Soul food
Todo el mundo anda diciendo que le tiraron un bacalao en descomposición a Obama, "al negrito"; "se la tiran al negro cuando se estaba pudriendo todo", dicen. Hay una gota de racismo y una gota de realidad en esa forma de pensar. Al final no sé si se la tiraron o si cayeron así los dados. Quizás los americanos nunca hubieran votado presidente a un negro en circunstancias mas "normales". Poco importa, porque por la razón que fuera, Obama está sentado detrás del vidrio y la gente espera que dé la respuesta correcta. Diga Bi, diga Lo. Están esperando que dé la respuesta correcta porque es el único que puede darla.
El Estado americano está inyectando cantidades nunca vistas de dinero en el circuito financiero en un intento (casi digo "desesperado") de ponerlo en funcionamiento. Los tres o más billones de dólares (millones de millones) que los Estados Unidos están usando para comprar basura financiera, solo pueden existir mientras los inversores (y el resto del planeta) confíe en la capacidad de los Estados Unidos de pagar esa deuda. Si esa confianza desaparece, se pudre todo de veras. La pérdida de confianza en un banco central europeo sería grave, pero si le pasara a la Fed, ahi tendríamos un problema de otro tipo.
Y aún si se conservara esa confianza, toda esa plata rara ("funny money") va a empezar a aparecer tarde o temprano en alguna forma, no se va a esfumar. En el mejor de los casos vendrá en la guisa de una inflación escandalosamente alta pero controlable.
Por eso todo el mundo está mirando al negrito. No es el primero en inventar "funny money" para tratar de salir. Es un truco tan viejo como la moneda, y muy recientemente el Reino Unido empezó a imprimir dinero electrónico para darle liquidez a sus maltrechos bancos.
Barak Obama tiene, además, una gran oportunidad. Puede salir rengueando de esta crisis económica, en el mejor de los casos, pero también podría salir como un duque si restaurara en algo la confianza que la comunidad internacional le tenía a ese país a fines de la segunda guerra mundial. Tendría que acabar con algunas de las peores prácticas de la pax americana, y no hablo de "imperialismo" sino del comportamiento de esa nación en general, dentro de fronteras, la pena de muerte, la tortura oficializada, la indiferencia hacia la pobreza, el descontrol en la posesión de armas, la pirámide tributaria invertida, el sistema de salud irracional. Todos temas en los que los EEUU dan un pésimo ejemplo y que no se conllevan con sus principios fundadores. Quizás tenga que ser un negro, uno que no es ni WASP ni católico de Boston, para aprovechar la volada.
Respuestas
Sin dudas Obama se las está viendo negras, pero sus últimos movimientos van en la dirección que señala en la última parte de su post. Al menos en parte.
Hace unos días anunció que el presupuesto que apruebe el Congreso tendrá como áreas básicas de inversión la inversión en energía limpia- a pesar de ser uno de los mayores productores de crudo del mundo Estados Unidos debe importar más del 60 % del petróleo que utiliza - más fondos para la educación y una mejora en la enseñanza, una reforma del sistema de salud que reduzca los costos –uno de los sistemas más injustos y despiadados-, y un estudio del gasto general para reducir el déficit presupuestal.
Me dirá que son anuncios, es cierto pero por algo se empieza.
Además viene dando señales bastante positivas. Me refiero por ejemplo a las duras críticas a los ejecutivos de la AIG por el cobro de las primas multimillonarias luego de haber sido rescatados del pescuezo, que desembocaron en la aprobación de una ley que grava en90% este tipo de primas. Que puso a trabajar al secretario del Tesoro Timothy Geithner para buscar 'cualquier vía legal' para evitar las primas e incluso llegó a amenazar con despidos a altos ejecutivos en tanto el estado es ahora el dueño del 80% de la aseguradora. Algo inédito hasta hoy por lo que se y que sin dudas va en la línea de esos principios fundadores a los que hacía referencia.
Me refiero también a la derogación de la llamada "Ley Global de la Mordaza" (Global Gag Rule, GGR). También conocida como "la política de la Ciudad de México",-promulgada en el gobierno de Reagan, derogada luego por Clinton y restablecida por George W. Bush- que prohíbe el financiamiento federal para organizaciones internacionales de planificación familiar que aún con fondos propios, practiquen abortos o incluso asesoren a mujeres sobre el mismo, dentro y fuera de Estados Unidos. Por lo que también prohíbe el lobby con las autoridades de los países en pro de la legalización del aborto.
Pero tristemente a nosotros esa ley nunca nos rozó, ni correremos peligro de cabildeo alguno mientras Tabaré, María Julia y Mary Helper se sigan encargando del asunto.
Autor: sissi | Marzo 25, 2009 7:33 PM