El presidente-candidato (y ya van...)

polihand.jpgHay gente que cree que se puede ganarle por cansancio a la historia. Que el presidente-candidato puede desmentir y nunca desmentir del todo su candidatura y que la gente se va a cansar y va a terminar por creer que está bien que Vázquez se desmienta una y otra vez mediante silencios que no son tales. Ahora, nuevamente, se ha llamado a ese tipo de silencio tan suyo, hendido por pequeños crujidos que pretenden dar a entender ni una cosa ni la otra. ¿Querrán que creamos que así se comporta un "estadista"?

Se lanzó la campaña de recolección de firmas para la reelección de Tabaré Vázquez sin que él, que ha desmentido repetidas veces su decisión de no presentarse, lanzase la más mínima objeción, sin decir "muchachos, no se gasten, porque ya he manifestado mi renuncia". Como silencio es ensordecedor.

Si esto en realidad se trata de una táctica para estimular acuerdos dentro del FA respecto a las candidaturas, no es más que una burda y pueril táctica de comité, y una burla a los ciudadanos. Una mentira. Pero si en realidad está esperando a ver qué pasa, una especie de "campaneando tu retrato", entonces es peor, es la formación encubierta de un nuevo partido político "vazquista" del que nada sabemos, que no tiene ni plataforma ni principio alguno aparte del deseo de sus laderos de perpetuarse en los cargos que ahora tienen (o en otros mejores, de ser posible) y del suyo propio de perpetuarse, a secas.

No nos sorprendería conociendo a Tabaré Vázquez, estadista de tres ideas pero de voz fuerte y mueca socarrona. Ya conocemos este tipo de estadista en este país, nuestra historia está plagada de caudillejos como él.

Lo que no podemos tolerar, y de ahí mi aprobación por el gesto del diputado Semproni, es que haya ministros (casualmente aquellos que le deben todo a la mano protectora del médico-presidente) que hayan ido a firmar por la reelección dentro de un esquema totalmente inorgánico, apolítico y personalista. Lo que nos están diciendo es que el Frente Amplio, que es una partido hijo del debate político entre diferentes fuerzas de la izquierda (y no del dedazo), no es capaz de dar continuidad a su programa sin recurrir a la figura del caudillo. Hemos tenido bastantes caudillos como para desconfiar de ellos. Hemos tenido bastante Tabaré Vázquez como para darnos cuenta de que el proyecto de la izquierda no puede, no debe, responder a una figura que gana cada vez más ímpetu mediante los favores que ésta reparte cuando está en la cresta de la ola.

Los cuatro ministros que estamparon su firma para la reelección son amiguetes del Presidente que tienen poco que mostrar, pero les cabe la responsabilidad de querer trastocar buenas tradiciones que tiene la izquierda, de querer embarrar la cancha para que otros no accedan a la candidatura frentista a la que tienen igual derecho porque saben que bajo ningún otro candidato picarían tan alto como ahora han picado.

Al conocerse la iniciativa de Semproni, ya saltó el presidente-candidato a descalificarlo, rompiendo, con toda la mala leche de que es capaz y que es considerable, el silencio ensordecedor al que nos tiene sometidos. En Uruguay no hay reelección y éstos están tratando de decirnos que eso es un error, que debería haber reelección porque existe Tabaré Vázquez. ¿Y si ganaran Lacalle y la reforma que ellos impulsan, serían tan reeleccionistas? ¿Se convertirían en anti-reeleccionistas en el 2014 si además de ganar Lacalle a éste le va bien? Las reformas constitucionales con nombre y apellido evidencian la pequeñez de sus autores. Y los alcahuetes dan asco.

Respuestas


Alcahueta máxima:

[María Julia] Muñoz confirmó ayer en Flores tras el Consejo de Ministros
que no le crea "ningún problema de conciencia" firmar el veto [anunciado
por Vázquez a la Ley de Salud Sexual y Reproductiva] ya que "es parte de
mi trabajo" por haber sido designada por el presidente para hacer lo que
éste le ordene.

En la diaria, 6/11/08, pág. 3

que lo tiró...diría Mendieta....nunca tan de acuerdo con curzio moore...

Curzio: hoy despertaste mi admiración. Al fin coincidimos en algo!!

