque todo lo que huele a protesta, a manifestación, a sudor, a cuestinamiento de la autoridad les pone los pelos de punta. todo tiene que ser institucional.
por suerte se los dejó pasar (a los de Gualeguaychú me refiero) porque hubiera sido una vergoña incoherente andar quejándose durante tres años por los cortes de los puentes y después hacer más o menos lo mismo.
Autor: montesquieu | Septiembre 7, 2007 7:37 PM
margarita, la próxima vez que vea a su amiga fraybentina puede decirle que busque el origen de los males que menciona en otros lugares: Gualeguaychú es la única ciudad de toda la cuenca del rio que no vierte los efluentes cloacales en crudo y tiene el 100% de la población conectada a cloacas. Y que si hubiera alguna porquería flotante, debido al "efecto Coriolis" todos los sedimentos tienden a depositarse en la margen occidental.
Y dígale también que Las Cañas ya está perdida, sin importar cuantos pañales argentinos se estén evitando, desde que Botnia misma reconoció en su informe hace años que el balneario iba a desaparecer como consecuencia de los efluentes de la planta, ofreciendo alguna compensación por el daño ya previsto y declarado.
Del muelle roto no se decirle nada.
Autor: Gabi | Septiembre 19, 2007 6:45 PM
gabi: soy montevideana y hace ya más de dos años que no voy a Fray Bentos. Solamente transcribí lo que me dijo una compañera de trabajo. Hay que reconocer que esas vivencias son cotidianas. Eran amigos, vecinos...hoy no se pueden ni ver.
O acaso le parece lógico lo que pasó en estos días en una casa de Gualeguaychú, donde denunciaron contaminación por la papelera ante la aparición de un polvito amarillo, que resultó ser nada más ni nada menos que granos de polen?
Paren la mano…están enloqueciendo…
Autor: margarita | Septiembre 20, 2007 12:34 PM