Si el presidente de la República asegura por quinta vez que no quiere un nuevo mandato, tenemos que creerle. Hay por lo menos tres razones que obligan a los frenteamplistas –y alguna de ellas tal vez a todos los uruguayos– a otorgarle ese crédito:

a) es el mejor presidente que el país ha tenido en casi un siglo, como dijo Astori;
b) es el preferido de la mayoría de los uruguayos;
c) la dignidad del cargo nos impide pensar que el primer mandatario pueda estar ocultando sus intenciones.

De modo que debería estar claro para todos que Tabaré Vázquez no quiere un nuevo período a pesar del tenaz empeño de algunos de sus partidarios en recoger firmas para una reforma de la Constitución que permitiría una tentativa igual a la que Jorge Pacheco Areco ensayó en 1971.

La candidatura presidencial del Frente Amplio para las elecciones de 2009 deberá definirse, pues, de acuerdo con la legislación vigente y ajustada a la normativa interna de la coalición. La fórmula que el primer mandatario propuso –Astori-Mujica– no se concretó por falta de acuerdo entre los precandidatos, a pesar de que, como sabemos, son grandes amigos y piensan igual en casi todos los temas.

La disputa interna que ya está en marcha será dura y difícil; cada uno quiere mordisquear su pedacito del asado y las chispas ya están saltando en todas direcciones, al punto que no es disparatado temer que la contienda se agrave y el Frente Amplio acabe perdiendo el gobierno al cabo de su primer mandato.

Es claro que si la disputa se torna muy encarnizada y la posibilidad de derrota se fortalece, la situación cambia. Y ante un panorama nuevo y que no estaba previsto, Vázquez, única carta ganadora segura del Frente, podría, entonces sí, cambiar legítimamente de opinión y, si se salvan los obstáculos constitucionales que se interponen a la reelección, sacrificar su deseo de volver a la Medicina, en aras de un interés mayor: evitar una vuelta al pasado.

Obviamente esto no son más que disquisiciones de un lector que no tiene nada mejor que hacer, pero sigamos divagando e intentemos adivinar quién completaría la fórmula victoriosa de Vázquez: probablemente sería el senador Danilo Astori, puesto que el presidente ya dijo que lo consideraba el mejor candidato a la primera magistratura. Si bien el ex ministro de Economía a no se aviene a aceptar el segundo lugar en una fórmula con José Mujica, probablemente aceptaría ser el vice del "mejor presidente de las últimas décadas". En ese caso, no cabe ninguna duda de que el Frente gana las elecciones en la primera vuelta.

Pero sigamos jugando con la imaginación. Como ya sabemos, Vázquez no quiere seguir siendo presidente por cinco años, de modo que puede renunciar pocos meses después de asumir el cargo y dejar el sillón a su pupilo Astori. La vicepresidencia quedaría entonces en manos del primer titular de la lista más votada al Senado, casi seguramente José Mujica.

Y Tabaré habría logrado el propósito de imponer su fórmula favorita.

Estimado Evaristo,

Comparto con usted una cierta afición a la ciencia-ficción, pero lamentablemente en estos casos, y como dice acertadamente Fernández Huidobro, acá estamos hablando de política, y si hablamos de política, debe ser en serio.

Lo del PPS fue una fantochada del presidente-candidato, quemando lo que todos pensamos es su último cartucho.

Desgraciadamente, y gracias a electores como usted que en toda su buena intención visten a Tabaré Vázquez con ropas que no le pertenecen, queda encendido el rescoldo del continuismo en su pequeño corazón de médico. Capaz que si aparecen 150 mil firmas puede ocurrir otro Profundo y Prolongado Silencio.

Tabaré Vázquez no es el mejor presidente desde el otro Pepe, Tabaré Vázquez preside el primer gobierno de izquierda de nuestra historia, y por eso corre con buen hándicap. Es el mejor presidente sin control anti-doping. Lo que está haciendo ahora con sus silencios es interponer el interés personal al colectivo. Quizás sea su manera de querer ponerse a nuestro nivel, o quizás sea que es un mortal como todos al que el halago se le ha ido a la cabeza.

JA!

Tabaré renunció al PS.

Estaremos ante los preliminares del nuevo partido vazquista?

No te quepa duda de que estamos asistiendo al parto de un partido vazquista. Lo que uno se pregunta es cuales serán sus bases programáticas, esa sí que es la pregunta del millón.

Creo que es peor. Creo que Vázquez apuesta a que el FA pierda las próximas elecciones para volver como "salvador" en el 2014.

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